Nueva ley de teletrabajo en tiempos de COVID-19: voluntario y reversible

Yolanda Díaz ha explicado que ningún trabajador podrá perder derechos y la desconexión digital es fundamental

Yolanda Díaz
Yolanda Díaz

El Gobierno ha logrado sacar adelante la nueva ley de teletrabajo en medio de la pandemia por el coronavirus: será totalmente voluntario y reversible. Un punto importante tiene que ver con los gastos del teletrabajo: serán asumidos en cualquier caso por la emprresa. Además, el Gobierno ha querido recordar que la desconexión digital es fundamental por el bien de la salud de los trabajos y de la productividad de las empresas.

Los empleados que trabajen desde su casa una vez a la semana quedan fuera de la nueva ley de teletrabajo

Por otro lado, las dificultades a la hora de llevar a cabo el teletrabajo no podrán ser causa objetiva a la hora de despedir a un trabajador. Igualmente, los trabajadores no perderán ningún derecho por trabajar a distancia. Estos son algunos de los puntos más importantes que ha explicado Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social, de la ley de teletrabajo que se acaba de aprobar y regirá en estos tiempos tan convulsos en España, tras lograr llegar a un acuerdo, este mismo lunes, entre los agentes sociales y el Ejecutivo.

Eso sí, esta nueva norma no entrará en vigor hasta dentro de 20 días y se tramitará como si fuera un “proyecto de ley”, con lo que podría llegar a sufrir modificaciones a lo largo de su tramitación en el Parlamento.

La norma indica que es necesario firmar un acuerdo con cualquier trabajador que vaya a trabajar a distancia, durante más de tres meses, durante más de un 30% de su jornada semanal. De esta manera, los trabajadores que realizan sus funciones desde casa quedan fuera de la norma.

Esta opción será completamente voluntaria, o sea, será decisión de la propia personas trabajadora y de la empresa. Además tendrá carácter reversible y todos los posibles gastos del trabajo relacionados con la dotación y con el mantenimiento de las herramientas indispensables en el lugar que se elija -no es necesario que sea el domicilio familiar- tendrán que ser asumidos por la propia empresa. Estos importes serán fijados por los convenios colectivos, en todo caso.

Tanto el inicio como el final de la jornada laboral diaria serrá delimitada, de manera clara, para asegurar que todos los trabajadores cuenten con un horario adecuado y garantizar la desconexión digital, un derecho que es fundamental a la hora de trabajar a distancia.

En caso de que el empleado tenga dificultades para desempeñar su trabajo a distancia, esto no será causa de despido. Yolanda Díaz ha terminado su intervención: “El trabajador también tendrá derecho a la promoción en el empleo y la prevención de todos los riesgos laborales”.

El trabajo a distancia también será un entorno libre de violencias machistas y de acoso, además de que las empresas tendrán que evitar la discriminación por razón de género y garantizar la plena igualdad. Las empresas tendrán que recoger la ley dentro de un convenio o acuerdo colectivo en un plazo máximo de un año desde su publicación en el Boletín Oficial del Estado o en un máximo de tres años (si se acuerda con los representantes de los trabajadores).