ESPAÑA | ESPAÑA Y SU "NUEVA NORMALIDAD"

El Rey recibe a Feijóo y Urkullu en el Palacio de La Zarzuela

Por MIGUEL PÉREZ MONTES. 17/09/2020

Felipe VI recibió a los recién investidos presidentes de Galicia y País Vasco para felicitarles y conocer los retos de sendas autonomías.

El rey Felip VI junto al lehendakari, Iñigo Urkullu, en el Palacio de La Zarzuela.

El rey Felip VI junto al lehendakari, Iñigo Urkullu, en el Palacio de La Zarzuela.

El rey Felipe VI recibió al presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; y al lehendakari, Iñigo Urkullu, ambos investidos presidentes autonómicos por sendos parlamentos a principios de mes tras las eleccciones del pasado 12 de julio. 

Iñigo Urkullu fue investido lehendakari del País Vasco en primera votación el pasado 3 de septiembre con el reto de la reconstrucción de Euskadi por la pandemia del coronavirus de fondo. El ya presidente autonómico, que liderará una legislatura estable con un colchón de tres escaños por encima de la mayoría absoluta, fijada en 38-, antepuso "la prosperidad" de la ciudadanía y economía vasca como primer reto a batir. Sin embargo, planteó varios pilares: "Lo urgente, la prosperidad. Lo importante, las personas. Lo responsable, el planeta y nuestro compromiso con una transición energética y climática justa. Lo pendiente, el autogobierno y la convivencia". 

Urkullu tendió la mano a todos los partidos de la cámara autonómica en un intento de unidad política para que "ningún ciudadano se quede atrás". El candidato apeló a la corresponsabilidad para alcanzar acuerdos transversales que beneficien a la ciudadanía en su lucha contra la crisis, unos puentes por ahora establecidos con todos los partidos a excepción de Vox. Amaia Martínez subrayó que no alcanzará ningún tipo de acuerdo con el nuevo gobierno de coalición. 

Alberto Núñez Feijóo fue investido presidente de Galicia por cuarta vez consecutiva el mismo día. El presidente gallego recogió el guante de la oposición, que le pidió una "mano tendida" al BNG y al PSdeG, aunque aseguró que no podrá llevar a cabo todas las peticiones del bloque de izquierdas en el Parlamento de Galicia porque él, como presidente del PP, tendrá que llevar a cabo políticas conforme a su ideología y porque "las prioridades del resto de partidos no serán las nuestras". Eso sí: se abrió a escucharlas. 

El discurso del candidato gallego se centró en la crisis sanitaria del coronavirus y advirtió lo siguiente: "Lo que está por venir es durísimo y las dimensiones de la crisis son desconocidas". Por ello, pidió a todos los gallegos que reaccionen a la pandemia y "nos adelantemos en muchas ocasiones al resto de España". Feijóo celebró que Galicia se haya convertido en "la segunda comunidad autónoma que mayor crecimiento en términos de PIB per cápita ha tenido en la última década" y también se centró en el número de parados, "menor que cuando accedimos al gobierno de la Xunta, hace ya 11 años". Por ello, en función de estos datos y como uno de los presidentes autonómicos, el líder popular pidió "contar con el Gobierno de España y me pongo a su disposición y por eso le pido que sea leal y constructivo con Galicia como Galicia lo es con España”.