martes, 21 de septiembre de 2021

Ángel Garrido abandona la política y se suma al éxodo de Ciudadanos

El expresidente de la Comunidad de Madrid con el PP asegura que no ha conseguido adaptarse a “la polarización y la crispación” instaurada en la política actual.


Ángel Garrido abandona la política y se suma al éxodo de Ciudadanos
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El expresidente de la Comunidad de Madrid y exconsejero de Transportes y Movilidad en el gobierno bipartito PP-Ciudadanos, Ángel Garrido, ha anunciado su decisión de abandonar la política antes de las elecciones autonómicas del 4 de mayo porque no ha conseguido adaptarse al clima de “polarización y crispación” que impera en la política actualmente. 

Lea el comunicado íntegro del expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido:

“Todo en la vida tiene un principio y un final. También el trabajo en política. Hoy, tras un largo periodo de actividad en la vida pública de más de 25 años, toca la despedida. Creo que fue en el año 1989 cuando me afilié al CDS motivado por la admiración que sentía hacia el que sigo creyendo ha sido el mejor político de nuestro país, Adolfo Suárez. Puedo asegurarles que yo no imaginaba, ni por lo más remoto, que esa decisión me llevaría a una trayectoria tan larga como apasionante al servicio siempre de Madrid. Que la vida política me haría pasar por el Ayuntamiento de Pinto y el de Madrid, que presidiría las Juntas de Distrito de Villa de Vallecas, Latina, Chamberí, Usera y Retiro. Que me haría presidir el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, que me permitiría ocupar las Consejerías de Presidencia y de Transportes y, mucho menos, que me concedería el enorme honor de haber presidido la Comunidad de Madrid. 

Yo he sido enormemente feliz en la política, he sido una de esas personas afortunadas que disfrutaba de su trabajo, que era un trabajo de servicio público, que hoy me permite pasear por Madrid y poder decir que un centro cultural, un centro deportivo, un colegio, una vivienda social o una sede judicial, una estación de Metro o una bajada de impuestos, se pusieron en marcha durante el tiempo en el que me correspondía trabajar para que esos proyectos salieran adelante. Pero la política ha cambiado. No sé si a peor o a mejor, pero lo ha hecho.

Hoy es más sencillo tratar de obtener adhesiones con mensajes emocionales que conseguirlas exhibiendo la mera gestión. Reconozco mi incapacidad de adaptación a este nuevo escenario, lo que no es culpa de la política, sino mía. El otro gran agente de la política actual es eso que denominamos “polarización”, un eufemismo para blanquear lo que no es otra cosa que política de bloques, radicalismo y en buena medida crispación. Para alguien como yo, que siempre ha militado en el espacio del centro, sinceramente es el peor escenario que se pueda plantear. 

Tenía más que decidido dejar la política una vez se completase esta legislatura. Pero una vez más la vida es eso que pasa mientras hacemos planes. Tras un mínimo periodo de reflexión con mis seres queridos, he decidido que aunque se haya acortado el plazo, éste debe ser el momento de decir adiós. Y así va a ser. Completaré este tramo final de legislatura como diputado de la Asamblea de Madrid, pero anuncio que he solicitado a mi partido no ser incluido en las listas electorales, aunque seguiré apoyándoles con mi trabajo durante toda esta trascendental campaña. Fue un honor formar parte de la candidatura que se configuró en las últimas elecciones. Quiero agradecer a Ignacio Aguado su acogida en Ciudadanos Madrid, su cariño y su confianza desde el primer minuto hasta el último. Le deseo mucha suerte, al igual que a Edmundo Bal, que emprende ahora una difícil pero apasionante tarea. Con su candidatura, Ciudadanos se encuentra en las mejores manos para seguir siendo decisivo en la Comunidad de Madrid. Él, sin duda, es el mejor candidato posible y una garantía para mantener la ilusión y las ganas de trabajar que siempre han caracterizado a este partido. Creo que en una despedida se debe intentar ser generoso y por eso, a riesgo de ser extenso, quiero mostrar mi agradecimiento a todas aquellas personas que en algún momento de mi vida política me otorgaron su confianza y su apoyo. En primer lugar, a Feliciano Blázquez, ya fallecido, médico y diputado por Ávila. Un hombre honrado, inteligente y bueno de quien recibí el primer impulso para comenzar a militar en el Partido Popular. A él le debo todo lo bueno que ocurrió después. A José María Álvarez del Manzano, un caballero de los que me temo ya quedan pocos; a Alberto Ruiz Gallardón, uno de los mejores políticos que ha dado España; a Ana Botella, mujer leal y de convicciones profundas; a Esperanza Aguirre, política de raza como pocas; y a Pablo Casado, con quien compartí muchos años de amistad entrañable y un solo desencuentro. Me quedo con el recuerdo de un joven brillante y años de trabajo difícil en lugares difíciles. 

A Mariano Rajoy, que confió en mí para ser el presidente de la Comunidad de Madrid. Bastan cinco minutos de conversación con él, para saber que la capacidad para haber sido un gran presidente de Gobierno era la menor de sus cualidades. Gracias Presidente. A mis queridos afiliados del PP de Villa de Vallecas, mi barrio, mi distrito, mi hogar de todas las formas posibles, que tanto cariño me han demostrado siempre. 

A mi equipo de confianza, quienes son en primer lugar amigos y después colaboradores. Sería imposible citar a todos los que han pasado a lo largo del tiempo. A mis compañeros y afiliados de Ciudadanos. No puedo expresar todo el agradecimiento que siento hacia ellos por el respeto y el cariño con que siempre me han tratado.

Gracias de corazón a Albert Rivera e Inés Arrimadas por acogerme con tanto afecto. Que la política muchas veces es enormemente injusta, lo demuestra que una persona del talento de Albert tuviera que dejar un parlamento en el que desgraciadamente tenemos que ver a diario a colaboradores de golpistas, radicales y populistas de todo tipo. A todos los compañeros y compañeras del Consejo de Gobierno, del Partido Popular y Ciudadanos, al vicepresidente Ignacio Aguado y a la presidenta Isabel Díaz Ayuso. Sé que no han sido dos años fáciles ni para ella ni para mí. Compartir Consejo de Gobierno desde partidos distintos, tras muchos años con la misma militancia, seguramente no hacían especialmente fáciles las cosas, pero sin duda, más allá de esto, me quedo con los muchos años de trabajo, de amistad desinteresada y de ayuda mutua. Seguirá siempre contando con mi cariño y afecto. 

Y, por último, por ser la más importante, a Cristina Cifuentes, mi querida y gran amiga, presidenta de la Comunidad de Madrid, a quien debo la oportunidad de haber tenido los tres años más felices de trabajo en política como su consejero de Presidencia. No conozco persona más inteligente, trabajadora y leal que Cris; fue un auténtico honor trabajar para ella y sigue siendo un honor ser su amigo. Gracias a los ciudadanos de Madrid. Espero haber estado a la altura de las responsabilidades que me encomendaron. 

Tampoco quiero olvidarme de los medios de comunicación. Gracias por tratarme siempre con respeto. Vuestra labor es imprescindible para el ejercicio de la Democracia. A partir de mayo seré un ciudadano más. Quien me busque me encontrará siempre en el centro, de donde nunca me he movido. Creo que hay que defender y preservar este espacio político, porque ahora es más necesario que nunca. Ser de centro es intentar buscar el consenso y el entendimiento entre quienes piensan diferente. Estoy seguro de que de esos acuerdos, los mayores beneficiados serán siempre los madrileños. Termino mi vida política con una frase de la persona que me inspiró a emprender esta aventura, Adolfo Suárez: 'Pertenezco por convicción y talante a una mayoría de ciudadanos que desean hablar un lenguaje moderado, de concordia y conciliación'.

 Ángel Garrido García".

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