domingo, 13 de junio de 2021

UNICEF ‘clama en el desierto’ por la matanza de niños en Yemen

En 2016, el número de niños asesinados aumentó de 900 a más de 1.500; los niños heridos pasaron de 1.300 a 2.450; han sido reclutados 1.580; se suman 212 ataques: 95 a hospitales.


  • whatsapp
  • linkedin

Las familias en Yemen recurren a medidas cada vez más extremas para mantener a sus hijos. Así se confirma Falling through the Cracks, un informe lanzado hoy por UNICEF con motivo del segundo aniversario del brutal conflicto que asola al país más pobre de Oriente Medio.

El informe señala, con datos verificados de Naciones Unidas, que en 2016, el número de niños asesinados aumentó de 900 a más de 1.500, los niños heridos pasaron de 1.300 a 2.450; han sido reclutados cerca de 1.580; se suman 212 ataques, de los que 95 fueron a hospitales e instalaciones sanitarias.

“La guerra en Yemen se cobra la vida y el futuro de los niños”, asegura Meritxell Relaño, representante de UNICEF en Yemen. “La lucha y la destrucción incesante, les marca de por vida. Las familias están sin recursos y luchan para hacer frente a la situación”.

Emergencia alimentaria

La violencia ha lleva a Yemen a sufrir una de las mayores emergencias de seguridad alimentaria y desnutrición del mundo. Cerca de 500.000 niños sufren desnutrición severa aguda –un 200% más que en 2014-, lo cual aumenta el riesgo de hambruna.

A medida que los recursos familiares disminuyen, más y más niños son reclutados por las partes en conflicto o se ven obligados a casarse. Más de dos tercios de las niñas se casan antes de cumplir los 18 años (antes del conflicto esto le ocurría al 50% de ellas), y dado que los combates se intensifican, los niños son cada vez más utilizados por los grupos armados.

“Cerca de 10 millones de niños están sufriendo las consecuencias terribles de un conflicto que debe acabar. Tenemos que abrir los ojos ante lo que se vive a diario y actuar antes de que sea tarde”, afirma Javier Martos, director ejecutivo de UNICEF Comité Español.

Cólera

El sistema de salud de Yemen está al borde del colapso: cerca de 15 millones de hombres, mujeres y niños no tienen acceso a atención sanitaria. El brote de cólera y de diarrea acuosa aguda, de octubre de 2016, se extiende, con más de 22.500 casos sospechosos y 106 muertes.

Hay más de 1.600 escuelas destruidas, por servir de alojamiento a las familias desplazadas, o porque están ocupadas por las partes en conflicto. La consecuencia es que unos 350.000 niños no pueden continuar su formación, lo cual eleva a 2.000.000 la cifra de niños fuera de la escuela.

UNICEF y sus aliados trabajan para proporcionar a los niños más vulnerables asistencia vital urgente, que incluye vacunas, alimentos terapéuticos y tratamiento contra la desnutrición severa, apoyo a la educación, terapia psicosocial y ayudas en efectivo.

“Debemos actuar ahora para que las familias dejen de estar al borde del abismo. Los riesgos para las generaciones venideras son muy altos”, concluye Relaño.

Te puede interesar