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Jennifer Aniston, el triunfo del talento sobre la belleza en 'The Morning Show'

Por ADOLFO REYNA. 12/09/2020

¿Ya vieron The Morning Show? ¿No? Deben verla. Hay dos motivos: su novedosa trama y Jennifer Aniston. No hay mejor forma de atestiguar la revancha del talento ante la belleza

Jennifer Aniston, el triunfo del talento sobre la belleza

Jennifer Aniston, el triunfo del talento sobre la belleza

¿Ya vieron The Morning Show? ¿No? Deben verla. Hay varios motivos, yo voy en el quinto episodio y es francamente una joya. No es estridente como pudiera serlo en su momento Dr. House, ni hilarante como The Big Bag Theory o deslumbrante como Black Mirrow. No, The Morning Show es reveladora, gris y contundente. Pero, sobre todo, es actual. Por su tema y por el trayecto de una de las estrellas más sólidas de la industria que en la serie, tiene su graduación. Hablamos de Jennifer Aniston, y hay que decirlo antes de que la reina de New York, gane el Emmy.  

El acoso laboral sistematizado en Hollywood era tan obvio, que a penas los escándalos de Harvey Weinstein salieron a la luz y tuvieron el impacto mundial que hoy se sabe, alguien dio un brinco en su silla y puso manos a la obra para dar luz a esta serie que habla de toda la corrección política que hoy se vive a raíz de los escándalos del productor dueño de MIRAMAX; de otro modo, no se explica que tan pronto exista una pieza de tales alcances y con tal claridad al respecto.  

La historia comienza una noche en que el titular de The Morning Show, Mitch Kessler (Steve Carell), es acusado de haber acosado sexualmente a algunas miembros de la producción, evento que desenlaza una serie de conflictos en los cuales circunda a serie, confrontando al espectador con toda una ola de situaciones que movimientos como el #MeToo, dejó. 

Aunque el argumento de la serie nace por el comportamiento inapropiado de Mitch Kessler, todo el peso de ella cae sobre los hombros de Alex Levy (Jennifer Aniston), co-condutora del matutino de noticias, quien lucha por asumir el liderato y no perder protagonismo ante el remplazo de Mitch, Bradley Jackson (Reese Witherspoon).  

Y bueno, motivos para justificar la presencia de Aniston en un proyecto de tal importancia al ser el producto estelar de la plataforma recién lanzada Apple TV, había mucho, pues necesitaban a una estrella de ese tamaño para tener por lo menos la atención del medio. Lo que no que no tenían garantizado era el voto bueno de la crítica y las numerosas nominaciones a premios, algunos de los cuales ya han ganado y todo eso, con base en la contundente actuación de Jennifer en escena.  

El caso de Jennifer Anniston es parecido al de Leo DiCaprio y Brad Pitt, pues su belleza es tan obvia y avasalladora, que opaca su talento frente a las cámaras. De eso modo, The Morning Show, como The Revanent y Once Upon A Time In Hollywood, viene a ser la revancha del talento ante la belleza, y es que solo hay que ver el aplomo de la rubia en el set y con ello, el rango que es capaz de ofrecer a quienes solo la recuerdan por Friends y algunas otras comedias de poca monta. 

Del elenco principal en The Morning Show, probablemente la que menos expectativas levantaba por su actuación era Jennifer, y hasta cierto punto es natural si tenemos en cuenta que a su lado estaba ni más ni menos que Steve Carell quien luego de alejarse del estigma de sus primeras comedias, entregó actuaciones memorables, por ejemplo, en Bienvenidos a Marwen, en donde el tono es muy parecido al que da en los zapatos de Kessler.  

Por esto si no fuera poco, del otro lado y en un encuentro más frontal sobre el plató, estaba Reese Witherspoon quien apenas unos años atrás ganó el premio Oscar por Walk The Line, y sin embargo, a la hora buena, es Anniston quien brilla y se come a bocados, de la mano de su personaje, a todos en la serie, pero particularmente a su competencia en la realidad y la ficción, la otrora Legalmente Rubia.  

La estrella de Aniston luego Friends está marcado por momentos hiticos fuera de ella, por ejemplo, su portada en Rolling Stone, que su cabello está asegurado por millones, que haya marcado una época y se le bautizara a un corte “The Rachel” en su honor y ahora todas lo hagan a manera de homenaje o que todos la quieran un escalón por encima que de otros artistas como a el mismo Brad Pitt y por supuesto, la misma Angelina Jolie. No obstante, todo esto que al mismo tiempo la bendice como la reina de New York, la maldice, pues ha dejado pasado por alto actuaciones memorables de su parte como en The Good Girl, que para muchos merecía mejores vuelos para ella.  

Entonces, ¿quién mejor que Jennifer para representar todo lo malo de las podridas entrañas de la industria de la televisión y las ganas por ganarse un lugar por lo que vale y no por lo que todos ven?, ¿Quién mejor para ponerse en los zapatos de una desalmada conductora que poco a poco vas adorando pues a medida que avanza la trama se desenmarañan sus motivaciones y se humaniza? Nadie reunía todas esas características ni esa hambre, y el mundo de la televisión lo sabe y es altamente probable que en unos días la gala de los Emmys lo reconozca, pues hay que decirlo, hay pocas carreras con esa solvencia como las de esta mujer.  

Después de The Morning Show, no queda más que demostrar. Si acaso, otro buen papel que la ponga en la carpeta de los Óscares sin que sea la mano de Brad la que la ponga en las portadas. El resto, es verla aparecer en pantalla, en las aceras de Manhattan, y lamentar quedamente como el tiempo de a poco duerme sobre la dulce ‘Rachel’, llevándose consigo a aquella fantasía americana.  

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