Una ex de 'OT' confiesa que se está quedando sin pelo: "Se me ha olvidado mi cara"

La cantante cordobesa Vega ha sido víctima de la pandemia que asola al mundo

Los concursantes de 'OT 2', durante una de las galas. / TVE
Los concursantes de 'OT 2', durante una de las galas. / TVE

Son muchas las personas que ya están sufriendo las secuelas que acarrea la infección por coronavirus, aunque los expertos aún no saben a ciencia cierta hasta qué punto llegan las consecuencias que a largo plazo puede ocasionar la enfermedad. En las últimas horas, la cantante Vega, que ha sido víctima de la pandemia que asola al mundo, se ha sincerado con sus fans en Instagram. La ex concursante de 'Operación Triunfo' ha querido usar sus redes sociales para contar su terrible experiencia. "Hace un mes me diagnosticaron una alopecia, secuela del virus. La estoy tratando, a ver si hay suerte", ha revelado la artista cordobesa, que padece además otros problemas de salud derivados de la Covid-19. "Mi espalda está dolorida. Todos los días, a partir de la media tarde, me cuesta aguantar el tipo. A veces me falta el aire y las migrañas se suceden danzando despreocupadas", ha asegurado.

Mercedes Mígel Carpio, nombre real de la novena clasificada de 'OT 2', ha reconocido sin tapujos que podría perder el cabello para siempre. "De ahí la vanidad de [publicar] una foto con pelo mientras dure. No me asusta, ya me vi rapada al cero por voluntad", ha dicho. La ex 'triunfita', que se dio a conocer en la segunda edición del 'talent show' musical, que entonces emitía TVE, admite que llevaba mucho tiempo sin maquillarse ni arreglarse. Por ello, aprovechó que tenía concertada una entrevista para hacerse la mencionada instantánea, que luego ha colgado en Instagram junto a su triste confesión. "He concluido que se me ha olvidado mi cara, que apenas comparto, salvo que tenga algo que decir", añade en el texto.

Vega dejó las redes sociales cuando se contagió. Ahora, a raíz de su sufrimiento, ha decidido reflexionar en público sobre la crisis sanitaria que nos azota. La cantante está especialmente sensibilizada con el cumplimiento de las medidas dictadas por las autoridades para intentar contener la epidemia. No le cabe en la cabeza que siga habiendo personas irresponsables que se saltan las prohibiciones a la torera. Le obsesiona tanto este asunto que cuenta que hay días en los que habla sola y se repite: "No seas la cascarrabias que gruñe por todo. La gente tiene que vivir para no morir en vida. ¿Acaso tú misma estás bien en tu encierro absoluto 100% voluntario? No, no estoy bien", afirma que se dice a sí mima.

La también compositora, nominada al Grammy Latino en dos ocasiones, lamenta que el tiempo de los aplausos colectivos haya pasado a mejor vida. Alega que en España "no hay sentido de la comunidad, sino una sociedad fragmentada, individualista, carente de todo y que solo atiende al interés propio". "Por eso sigo andando callada, dejando que cada uno haga acopio de su libertad para ser mejor persona y mejor ciudadano. Lo hago porque voy a seguir llegando puntual a mi cita con mi conciencia, esa que a pesar de estar cansada, dolorida, aislada de los amigos, con sus mayores lejos... jamás verá impasible cada muerto que se suma a la cifra diaria de fallecidos. Esa soy yo ahora", concluye su escrito.