Violeta Mangriñán habla de su anorexia: “Cuando me como una pizza me castigo muchísimo”

VIoleta Mangriñán quiso agradecer, en pleno directo, el gran apoyo de la novia de Kiko Matamoros, Marta López, en estos momentos

Violeta Mangriñán
Violeta Mangriñán

Violeta Mangriñán ("MyHyV") se ha sentado en “Sálvame” para hablar de su recaída en la anorexia. La joven admitió, hace unos días, que estaba en manos de una psicóloga para hacer frente a este trastorno que sufre desde hace cuatro años. “Cuando me como una pizza me castigo muchísimo (…) Me obsesiona no engordar”.

Sorprendentemente, uno de sus mayores apoyos en esta etapa de su vida está siendo Marta López Álamo, pareja de Kiko Matamoros: “Solo una persona que lo ha pasado te puede entender”. Aunque está pasando por uno de los peores momento de su vida, ya se ha puesto en manos de profesionales para poder encontrar un tratamiento y superar esta enfermedad que, según sus palabras en su canal de MTMAD, estará ahí el resto de su vida. “Me obsesiona no engordar”, le ha confesado entre lágrimas a Carlota Corredera.

Su obsesión con la idea de engordar empezó en su etapa en "Mujeres y hombres y viceversa"

Aunque se dio cuenta del problema que tenía hace dos años y medio, en realidad, todo comenzó “cuando empecé en la tele es cuando cambié”. Violeta no dudó en confesar que siempre había sido una chica muy delgada, pero que cuando empezó su carrera en televisión coincidió con el momento en el que decidió dejar de tomar anticonceptivos y engordó un total de siete kilos. Fue justo en su época como pretendienta y tronista en “Mujeres y hombres y viceversa”: “Estaba hinchada. Me vi tan mal que empecé a obsesionarme. Sigo igual a día de hoy”.

En esta ocasión, Violeta admite que trabajar como influencer, que su principal fuente de ingresos sean las redes sociales acentúa el problema: debe hacerse fotos de manera constante y si encuentra una que no le gusta, eso implica un auténtico problema para ella.

Su enfermedad afecta a su día a día y a su trabajo, fundamentalmente. El 95% de sus ingresos proceden de su trabajo como “influencer” en las redes sociales, lo que le obliga a hacerse fotografías de manera constante. Durante la entrevista, la ex-superviviente ha explicado que se ve obligada a hacerse muchas fotografías para poder encontrar alguna que le guste y en la que se vea bien. Incluso, en ocasiones no lo logra. “De 30 días que tiene el mes, hay cuatro en los que me veo bien, pero 26 me veo fatal”.

Violeta está muy contenta con su trabajo como “influencer” pero admite que no todo es perfecto. “Está muy bien enseñar la ropita, los viajes... pero también e importante que la gente sepa que tenemos problemas y días de mierda”.

En varios momentos de la entrevista, Violeta no ha podido evitar las lágrimas. La principal razón es que la colaboradora no sabía cómo hablar de la anorexia y tenía mucho miedo a no ser capaz de explicarse bien. “No sé como hablar de eso”. Carlota le tranquilizó asegurando que lo estaba haciendo muy bien y con la seriedad que el tema precisaba.

Uno de los mayores problemas que le provoca la enfermedad, según la propia Violeta, son las consecuencias de comer lo que ella considera que no está bien: se castiga. “Cuando me como una pizza o algo menos sano de lo normal me castigo muchísimo. Al día siguiente lo paso fatal. A lo mejor me tiro tres días en los que me como un filete de pollo en todo el día o una pieza de fruta”.

“Yo tengo una familia maravillosa y un novio increíble, pero la gente que te quiere y que no sabe lo que es esto no te entiende. Solo una persona que lo ha pasado te puede entender”, por eso ha dado las gracias a Marta López Álamo, influencer como ella, que no ha dudado en ayudarle en esta recaída.