Round II: Harris y Pence, un cara a cara con más reproches que propuestas

La demócrata centró sus ataques en la falta de un plan real de la Administración Trump y el vicepresidente alertó del giro a la izquierda de Biden

La candidata demócrata a la Vicepresidencia, Kamala Harris, y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, en el debate de anoche / Señal CNN
La candidata demócrata a la Vicepresidencia, Kamala Harris, y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, en el debate de anoche / Señal CNN

El debate de vicepresidentes de anoche fue mucho más sosegado y los candidatos se respetaron más que en el anterior. Los dos señalaron continuamente las deficiencias del oponente y evitaron aclarar algunos temas controvertidos a ojos del votante. La candidata demócrata a la Vicepresidencia, Kamala Harris, entró a degüello desde el principio con la “ineptitud” del Gobierno: “La Administración Trump sabía lo que pasaba y el peligro que había, pero minimizó la gravedad de la pandemia. Todavía hoy siguen sin un plan”. La candidata se impuso con su “estoy hablando yo” a Pence, en un guiño al sector más beligerante con los republicanos. Pence se centró más en evidenciar el giro a la izquierda de Biden con el Green New Deal y la posibilidad de acabar con el fracking. 

SALUD DE LOS CANDIDATOS

En el debate también se planteó la edad y la salud de los candidatos como una preocupación más de los votantes. La idea de que no compartan públicamente información sobre su salud genera cierta desconfianza. Ahí Pence aseguró que habría transparencia total sobre el estado de salud del presidente, pero evitó ahondar más en una cuestión que aún provoca dudas y sobre la que se ha especulado durante días. Harris también prometió trasparencia y marcó el giro argumental: “Los americanos deben saber quién influye en las decisiones del presidente. Biden ha sido transparente en términos de salud, pero también en el tema de los impuestos. Trump lo ha tapado todo”, en referencia a la deuda acumulada y el impago de impuestos del presidente. Esa fue otra de las líneas de ataque de Harris, que también hizo referencia a las informaciones sobre los insultos de Trump a los militares que murieron en la guerra.

Esa fue la estrategia general del republicano: el miedo a los radicales de izquierdas que tiran de Biden hacia los extremos.

ECONOMÍA

Sobre economía, Pence alertó del peligro de que los demócratas vuelvan a la Casa Blanca: “El primer día de mandato Biden os subirá los impuestos y hundirá la economía”. En esa línea premonitoria habló mucho del fracking, el proceso de extracción de gas del subsuelo que genera controversias por el impacto medioambiental que provoca. El vicepresidente echó en cara a Harris que quieran abolir esta técnica porque eso implicaría una pérdida enorme de empleos. Esa fue la estrategia general del republicano: el miedo a los radicales de izquierdas que tiran de Biden hacia los extremos.

Kamala Harris aclaró que no tenían la intención de prohibir el fracking, pese a las presiones de los sectores más progresistas del partido, pero no aclaró si desarrollarán el Green New Deal o no, aunque sigue como propuesta en su web. Harris no fue clara ahí, quizá por las presiones por aunar a todo el partido, y desvió el tiro: “Si tienes alguna enfermedad del corazón, cáncer o menos de 26 años y estás bajo el paraguas de tus padres, ellos [los republicanos] irán a por ti”, en referencia al desmantelamiento del sistema de salud. Su plan, proteger el Obamacare para seguir dándole protección sanitaria a la gente con rentas más bajas.

Kamala Harris aclaró que no tenían la intención de prohibir el fracking, pese a las presiones de los sectores más progresistas del partido, pero no aclaró si desarrollarán el Green New Deal o no, aunque sigue como propuesta en su web

CAMBIO CLIMÁTICO

Harris volvió a vacilar en el tema del Green New Deal, una demanda muy reclamada por el sector más a la izquierda del partido, y no aclaró si lo aplicarán o no. La candidata demócrata se limitó a soltar propuestas más genéricas: energía renovable y un objetivo de cero emisiones para 2050. También recalcó esa contraposición Biden-Trump: la idea es que el presidente tiene una relación peculiar con los científicos y no confía en ellos, mientras que Biden sí tiene un plan y está preocupado por el aumento de la gravedad de los incendios en California o las inundaciones en las granjas. Pence le restó importancia, aunque no llegó a negar el cambio climático: “Ha hecho que los fuegos sean más peligrosos, pero nuestro aire y nuestras aguas están más limpios que nunca. Estamos comprometidos con la conservación del medioambiente y Trump seguirá escuchando a los científicos”. El Green New Deal, sin embargo, “encarecerá el precio de la energía”, dice.

El próximo debate está aún en el aire. Hoy Trump ha dicho en la FOX que no participará en un cara a cara virtual porque eso sería “perder el tiempo”. Estaba previsto para el jueves 15 de octubre y la comisión que lo organiza había decidido hacerlo en remoto para reducir el riesgo de contagios. En un comunicado, la organización señaló que “el segundo debate presidencial será como una charla con votantes en la que los candidatos participarán desde lugares separados”. En 1967 ya se celebró un debate a distancia entre Ronald Reagan y un senador por Massachusetts, como publica hoy ABC.