viernes, 30 de julio de 2021

Corea del Norte presiona a China detonando lo que afirman es una bomba de hidrógeno

Según aseguran desde Pyongyang, tienen la tecnología necesaria para montar la bomba de hidrógeno en un misil balístico intercontinental.


Corea del Norte presiona a China detonando lo que afirman es una bomba de hidrógeno
  • whatsapp
  • linkedin

Corea del Norte ha llevado a cabo su sexto y más poderoso ensayo nuclear, afirmando que ha detonado una bomba de hidrógeno que podría ser montada en un misil balístico intercontinental. La prueba, que Corea del Norte calificó de "éxito total", se produjo horas después de que desde Pyongyang afirmaran haber desarrollado tal arma. Es un desafío en toda regla por parte del líder del país, Kim Jong-un, contra el presidente Trump, quien ha amenazado con llevar "fuego y furia" a Corea del Norte si continúa amenazando a Estados Unidos con misiles nucleares. Pero el mensaje iba también para el presidente de China, que ese mismo día era el anfitrión de la cumbre del Brics.

Es la primera explosión en superar claramente el poder destructivo de las bombas lanzadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, no está claro si Corea del Norte había detonado una bomba de hidrógeno, un arma mucho más poderosa que las bombas atómicas que ha probado en el pasado. Y los analistas se han mostrado escépticos de que Pyongyang haya desarrollado realmente la capacidad de montar una en un misil balístico intercontinental.

Magnitud del temblor

El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó que el temblor provocado por la explosión, detectado a las 12:36 p. m. en el sitio subterráneo de pruebas de Punggye-ri, en el noroeste de Corea del Norte, tenía una magnitud de 6,3. El Ministerio de Defensa de Corea del Sur estimaba que era mucho más bajo, en 5.7, pero incluso eso significaría una explosión "cinco a seis veces" tan poderosa como la última prueba nuclear de Kim Jong-un, hace un año, dijo Lee Mi-sun, analista principal de la Administración Meteorológica de Corea del Sur.

La explosión fue tan poderosa que el primer temblor fue seguido por un segundo, más débil y un minuto después, que el Servicio Geológico de los Estados Unidos llamó "colapso". El segundo temblor fue detectado en China, pero no en Corea del Sur.

China y Japón

China, el principal aliado de Corea del Norte y su mayor socio comercial, expresó su "fuerte condena" a la prueba, según Xinhua, la agencia de noticias estatal. Japón solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y Trump habían hablado por teléfono y decidieron ejercer más presión sobre Corea del Norte.

La semana pasada, Corea del Norte disparó un misil balístico sobre Japón, lo que agudizó las tensiones en la región. Pyongyang lanzó recientemente un misil balístico intercontinental capaz de alcanzar el continente americano, y respondió a la retórica de Trump de "fuego y furia" amenazando con disparar misiles contra las aguas de Guam, un territorio estadounidense que alberga bases militares.

Corea del Norte ha llevado a cabo una serie de ensayos nucleares y de misiles balísticos desde 2006. Sus pruebas nucleares anteriores han producido explosiones cada vez más grandes. La última prueba, en septiembre de 2016, produjo una tan poderosa como la bomba que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima en 1945.

En su cuarto ensayo nuclear, en enero de 2016, Corea del Norte afirmó haber utilizado una bomba de hidrógeno. Otros países rechazaron la afirmación por falta de pruebas, pero los expertos han dicho que Corea del Norte pudo haber probado una bomba atómica "impulsada", en la que una pequeña cantidad de combustible termonuclear produjo un rendimiento explosivo ligeramente superior, pero no llegó a ser una verdadera bomba de hidrógeno.

Horas antes de que se detectara el temblor el domingo, la agencia de noticias estatal de Corea del Norte dijo que el país había desarrollado una bomba de hidrógeno que podría ser montada en un misil balístico intercontinental. El informe no ofrecía ninguna prueba de tal afirmación, aparte de fotos de Kim Jong-un, el líder del país, inspeccionando lo que decía que era el arma.

Puede ser sólo una bomba atómica "impulsada"

Kim Dong-yub, analista de defensa del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam en Seúl, dijo que creía que el artefacto que Corea del Norte detonó el domingo era una bomba atómica "impulsada". Dijo que el rendimiento explosivo estimado de 60 a 80 kilotones era demasiado bajo para una bomba de hidrógeno, que puede tener más de 1.000 veces la potencia destructiva de un arma nuclear común.

Los analistas observaron que el dispositivo que aparece en la foto (ya sea real o una maqueta) tenía la forma de un dispositivo termonuclear de dos etapas. David Albright, presidente del Institute for Science and International Security, con sede en Washington, dijo que dudaba que el dispositivo fuera real, pero dijo que había pruebas sólidas de que Corea del Norte había estado trabajando en armas termonucleares.

“El tamaño de la señal sísmica de la prueba reciente sugiere un rendimiento explosivo significativamente mayor que la quinta prueba", dijo Albright. "Obtener este alto rendimiento probablemente requeriría material termonuclear en el dispositivo”.

Pero dijo que era "escéptico con que este diseño haya sido miniaturizado para encajar fiablemente en un misil balístico".

Los asesores de Trump han concluido que sus opciones para responder a la amenaza norcoreana son limitadas. Un ataque contra los principales emplazamientos nucleares y de misiles de Corea del Norte se enfrenta al mismo reto que siempre: la capacidad de Corea del Norte para tomar represalias contra Seúl, la capital de Corea del Sur, que está al alcance de su artillería.

Estrategia de Trump

Así que, por ahora, Trump ha recurrido a la misma estrategia que sus predecesores han intentado: aumentar la presión económica y amenazar con la fuerza militar, aunque Trump ha utilizado una retórica más provocativa sobre una posible respuesta militar que sus predecesores.

Otra consideración estratégica para responder a una explosión nuclear es China. Mientras que el presidente del país, Xi Jinping, teme que un colapso en Corea del Norte pueda conducir a una ola de refugiados hambrientos y a la lucha por el territorio de Corea del Norte y las armas nucleares, parece haber perdido la paciencia con Kim. Muestra de ello es que recientemente aceptó reforzar las sanciones de las Naciones Unidas contra Pyongyang.

Presión sobre China

La prueba fue una vergüenza para Xi, que el domingo fue anfitrión de una reunión cumbre de los llamados países del Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Cheng Xiaohe, experto de Corea del Norte en la Universidad Renmin de Beijing, dijo que el momento de la prueba (el día de la ceremonia de apertura de la cumbre, en la ciudad china de Xiamen) parecía ser deliberado.

“Esto pondrá a prueba si China está preparada para llevar a cabo acciones más radicales como cortar el suministro de petróleo a Corea del Norte", dijo Cheng.

Peter Hayes, director de Nautilus, un instituto de investigación con sede en Estados Unidos especializado en Corea del Norte, dijo que la prueba parecía estar destinada a presionar a Xi y convencerlo de que necesita persuadir a Estados Unidos para que hable con Corea del Norte.

"Está dirigido más a Xi que a Trump", dijo Hayes. "Kim Jong-un no tiene influencia para que Washington hable. Xi tiene poder real para influir en los planes de Washington”. Está presionando a China para que le diga a Trump: "Tienes que sentarte con Kim Jong-un".

  • whatsapp
  • linkedin

Te puede interesar