Jorge Javier Vázquez se destapa y habla de sus ligues y promesas de meneo

El presentador comenta como es su nueva normalidad en su blog de 'Lecturas'

Jorge Javier Vázquez se destapa y habla de sus ligues y promesas de meneo
Jorge Javier Vázquez se destapa y habla de sus ligues y promesas de meneo

El presentador estrella de Telecinco, Jorge Javier Vázquez, ha escrito nuevamente en su blog en la revista 'Lecturas' y nos ha contado como ha sido su transición a esta nueva normalidad que se está viviendo a nivel mundial.

Jorge Javier inicia su nueva entrada en el blog, comentándonos que está de regreso a Madrid, luego de su actuación en el Teatro Villamarta de Jerez. y se siente muy feliz. El presentador de 'Sálvame', describe que es muy reconfortante viajar en el AVE escuchando su música, mientras escribe mensajes del Tinder y del Grindr. A este último regreso sin cara de perfil ya que su cuenta a sido denunciada muchas veces por suplantación de identidad.

Mucha siembra pero poca recogida

El presentador se encarga de describirnos como ha sido su nueva normalidad, con respecto a las citas, ahora con la inclusión del tapabocas y otros inconvenientes que le dificultan ligar con mayor facilidad:

"En cuestiones de ligue hay que ponerse las pilas porque camarón que se duerme, la corriente se lo lleva. Aparte de ser un lince con las aplicaciones, ahora hay que adecuarse al mundo de las mascarillas y los nuevos horarios, que también ha cambiado el rollo de las citas. La semana pasada tuve una con un muchacho. Para cenar. Llego a las nueve y media por culpa del ‘Tomate’. ¡Ay, el ‘Tomate’! Siempre vuelve a mi vida para destrozármela. Sigo. Como llevo una temporada sin beber no me achispo así que me da vergüenza insinuarme o juguetear con la idea de una copa en casa. A las once chapan el restaurante y, cuando sales a la calle, te colocas la mascarilla, así que se evita también el que al darte un beso para despedirte los labios se junten como quien no quiere la cosa. Claro, si en la cena no ha dado tiempo a que haya tonteo y en la calle vamos con el bozal, hay que ser muy decidido para pasar directamente a la cama. Y yo, sin una copa de vino, me cuesta. Esa es mi nueva normalidad. Muchas primeras citas, muchas promesas de meneo, mucho abono. Mucha siembra pero poca recogida. Ahora bien, cuando el campo explote voy a tener que tomarme doble ración de jalea real".