Concurso de acreedores express: diferencias con el ordinario

Por COLUMNA CERO. 17/03/2020

Suele ser la opción más rápida y se solicita cuando no hay bienes a liquidar por inexistencia de los mismos.

El concurso de acreedores express: en qué consiste y cómo se diferencia del concurso ordinario

El concurso de acreedores express: en qué consiste y cómo se diferencia del concurso ordinario

Son muchas las circunstancias y diferentes los motivos que pueden empujar a una empresa a solicitar la declaración de un concurso de acreedores. Esta figura legal permite a las empresas reestructurar sus deudas con el objetivo de conseguir una viabilidad del negocio. Pero lo cierto es que el concurso de acreedores ordinario resulta ineficaz e innecesario para cierto tipo de negocios y empresas.

El concurso de acreedores express, la solución más rápida

El concurso de acreedores express viene establecido en el artículo 176 bis 4 de la Ley Concursal. Esta herramienta permite a las empresas solicitar su extinción inmediata sin que haya previamente una liquidación de los bienes de la misma, ya que normalmente se solicita cuando no hay bienes a liquidar por inexistencia de los mismos.

En procesos de crisis empresarial siempre es conveniente recurrir a figura y expertos acreditados, como es el caso de Igor Ochoa, experto español a nivel internacional en gestión de crisis a través de la consultora Dipcom Corporate. Al concurso express pueden recurrir todo tipo de empresarios y emprendedores insolventes y obligados a cerrar y que, además, no tengan bienes o que estos carezcan de valor. 

Es por ello una figura muy habitual entre las startups y empresas emergentes, pero también entre sociedades sin apenas estructura o activos inmobiliarios. Lo habitual es que el concurso de acreedores express sea admitido por el juez concursal y que todo el procedimiento tome entre 4 y 10 semanas de media, un periodo de tiempo mucho más breve que el del concurso de acreedores ordinario.

Diferencias del concurso express respecto al concurso ordinario

El concurso express cuenta con algunas diferencias bastante importantes y significativas respecto al concurso de acreedores ordinario. Algunas de las más destacables son las siguientes:

- Sin administrador concursal. En el concurso express no existe la figura del administrador concursal que toma el control de la empresa. En este caso el empresario tan solo tiene que aportar la documentación para solicitar el concurso express al juzgado y este dicta la apertura y conclusión del mismo, sin necesidad de nombrar a un administrador.

- Proceso más económico. En el concurso express no existe la fase común, de convenio o de liquidación así que se ahorran los costes de este tipo de procesos. Y, al no existir la figura del administrador concursal, tampoco hay que abonar sus honorarios. Por tanto, el proceso es más económico.

- Sin fase de calificación. En este tipo de concurso no se valora o investiga la responsabilidad del administrador de la sociedad o deudor al no ejecutarse la fase de calificación. El resultado, mayor seguridad y tranquilidad para el empresario.

- Rapidez en los plazos. El juez dicta en el mismo auto la apertura y cierre del concurso express, la extinción de la sociedad y el cierre de la hoja registral. Además se inscribe en el Registro Público Concursal, se declara en el BOE y se publica en el propio juzgado en el tablón de anuncios. Esto permite terminar el concurso rápidamente y sin apenas esfuerzo, algo que también beneficia a la administración de justicia.

Beneficios para deudores, acreedores y administración de justicia

Desde que se modificara la Ley Concursal para introducir la figura del concurso express, tanto deudores, como acreedores e incluso la administración de justicia se han visto beneficiados. En el caso de los deudores, ya hemos visto que supone un importante ahorro de tiempo y de dinero ante una situación irreversible e insostenible de la empresa que solo necesita de su liquidación.

Para los organismos judiciales, el concurso express permite reducir el número de concursos ordinarios. Esto es de gran ayuda ya que les permite reducir la sobrecarga de los juzgados, finalizar procedimientos de forma más rápida y evitar una saturación en situaciones de crisis económica cuando los concursos se multiplican.

En el caso de los acreedores, el concurso express les permite ahorrarse el coste de iniciar un proceso judicial para poder reclamar el cobro de la deuda. Y es que ante la imposibilidad de recobro debido a la situación irreversible de la empresa deudora, lo mejor es ahorrarse los costes del proceso judicial si no se va a recuperar o cobrar nada de lo que se le debe.

Como se puede apreciar, el concurso express permite acelerar las liquidaciones y cierre de empresas, generalmente pequeñas o etapas iniciales, reduciendo costes y procesos. Una solución que contempla la Ley Concursal y a la que cada vez recurren más empresas.

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