Ramón Calderón aclara el tema de la herencia de Kiko Rivera

Ramón Calderón asegura que Paquirri no dejó a nadie la propiedad de la finca Cantora y hubo que llegar a un acuerdo

Ramón Calderón
Ramón Calderón

Ramón Calderón ha querido aclarar las duras acusaciones de Kiko Rivera durante la emisión de “Cantora: la herencia envenenada”. El ex-presidente del Real Madrid, amigo personal de Francisco Rivera “Paquirri” y testaferro del propio Kiko cuando era apenas un bebé, ha respondido duramente al DJ: “Su padre no dejó Cantora a nadie”.

Ramón Calderón mantiene que ninguna persona que formó parte del reparto hubiera “consentido que no se cumpliera la ley y la voluntad de Paco”.

El mediático abogado fue el encargado de velar por los intereses del hijo pequeño de Francisco Rivera “Paquirri”, que tenía apenas siete meses de edad cuando murió su padre por herida de asta de toro, en el complejo reparto de la herencia. Ante las durísimas acusaciones por parte del DJ, Calderón ha querido aclarar las cuestiones que han provocado más polémica.

Desde que Kiko Rivera pusiera en cuestión el reparto de la herencia de su padre y que se respetaran las últimas voluntades del torero, un nombre no ha parado de sonar en los programas de televisión: el del abogado y ex-presidente del Real Madrid, Ramón Calderón. El abogado, amigo personal del torero, fue nombrado en el año 1987 como Defensor Judicial para representar los intereses del hijo del torero y la tonadillera Isabel Pantoja en el complicado reparto de la herencia.

Lo primero que ha querido dejar claro el propio Ramón Calderón es que ninguna de las personas que formaron parte de aquel reparto hubieran “consentido que no se cumpliera la ley y la voluntad de Paco”.

El DJ, a los pocos minutos de comenzar la emisión de “Cantora: la herencia envenenada”, calificó al abogado de “sinvergüenza”, por lo que Calderón decidió intervenir por teléfono en varios programas de la cadena para defender su honor y aclarar algunos de los puntos que Kiko puso encima de la mesa, como su puesto de secretario o administrador en la sociedad Pantomar.

La primera duda que ha querido aclarar el propio Ramón Calderón ha sido cuál fue su labor como representante de los intereses del hijo pequeño de Isabel Pantoja -papel que aceptó por la gran amistad que le unía en vida con el torero -, que terminó en el año 1987, por lo que nada de lo que sucedió posteriormente le atañe a él y cosas que está escuchando “no responden a la realidad” y “que la libertad de expresión en ningún caso ampara la calumnia”.

“Lo hice desinteresadamente durante tres años, no fue fácil (…) Isabel estuvo representada por el abogado José Luis Montero. Intervine para los derechos de un niño de dos años y mi labor terminó en septiembre de 1987. En nada de lo que ocurriera a partir de ahí podía yo intervenir”.

Una de las muchas inexactitudes de Kiko Rivera tiene que ver con el reparto de la polémica finca Cantora:

“He escuchado decir con buena voluntad que le dejó Cantora. Su padre no dejó Cantora a nadie. Dejó la herencia a sus tres hijos. A la viuda un tercio en usufructo, y al padre y hermanos otra finca. Lo que hubo que hacer es inventario y reparto”.

Y, ante las acusaciones del DJ a su madre sobre una hipoteca firmada en el año 1986 antes de que el reparto se hiciera efectivo y cuando aún no era propietaria de nada, Calderón desmiente todo lo que dijo Kiko:

“Dijo que en el 86 firmó una hipoteca, si hubiera pedido la escritura hubiera visto que no podía...”.

A lo largo del tiempo que duraron las operaciones para el reparto de bienes, Calderón ha vuelto a asegurar que el comportamiento por parte de las esposas del torero, tanto Isabel Pantoja como Carmina Ordóñez, como de la familia... fue ejemplar y lamenta que el joven no se pusiera en contacto con él para responder a todas sus dudas.

“Hubiera sido muy sencillo que, para aclarar o disipar sus dudas, se hubiese puesto en contacto conmigo o con alguno de los que intervinieron en la partición de la herencia”.

Kiko Rivera se mostró muy dolido en el especial “Cantora: la herencia envenenada” y aseguró que su madre la había engañado desde que tenía dos años:

“Me han robado (…) Yo tengo el dolor de un hijo al que su madre le ha engañado (…) Esto una madre normal no se lo haría a su hijo. Si a eso se le llama querer, yo no quiero que me quiera (…) No tiene solución, no tiene perdón de Dios”.