INTERNACIONAL | EL ARZOBISPO PARISINO, MICHEL AUPETIT, CALIFICÓ LA CEREMONIA COMO "UN MOMENTO DE ESPERANZA PARA EL TEMPLO"

Notre Dame celebra la primera misa tras el incendio del 15 de abril

Por ALEJANDRA GARCÍA VÁZQUEZ. 16/06/2019

Dos meses después del catastrófico incendio que sufrió la catedral parisina de Notre Dame, este sábado 15 de junio celebra su primera misa

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El arzobispo de París, Michel Aupetit, dirige la primera misa en la catedral de Notre Dame tras el incendio del 15 de abril.

A la ceremonia acudieron más de una treintena de personas, la mayoría sacerdotes, y se celebró en una de las capillas situada al fondo de la nave de la catedral, una de las pocas partes que no fue dañada por el fuego, algo que si ocurrió con la mayoría de la estructura de este templo gótico parisino.

Los que acudieron a la misa, tanto sacerdotes como voluntarios y operarios de las obras de recuperación, tuvieron que usar todos de forma obligatoria un casco de obra, por medidas de seguridad, ya que lo que queda de la catedral sigue siendo extremadamente frágil y tiene riesgo aún de posibles derrumbamientos. De hecho, el arzobispo de París, Michel Aupetit, quién dirigió la celebración, portó su casco blanco durante la hora que duró la misa.

"La catedral sigue viva porque celebramos la eucaristía", proclamó el arzobispo de París."

Destacó la presencia durante la misa de un bombero que participó de forma muy destacada en la salvación de una de las reliquias más adoradas de Notre Dame, la corona de espinas de Cristo, que no fue víctima del fuego al encontrarse en la capilla de la Virgen, donde tuvo lugar la ceremonia. Casualidades que para los fieles reafirman y endurecen su fe.

Gracias a periodistas y trabajadores de las obras de mantenimiento se ha podido ver el interior de la catedral. En el suelo se acumulan escombros y maderas quemadas, la famosa bóveda presenta un enorme agujero y hay redes atravesando el espacio para impedir la caída de partes de la estructura. Aún así, fue un día de orgullo y alegría incluso para los turistas, que también se acercaron a la entrada de Notre Dame, aún cerrada al público y vallada. Un residente de Dunkeerke que se encontraba en la capital francesa por trabajo, afirmó que la celebración de este rito es "un símbolo de alegría". Tanto los turistas como los centenares de fieles siguieron la misa desde sus teléfonos móviles al otro lado de los muros de la catedral. 

Michel Aupetit, arzobispo de París, aprovechó para decir que el único propósico de la catedral es el de ser "un lugar de culto", no un simple "bien patrimonial". También comentó que aún no hay ninguna otra fecha determinada para una nueva misa en Notre Dame.











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