SUCESOS | ESTADOS UNIDOS PIDIÓ EN SU DÍA LA EXTRADICIÓN DEL CRIMINAL, PERO MÉXICO NO LO QUISO ENTREGAR

Un hombre asesina a su novio tras violar, matar y calcinar a su sobrino

Por JUAN CARLOS RUBIO CRIADO. 28/06/2020

Su pareja, que ha sido hallado muerto con las manos atadas, era activista en favor de los derechos del colectivo LGTB

Lugar del crimen en Zona Rosa. En el recuadro, Manuel Enrique Muela Luna (izquierda) y Omar, su novio y víctima.

Lugar del crimen en Zona Rosa. En el recuadro, Manuel Enrique Muela Luna (izquierda) y Omar, su novio y víctima.

30 de julio de 1992. Condado de Larimer, Colorado. El mexicano Manuel Enrique Muela Luna asesina a su sobrino de 18 años. Luego, quema el cuerpo y huye a su país. Supuestamente, la víctima era violada por su tío de manera habitual. Pasados 28 años, Muela Luna habría vuelto a matar. Esta vez, a su actual pareja sentimental, Omar N., de 31 años de edad, a quien presuntamente le quitó la vida tras una discusión en el apartamento que ambos compartían en Zona Rosa, el popular barrio gay de Ciudad de México.

Según el diario El Universal, el crimen se produjo el pasado miércoles, 25 de junio. Esa noche, la hermana de Omar trató de comunicarse con él por teléfono en vano. Había hablado con el joven tras el terremoto de 7,5 grados que sacudió el sur de México el día 23. Desde entonces, estaba ilocalizable. Por ello, la mujer llamó a las fuerzas de seguridad. Cuando los agentes entraron a su vivienda, hallaron a Omar muerto con las manos atadas en una de las habitaciones. 

Este sería el segundo asesinato cometido por Muela Luna, detenido en 2002 en el municipio de Ramos Arizpe, en el estado de Chihuahua, por pesar sobre él una orden de extradición a Estados Unidos. El Gobierno norteamericano lo acusaba del homicidio de su sobrino en 1992. Pero México se negó a extraditarlo por estar vigente la pena de muerte en Colorado y lo juzgó bajo sus leyes. Fue condenado a 27 años y seis meses de cárcel y liberado mucho antes de cumplir la sentencia. Se desconocen los motivos. 

Los investigadores del primer caso dicen que Manuel Enrique tenía por costumbre abusar sexualmente de su familiar, quien además no tenía la edad mínima para tener relaciones con un adulto. Cuando cumpió los 18 años, el chico decidió escapar de su violador contrayendo matrimonio con una joven, algo que Muela Luna no pudo soportar. De este modo, le disparó en la cara, calcinó el cuerpo y regresó a México. Allí rehizo su vida con Omar, un activista en favor de los derechos del coletivo LGTB por cuyo asesinato es buscado en estos momentos.