martes, 27 de julio de 2021

Trump dijo que despedir al “demente” de Comey alivió la presión de la investigación

Un documento revela el menosprecio de Trump a James B. Comey frente a funcionarios rusos un día después de haberlo despedido.


Trump dijo que despedir al “demente” de Comey alivió la presión de la investigación
  • whatsapp
  • linkedin

El presidente Trump dijo a los funcionarios rusos en el Despacho Oval este mes que despedir al director del FBI, James B. Comey, había aliviado "una gran presión" sobre él, según un documento que resume la reunión.

“Acabo de despedir al cabeza del FBI. Estaba loco, un verdadero demente”, dijo Trump, según el documento, que fue leído al periódico New York Times por un funcionario estadounidense. "Me enfrenté a una gran presión por el tema de Rusia. Ya se ha terminado”. Trump añadió: “Yo no estoy bajo investigación".

La conversación, durante una reunión del 10 de mayo (el día después de despedir a Comey) refuerza la idea de que el presidente lo despidió principalmente debido a la investigación sobre posibles connivencias entre la campaña de Trump y los agentes rusos. Trump dijo lo mismo en una entrevista televisada, pero la Casa Blanca ha ofrecido diferentes versiones justificando el despido.

Los comentarios representaron un momento clave de la investigación, que se centra en parte en los contactos de la administración con funcionarios rusos: un día después de despedir al hombre que dirigía esa investigación, Trump lo menospreció.

El documento de la Casa Blanca que contenía los comentarios de Trump se basó en notas tomadas dentro del Despacho Oval y se ha distribuido como el documento oficial de la reunión. Sean Spicer, el secretario de prensa de la Casa Blanca, no ha salido para contradecirlo.

En una declaración, dijo que Comey había actuado políticamente y había presionado innecesariamente la capacidad del presidente para dirigir la diplomacia con Rusia en asuntos como Siria, Ucrania y el Estado Islámico.

"Al imponerse y politizar la investigación sobre las acciones de Rusia, James Comey creó una presión innecesaria sobre nuestra capacidad para negociar con Rusia", dijo Spicer. "Una vez más, la verdadera historia es que nuestra seguridad nacional se ha visto socavada por la fuga de conversaciones privadas y altamente clasificadas".

El día después de despedir a Comey, Trump recibió al Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey V. Lavrov, en el Despacho Oval, junto con el embajador ruso en Estados Unidos, Sergey I. Kislyak. La reunión hizo saltar las alarmas cuando salió a la luz que Trump había divulgado la inteligencia de una operación antiterrorista israelí.

Un tercer funcionario del gobierno informó sobre la reunión defendiendo al presidente, diciendo que Trump estaba utilizando una táctica de negociación cuando le habló a Lavrov sobre la "presión" que estaba sufriendo. La idea era crear un sentimiento de deuda de los rusos y conseguir concesiones sobre Siria, Ucrania y otras cuestiones, diciendo que la intromisión de Rusia en las elecciones del año pasado había creado enormes problemas políticos para Trump.

El presidente ha insistido en que la intromisión no alteró el resultado de la carrera presidencial, pero se ha convertido en una vara política para sus oponentes.

Muchos demócratas, y algunos republicanos, han dicho que el presidente puede haber tratado de obstruir la justicia despidiendo a Comey. El nuevo consejero especial del Departamento de Justicia, Robert S. Mueller III, recibió la autoridad para investigar no sólo posibles connivencias, sino también alegatos relacionados, que incluirían la obstrucción de la justicia.

La investigación del FBI ha atormentado al gobierno de Trump, y personalmente al presidente. Comey confirmó públicamente la existencia de la investigación en marzo. Dijo al Congreso que sus agentes estaban investigando los intentos rusos de influir en el resultado de las elecciones presidenciales y si alguien de la campaña Trump había ayudado en esos esfuerzos. Trump ha negado cualquier connivencia y calificó el caso como una pérdida de dinero y tiempo. Ex funcionarios han declarado que hasta el momento no han visto pruebas concluyentes.

El director en funciones del FBI, Andrew G. McCabe, ha calificado el caso como "muy significativo", pero dijo que no había habido ningún esfuerzo por parte de la Casa Blanca de impedir la investigación.

En un primer momento, la Casa Blanca dijo que Trump había despedido a Comey basándose en la recomendación del Departamento de Justicia, y debido a la forma en que llevó la investigación de Hillary Clinton el año pasado. Negaron que el despido tuviese relación con la investigación de Rusia.

Pero el presidente cambió ese argumento un día después, diciendo a NBC News: "Cuando decidí hacerlo, me dije a mí mismo: ya sabes, este asunto de Rusia es una historia inventada". El comentario del Despacho Oval acerca de la cordura de Comey refleja lo que Trump había dicho en privado en otras ocasiones.

Las agencias de inteligencia estadounidenses han llegado a la conclusión de que Rusia se dedicó a la piratería informática y la propaganda con la intención de inclinar las elecciones hacia Trump. En este contexto, el presidente ha tenido que responder en varias ocasiones a preguntas sobre sus vínculos con Rusia. Durante su candidatura, la portavoz de Trump declaró que "no hubo comunicación" con entidades extranjeras durante la campaña.

Desde entonces, los periodistas han revelado varias reuniones no anunciadas entre personas cercanas a Trump y los rusos, o contactos que la Casa Blanca inicialmente dijo que eran erróneos. El primer consejero de seguridad nacional de Trump, Michael T. Flynn, se vio obligado a dimitir por ocultar parte de sus conversaciones con el embajador ruso.

Te puede interesar