sábado, 17 de abril de 2021

Un hogar apto para personas con discapacidad, un derecho

Tener acceso a una vivienda es reconocido en muchas constituciones como un derecho humano fundamental, como también lo es que esté adaptada a las condiciones físicas de sus habitantes.


Un hogar apto para personas con discapacidad, un derecho
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En el caso de las personas en edad avanzada o con alguna discapacidad es un derecho y una necesidad, por lo que se hace imprescindible hacer los cambios estructurales y de mobiliario para proporcionarle a estas personas una mejor calidad de vida.

Para las personas con discapacidad, sobre todo en aquellos casos en los que se ve comprometida la movilidad, es todo un reto realizar las labores cotidianas. Más aún si en el entorno no existen las condiciones para que pueda desenvolverse con la mayor comodidad. Contar con una vivienda en la que puedan desarrollar las actividades con facilidad más que una necesidad es un derecho.

Hacer más llevadera la vida de una persona con alguna discapacidad ha sido en los últimos años una preocupación en algunos lugares- Por ejemplo en Madrid, como en otras ciudades del mundo, existe una normativa sobre movilidad urbana que incluye, entre otros aspectos, áreas de aparcamiento y rampas para personas en sillas de ruedas, e incluso han construido viviendas adaptadas a personas con algún tipo de discapacidad.

En el caso de las viviendas que ya están construidas, existen muchas maneras de adaptarlas de acuerdo a las necesidades más básicas de la persona con discapacidad. Evidentemente, cada caso será distinto y todo va a depender del tamaño de la estancia y del tipo de disfunción. Aunque la discapacidad de tipo motriz es las que más requiere condiciones especiales de habitabilidad, existen  otras discapacidades, tales como las intelectuales, visuales y auditivas, que también requieren atención.

Bases para adaptar una casa para un discapacitado

En el momento de decidirse por un hogar adaptado para vivir una familia con un miembro con alguna discapacidad o para una persona sola de avanzada edad, lo ideal sería tratar el tema con quien presenta la condición para que sea ésta quien exponga cuáles son sus principales necesidades de movimiento y las posibles soluciones. Pero, sobre todo, con la calidad y el confort que todos merecen.

También es aconsejable consultar al terapeuta, para que éste oriente sobre qué áreas de la casa son las que requieren mayor adaptación de acuerdo a la discapacidad, así como hablar con una empresa especialista en este tipo de reformas para tener una idea más clara de lo que se debe hacer y el coste que dicha transformación implicaría.

Como se ha mencionado anteriormente, la principal dificultad a la que se debe de enfrentar una persona con discapacidad funcional es la movilidad. Por lo tanto, hay que prestar más atención a este aspecto en las casas en las que haya suelos con desniveles y escaleras, que son los enemigos número uno de las personas con dificultad motora. De igual manera hay que prestar atención a los ascensores, en el caso de que la persona con dificultades viva en un piso.

En este caso específico, existen unas normas generales de obligado cumplimiento: los accesos a las habitaciones y a los pasillos de la casa deben tener una anchura de 90 centímetros; las puertas, de 80 cms como mínimo y los pasillos y zonas  con formas curvas, como fregaderos, alrededor de armarios, lavabos, etcétera, así como la cama, deben de contar con unos 120 centímetros de espacio, para desarrollar actividades con mayor facilidad y máxima seguridad.

Salvaescaleras, una solución integral

La mayor dificultad para las personas que presentan alguna discapacidad motora son las escaleras. Por ello, para sortear esta barrera física, se hace imprescindible contar con unas sillas salvaescaleras Valencia, las cuales en ciertos tipos de vivienda pueden ayudar en gran medida a mejorar la calidad de vida de las personas que, por su condición de salud, vean mermado su desplazamiento dentro de su propia casa.

Este dispositivo mecánico, que se utiliza tanto para subir como bajar escaleras, posee un sencillo proceso de montaje, ya que en la mayoría de los casos no requiere hacer obras. Además, cuenta con un sistema de fácil manejo, es muy seguro y facilita los movimientos tanto verticales como horizontales, por lo que se adapta a la forma de cualquier escalera, lo que lo convierte en una de las soluciones más efectivas al problema de la accesibilidad.

En el mercado existen tiendas especializadas en este tipo de accesorios. Tiendas que, además de dedicarse a la venta, instalación y mantenimiento de las salvaescaleras, cuentan con equipos de profesionales que orientan sobre las ventajas de contar con una silla o plataforma de esta clase; ofrecen consejos sobre las salvaescaleras que más se adaptan a cada necesidad, para que el cliente acierte a la hora de elegir la que más se ajusta a sus requerimientos.

Las estancias más complicadas de adaptar

Todas las habitaciones de una casa son importantes. Sin embargo, algunas pueden representar un verdadero quebradero de cabeza para el desplazamiento. Sobre todo, para las personas mayores y con alguna discapacidad. El baño y la cocina son dos estancias que representan todo un reto a la hora de adaptarlas.

En el caso del baño, el espacio debe ser amplio. Además, se aconseja instalar ducha en vez de bañera. La ducha debe contar, además, con alfombras antideslizantes, barras asideras y, preferiblemente, con grifería termoestática, para regular la temperatura del agua. De igual manera, se deben instalar lavabos tipo access, para un mejor acercamiento al grifo, y retretes altos con barras asideras muy cerca, para que faciliten su utilización.

Asimismo, es preferible colocar una puerta sin pestillos y que abra hacia el exterior, así como que pueda ser desmontable desde fuera en caso de una emergencia.

A la hora de adaptar la cocina, hay que tener presente que todo lo que se haga debe ir en función de evitar los accidentes. Por tanto, es muy útil instalar vitrocerámica para evitar quemaduras. El fregadero no debe ser muy profundo y se aconseja que el grifo sea de palanca, para facilitar su uso, sobre todo para las personas en sillas de ruedas. Y, por supuesto, el área debe ser amplia y libre de escalones y cables, para evitar problemas.

Para más seguridad se debe contar con un microondas, para minimizar el uso de las estufas; utilizar cubiertos con mayor superficie de agarre y platos y vasos difíciles de romperse, los cuales, además, deben estar colocados en zonas asequibles, así como las alacenas y muebles a una altura adecuada para facilitar su acceso.

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