El PP lleva al Congreso una reforma para prohibir indultos por rebelión y sedición

El Grupo Parlamentario Popular recoge que "subvertiría la propia naturaleza de la gracia del indulto, supondría un ataque a los pilares básicos de la democracia".

El presidente del PP, Pablo Casado, en el Congreso de los Diputados.
El presidente del PP, Pablo Casado, en el Congreso de los Diputados.

El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados ha registrado una iniciativa en la Cámara Baja para reformar con la máxima celeridad posible la ley de 1870 que regula el ejercicio de gracia de los indultos para prohibir que estos se puedan aplicar a condenados en firme por delitos de rebelión y sedición. El partido de Pablo Casado, por ente, intentaría que el Gobierno de España no aprobara los indultos a los presos independentistas del procés catalán en el caso de que la misma estuviera encima de la mesa del Palacio de La Moncloa. 

La proposición de ley que presentará el partido se postula como "imprescindible responder con celeridad en este momento a la demanda mayoritaria de los españoles, ya que estamos viviendo una situación inédita para la mayoría de los ciudadanos que ha generado una enorme alarma social". 

La "alarma social" generada por el Gobierno, a juicio del PP, se ha visto acrecentada en las últimas horas por el anuncio del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, de que el Gobierno comenzará a tramitar el indulto a los presos del proceso separatista catalán, condenados por delitos de sedición que, a juicio del PP, "son delitos gravísimos contra la unidad de España". 

El partido de Génova 13 asegura que la aprobación de un indulto se tiene que dar solo en situaciones excepcionales para dar cumplimiento total o parcialmente a la responsabilidad penal impuesta por la Justicia conforme a la ley. "Solo es democráticamente asumible cuando en su concesión concurran las razones de justicia, equidad o utilidad, algo que en absoluto se da en este caso", reza el escrito.

El PP, por ende, acusa al Ejecutivo y a Pedro Sánchez de utilizar esta figura de gracia como moneda de cambio con fines políticos partidistas. "Utilizar el indulto subvertiría la propia naturaleza de la gracia del indulto, supondría un ataque a los pilares básicos de la democracia como son la separación de poderes y la igualdad ante la ley y rompería las reglas de convivencia de la sociedad española", añade. 

Las palabras de la discordia

El titular de Justicia dijo lo siguiente el pasado miércoles en la Cámara Baja: “Al Gobierno le competen unas cosas. En lo que a usted le preocupa, le diré que acatamos las resoluciones de los tribunales. Todas. En segundo lugar, estamos plenamente dispuestos al diálogo. Afrontamos con normalidad democrática los posibles cambios normativos que exige la sociedad. En cuanto a este Ministerio, impulsa normativamente aquello que son los designios del Gobierno, tramita los expedientes de nacionalidad, y está tramitando los indultos. Por cierto, esos que a usted le preocupan, porque les toca, empezarán a tramitarse la semana que viene”.