SUCESOS | A LOS INVESTIGADORES SE LES ABREN NUEVOS RETOS Y MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN

Coronavirus y narcotráfico: ¿acabará la pandemia con el negocio?

Por EDURNE GARCÍA ORDÓÑEZ. 13/03/2020

Control de fronteras en todas sus posibilidades, cierre de aeropuertos y cancelaciones masivas de vuelos; calles vacías, sin bares ni restaurantes, sin estudiantes ni consumidores.

  • ¿Cómo van a reaccionar los narcotraficantes?, ¿qué van a idear?
    ¿Cómo van a reaccionar los narcotraficantes?, ¿qué van a idear?
  • A los investigadores se les abren nuevos retos y métodos de investigación.
    A los investigadores se les abren nuevos retos y métodos de investigación.

¿Cómo afecta el COVID-19 a los traficantes de estupefacientes?, ¿será esta epidemia mundial la gran aliada de los agentes que luchan contra la venta de drogas? Las medidas tomadas hasta el momento y las que se estudia se van a adoptar, probablemente hasta septiembre, con mayor o menor rigor, dependiendo de la evolución de los contagios y del freno de los mismos, se lo ponen muy difícil a las mafias, acostumbradas a mover miles de kilos de narcóticos cada semana, sólo, en Europa. Hace unos días, en París, cayó una célula que introducía hachís desde Nador (Marruecos), vía Algeciras (Cádiz), recorría toda la franja mediterránea (por la AP-7) hasta Barcelona y, de ahí, a la capital francesa, donde los agentes de L´Ofast, la nueva oficina gala de lucha contra narcóticos, engrilletó a 7 de los involucrados, 2 de ellos en el transporte en furgonetas; otros 2, contratados para la contravigilancia, el supervisor del alijo y los 2 cabecillas. En total: 4.800 kilos de hachís llegados a la capital del Sena, con destino a ciudades europeas. En toda esta investigación, la actuación de los policías nacionales ha sido decisiva, al ser los encargados del seguimiento de los narcos, en sus idas y venidas a Nador, y en el traslado del alijo de casi 5 toneladas, hasta la frontera catalana, desde donde los homólogos franceses les hicieron el ‘pressing’.

Marruecos cierra fronteras

No hace ni 24 horas que el Reino de Marruecos anunció el cierre de fronteras por tierra, mar y aire, que incluye a Ceuta y Melilla con suspensión de clases en las ciudades españolas. El riesgo a contagio por el coronavirus puede ponérselo más difícil a la mafia del hachís y sus células controladoras de los puertos de salida. ¿Será así?, ¿los consumidores sufrirán un desabastecimiento o tendrán que pagar más por la misma cantidad de cannabis? A buen seguro que los narcos ya le han visto el doble negocio, libre de impuestos, a esta situación que está dispuesta a barrer las maltrechas economías saqueadas desde 2011. A estos delincuentes siempre les quedan alternativas, para ocultar los alijos en los millones de contenedores de mercancías que tocan costas nacionales, en las narcolanchas y motos que surcan de noche las aguas, hasta el lugar donde arrojar los fardos; y siempre cuentan con aliados y sobornados que les mantienen a flote en sus yates de amplia eslora.

Rendijas

Los mafiosos se conocen todas las rendijas. Hace años que instituyeron el telehachís y la telecoca, y ahora tienen toda la información de dónde van a estar ocupados los agentes que les persiguen, lo que les facilita seguir adelante con sus narcoempresas… ¿o no? Cuando la población está resguardada del virus en sus viviendas y apenas unos miles van a sus puestos de trabajo, ¿quién trapichea en la esquina?, ¿dónde se citarán para el intercambio?, ¿en qué inmuebles hay fiesta nocturna, una vez cerrados los parques, ‘pongamos que hablo de Madrid'? Para los investigadores, que están en el grupo de alto riesgo, se les abren nuevos retos y métodos de investigación, en este escenario de casi descarte que puede convertirse en un ‘arma’ de doble filo. La situación económica y social que plantea en los próximos meses el COVID-19, ya es un ensayo in situ para sociólogos y economistas, entre otras especialidades, incluidos los criminólogos. ¿Cómo van a reaccionar los narcotraficantes?, ¿qué van a idear?, ¿hacia dónde emproarán sus negocios?, ¿acabará la pandemia con los narcóticos? A esta última cuestión, la respuesta es: NO.