Narcotraffic connection: España, el perfecto corredor de las mafias internacionales

De Bulgaria a Guinea Konakri, Alemania, Reino Unido, Grecia, Portugal, Marruecos y, previo paso por Islas Canarias, rumbo a las costas nacionales del mediterráneo. Es la globalización.

  • Los mapas siempre sitúan las distancias: Bulgaria- Guinea Konakri.
    Los mapas siempre sitúan las distancias: Bulgaria- Guinea Konakri.
  • Registro del velero y vaciado de la carga de hachís, en Gran Canaria.
    Registro del velero y vaciado de la carga de hachís, en Gran Canaria.

Al Gobierno solo le quedan dos alternativas en este avanzado siglo XXI, tras haber tirado por la borda 30 años, en los que tenía que frenar la realidad que nos acontece y, lejos de hacerlo, parece que ha dejado que se construya la pasarela perfecta a todo tipo de estupefacientes. Dos alternativas que pasan por invertir en tecnología punta, para acosar y echar a las mafias internacionales, con incautación de bines masiva y expulsión del territorio; o legalizar la marihuana y el hachís, para desmantelar el mayor comercio ilegal del mundo, asentado en cualquier rincón de nuestra geografía y cuyo resultado es un presupuesto millonario en personal de las FFSSEE, desbordadas y desgastadas hasta los ejes, con ingresos cero, por tolerar una ingente economía sumergida y de blanqueo de dinero.

Hace unos días, Policía Nacional, Guardia Civil y Aduanas, nos informaron de los resultados de una macro operación antidroga, en la que se han empleado cientos de agentes especializados, durante un año; sí, 12 meses detrás de 9 detenidos, en primera instancia, y otros 12, en segunda. La pluralidad de sus nacionalidades recorre dos continentes y salpica a países tan dispares como Bulgaria o Guinea Konakri; con unas rutas marítimas por las que navegaban, al menos, 6 veleros de grandes esloras, cargados con hasta 6.000 kilos de hachís; entre todos sumaron más de 35.000 kilos; unos cargamentos tan abultados, que hacen caer de espalda hasta los consumidores; y, unas pesadas que plantean obviedades como ¿de dónde sale tanto hachís?, que en algún lugar lo cargan durante horas decenas de implicados y, por qué ¿nadie ve nada?; los controles, ¿tienen la misma calidad que los que se aplican a las residencias de ancianos?; parece que sí.

Bueno, esta vez han pillado la droga; ese porcentaje que puede llegar al 20% del total anual que transita por suelo patrio. Ahora bien, ¿cuánto ha costado este operativo?, ¿cuánto nos va a costar mantener a los 9 +8 encarcelados? (de los 12 arrestados en tierra, 4 han quedado en libertad con cargos); alguien ¿puede concluir que esta forma y manera es absurda?, porque, aunque los resultados sean llamativos, también lo son, a todas luces, insuficientes y, por ende, se han convertido en un aliciente más para usarnos de plataforma mundial al negocio libre de impuestos, corredor de narcóticos y asentamiento (compra de inmuebles = nacionalidad) de los capos, y sus más allegados. Los narcos van por delante de las policías, porque están mejor preparados tecnológicamente, cuentan con logística internacional y la connivencia de muchos de los que deberían de estar del lado contrario; todo ello, con una sola arma de corromper: dinero.

Si aparece un narco o su compinche, con una maleta llena de billetes en la sucursal bancaria de Pedo de Arriba, el director aplaude con las orejas; si se presenta, uno de estos, en la notaría para comprar un inmueble y el vendedor se lleva la bolsa del supermercado repleta de papeles de curso legal; no cabe duda: es un vendedor feliz, sin pasar por Hacienda; y si los consumidores de sustancias viven en el limbo de nunca jamás suben los precios ( el gramo de coca o las dosis de hachís cuestan lo mismo que hace 25 años), pues todos están encantados de la vida, bajo el cálido sol mediterráneo y atlántico donde, además, se come de maravilla con un servicio al cliente de lujo. De toda esta movida se benefician muchos gremios y muchos ciudadanos; muchos, menos el Estado, las arcas nacionales y el conjunto de la ciudadanía, que sí achanta sus impuestos para sanidad, educación, justicia gratuita, vigilantes e infraestructuras (de ámbito universal); tal vez, éste fue el planteamiento que llevó a Holanda a tomar las medidas vigentes y, no me consta que haya holandés tonto.

En el vídeo, las imágenes de la segunda operación contra la misma banda del hachís de los veleros, desarrollada en tierra, en la que han apresado a 12 sujetos en Marbella, Fuengirola, Estepona, Coín y en Barcelona; vinculados con los cargamentos de más de 35.000 kilos de estupefaciente.