viernes, 18 de junio de 2021

“Juego de tronos”: referencias históricas, parte III

Y finalizamos este recorrido por las referencias históricas de “Juego de tronos”, de J.R.R. Martin, con esta entrega


“Juego de tronos”: referencias  históricas, parte III
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Y, como todo tiene que llegar a su fin, finalizamos este recorrido por las referencias históricas que sirvieron de influencia a “Juego de tronos”. La primera parte,  la puedes leer aquí; y la segunda parte, aquí.

 

Personajes históricos.

Aegon, el conquistador, es una analogía a William I de Inglaterra (1028 – 1087), quien se proclamó monarca en el siglo XI al conquistar la isla de Britania. Tyrion Lannister, podría estar basado en Richard II (1452 – 1485), quien fue una figura histórica decisiva en “la guerra de las rosas”: por un lado, fue acusado de asesinar a sus propios sobrinos para asegurar un lugar en el trono inglés. Era un tipo bajito y muy ingenioso que muchos se lo querían quitar de en medio.

Theon Greyjoy, que creció en Winterfell como pupilo de Ed Stark y hermano de Robb Stark y, que se sabe, al ser enviado como emisario a sus tierras a buscar una alianza, al encontrarse  con su padre y su hermana, decide cambiar de bando, traicionar a los Stark e invadir el norte, tiene su contraparte histórica en Jorge Plantagenet (1449 – 1578) quien, al iniciar “la guerra de las rosas” pertenece al bando de los York y es un acérrimo defensor de su hermano, se cambia al bando de los Lancaster y, aunque no pasó por todas la penurias de Theon, murió ahogado con vino.

Cersei Lannister es Ana Bolena (1501 – 1536), quien fue la segunda esposa del rey Enrique VIII y, como a todas sus esposas, las cosas no le salieron demasiado bien: después de no darle un heredero varón, fue acusada de brujería y de acostarse con su propio hermano. Brienne de Tarth es una clara referencia a Juana de Arco (1412 – 1431), la gran heroína del siglo XV que se enfrentó a los ingleses en “la guerra de los 100 años” que, si bien es verdad que quería llevar una vida honorable y digna, también lo hacía porque oía voces, porque creía que Dios le hablaba.

Aerys, el rey loco, tiene muchos paralelismos con otros reyes locos a lo largo de la historia pero, el que más se le parece, es Carlos VI de Francia (1368 – 1422), quien fue conocido como “el rey loco”. Este monarca fue conocido porque en “la guerra de los cien años” contra los ingleses, acabó con un delirio paranoico, obsesionado con que lo querían matar, por lo que atacaba a sus soldados de manera aleatoria, no reconocía a su hermano o a su madre, no se bañó durante meses, pasaba por el palacio aullando como un lobo, tenía miedo de romperse porque  creía que estaba hecho de cristal… entre otras locuras.

Götz Von Berlichingen (1480 – 1562), era un mercenario alemán  que luchaba por el duque de Baviera y en 1504, una bala de cañón le arrancó su mano derecha y, aunque no tenía un puño de oro, su prótesis tenía un tosco mecanismo de bisagra que le permitía empuñar un espada y, más adelante, mejoró la prótesis para poder seguir usando el arma sin problemas: de allí se obtuvo la idea de la prótesis de Jaimie Lannister. Diego García de Paredes (1468 – 1533), llamado “el Sansón de Extremadura”, fue un militar español que vivió entre los siglos XV y XVI y fue célebre por su extraordinaria fuerza física y sus increíbles hazañas. Era un duelista invicto en lances de honor, capitán de la guardia personal del papa, Alejandro VI, y, probablemente, el guerrero más famoso de toda su época, por lo que nadie quería enfrentarse a él, entre otras cosas, porque era muy grande y portaba una espada enorme… obviamente, es la inspiración de sir Gregor Clegane, “la montaña”.

 

Paralelismos climáticos.

Aparte de los dragones y el ejército de los caminantes blancos, uno de los elementos más importantes que separa a “Juego de tronos” de un verdadero escenario medieval, es el clima de Westeros. Las estaciones no se suceden de manera regular sino que, cuando aparecen, lo hacen por muchos años y, aunque en la realidad no es así, hubo un momento de la historia donde sí pasó algo por el estilo. Ese evento es conocido como “la pequeña edad de hielo”: comenzó en el siglo XIV duró alrededor de 5 siglos. Durante este tiempo, las temperaturas bajaron en el hemisferio norte y los glaciares se expandieron.

“La pequeña edad de hielo” ayudó a propagar “la peste negra” con más facilidad ya que, las ratas, al no tener que comer en los pastos porque las siembras se habían congelado, se fueron a las ciudades.

 

La Guardia de la Noche.

No existe en el mundo real nada que se parezca a “La Guardia de la Noche”, al menos en su papel de resguardar un muro de hielo pero, sí puede tener unos hermanos de armas culturales; uno de ellos, los caballeros Templarios: al igual que La Guardia de la Noche, los Templarios hacen un juramento de castidad y renuncian a todas sus posiciones y títulos al unirse a la orden, ambos tiene un comandante electo que lidera de por vida y, lo más llamativo, es que ambos grupos están rodeados de historias y leyendas que no se pueden diferenciar entre lo qué es real y qué no lo es.

Tradiciones y costumbres medievales.

Los pobres, son ahorcados, y los nobles, decapitados, lo que refleja la mentalidad medieval. De la misma manera, el trato que les dan a los bastardos, siendo acogidos por la familia y despreciados por sus semejantes. El juicio por combate es un método heredado del derecho germánico para resolver las acusaciones con ausencia de testigos, o una confesión en la que, dos partes en disputa, luchaban en un solo combate. El duelo entre campeones también era usado para evitar el derramamiento de sangre de los grandes ejércitos. Igualmente, se demostró que un señor sin sus vasallos, no es nadie: feudalismo puro y duro.

Y con esto, concluimos esta serie de artículos que, esperemos, haya podido disfrutar el estimado lector.

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