Tamara Falcó explica que NO es marquesa de Griñón todavía

Tamara no ha querido especificar cuál es la razón, pero tiene que esperar trece días más para ser marquesa de Griñón

Tamara Falcó
Tamara Falcó

Tamara Falcó ha explicado en “El hormiguero” que, aunque se ha publicado que ya era marquesa de Griñón, NO es cierto. Según los plazos administrativos, Tamara tenía que recibir el título este mismo 12 de noviembre, pero no ha podido ser así. Por eso, la colaboradora ha querido explicar qué ha sucedido y cuándo recibirá el título que su padre dejó establecido que sería para ella. O sea, Tamara todavía no tiene su título oficial.

Tamara Falcó ha querido dejar claro que NO es marquesa de Griñón, de momento

La conversación comenzó cuando Pablo Motos quiso felicitar a su colaboradora por haber recibido dicho título nobiliario, pero la hija más mediática de Isabel Preysler quiso aclarar que todavía no es marquesa. “Aún no lo soy, aunque no queda mucho. Se supone que el 25 de noviembre”.

Además, Tamara ha querido mostrarse muy cauta ante el hecho histórico de recibir uno de los títulos nobiliarios más importantes de España. Desde luego, los plazos previstos no se han cumplido y esto ha sorprendido a todos.

El anuncio de que Tamara Falcó había solicitado el prestigioso título por “sucesión por distribución” se publicó el pasado día 13 de octubre en el BOE (Boletín Oficial del Estado), donde se recogía la petición formal de la segunda hija de Isabel Preysler que, si nadie lo evita, heredaría el famoso título en un plazo de 30 días. Y parece que algo habrá pasado y tendrá que esperar 13 días más, o sea, recibirá el título el próximo 25 de noviembre. Tamara no ha querido explicar qué ha sucedido, pero se ha mostrado muy tranquila.

Eso sí, con mucho humor, Tamara Falcó ha querido aclarar una serie de cosas, entre otras, que ella no va a ser Grande de España, como se está diciendo en algunos medios: “Eso lo será mi hermano, yo seré marquesa normal”.

La hija de Carlos Falcó e Isabel Preysler explicó que tuvo que entregar toda la documentación que le pidieron, como fue el testamento de su padre firmado ante notario, una carta dirigida a Felipe VI pidiendo el título o un árbol genealógico completo de todos los miembros de la familia, además de pagar las tasas correspondientes (631,42 euros) para poder cumplir con el último deseo de su padre: que su hija más mediática se convirtiera en su sucesora, que heredara el título al que más cariño tenía de todos los que poseía. Para Tamara es todo un orgullo poder llevar este título y no se ha podido mostrar más agradecido por el gesto de su padre.