Graciela Díaz: "Siguen igual y encima se dejan en evidencia"

La jugadora de baloncesto ofrece más detalles de su paso por el Clarinos.

Díaz y García durante un partido. Detrás está Roberto Marrero (exvicepresidente del club) | Javier Fernández/Basket Insular
Díaz y García durante un partido. Detrás está Roberto Marrero (exvicepresidente del club) | Javier Fernández/Basket Insular

El pasado 10 de agosto Columna Cero publicó una carta abierta en la que Graciela Díaz relata su experiencia en el CDB Clarinos de La Laguna, durante la temporada 2014/15 en la Liga Femenina 2. En ella sostiene que el entrenador, Claudio García, tuvo un comportamiento inapropiado y hasta cuenta que durante un entrenamiento llegó a tirarle del pelo.

No es la única jugadora que asegura que el técnico tuvo actitudes impropias de un profesional. Anteriormente Laura Chahrour señaló a este medio que se desvinculó del club tras no tener entendimiento con el entrenamiento. Posteriormente, Sara Djassi dio a conocer, a través de una carta, que Claudio García tuvo tratos vejatorios con ella.

En este sentido, Kayla Woodward indicó en un vídeo que el técnico insultaba a las jugadoras y que el club no cumplió promesas como la de ponerle wifi para que contactase con su familia. Natasa Mijatovic también tomó la palabra para señalar que el técnico insulta siempre que puede. Asimismo, Claudia Aponte reconoció haber estado presente durante el entrenamiento en el que Claudio García le tiró del pelo a la pívot tinerfeña, al mismo tiempo que dijo que su modo de actuar no era propio de un entrenador profesional.

A partir de todos estos testimonios, las reacciones no se han hecho de esperar. Incluso diversos medios de comunicación nacionales y extranjeros han contactado con las deportistas para profundizar más en el ya popularmente denominado 'caso Clarinos'.  

Hoy Graciela Díaz habló ante los micrófonos de Radio Marca. La tinerfeña compartió más detalles de su paso por la entidad deportiva presidida por Claudio García del Castillo, quien también es padre del entrenador morado.

Lo hizo teniendo presente la rueda de prensa que el club dio, en la que tanto el presidente como el técnico comentaron que todo lo que las jugadoras han dicho son “mentiras”. También amenazaron con emprender acciones legales y argumentaron que es imposible que la jugadora haya escrito su carta en español debido a que no habla ese idioma.

Sobre el famoso incidente durante la sesión de entrenamiento, añadió:

«¿Sabes qué es lo gracioso de todo? El primero lo niega, luego dice que me tocó el pelo y que me pidió perdón. ¿Si no fue tan grave por qué se disculpó? La carta abierta la escribí yo. También ha habido dudas sobre las traducciones y quién escribe los artículos, cuando Sara Djassi me contactó después de mi carta y me manda audios en un perfecto español. Todavía si te estuvieras preocupando por lo que ha pasado, pero se preocupan por quién la escribió. Ese no es el tema. No hay un complot en contra del club. No fue que me tiro una vez del pelo y tuve una depresión: el tirón del pelo fue la gota que colmó el vaso.

También se está burlando de mí diciendo que era yo la que quería jugar para él en la Liga Femenina Endesa, cuando él fue el que me contactó mediante WhatsApp. ¿Eso es todo lo que tiene que decir de un asunto tan importante como es el de seguir aceptando comportamientos inapropiados? Para mí de todo lo que han dicho, solo se han centrado en que hay algo en contra del club y entrenador. Es que yo no tengo ningún problema con Claudio García, cuando lo veo le saludo. ¿Qué estamos haciendo aquí: una guerra contra Graciela y las jugadoras que estaban pasándolo mal con él? No es esto. Tenemos algo en contra del comportamiento de Claudio y todo el mundo lo sabe: del Clarinos, del Colegio Nuryana, de cuando iba a campamentos, etc. Esto es un tema profesional y hay cosas que se pueden defender”».

Cuestionada por cómo definiría a Claudio García, indica:

«No es profesional: en lo táctico lo será, pero en lo personal no. Él quiere ser tu amigo, saber de tu vida, pregunta si tienes novio, etc. Y esas con cosas de niños pequeños que no están a la altura de un entrenador de baloncesto. El deporte es un trabajo, vas a entrenar y jugar. No tiene que meterse en lo hagas fuera, mientras no manche la imagen del club. Yo no le pregunto a él qué hace en su tiempo libre, no me interesa».

En lo que respecta a cómo reaccionaba la jugadora ante los episodios que describió, admite:

«Estaba incómoda. Yo aguantaba, iba a entrenar y ponía buena cara. Pero por dentro no lo estaba pasando bien. Por la noche no dormía, estaba de malhumor y me sentía mal. Estaba asustada porque si una persona todos los días te repite “estás gorda, no corres, eres muy mala, esto no es así, estás entrenando flojo, etc.”, aunque tú no lo seas llega un momento en el que el desgaste psicológico es tanto que tú te lo vas creyendo. Ya no era solo eso.

Yo no dije que Claudio sea mala persona, tiene sus épocas. Un día te trata mal y al otro viene todo contento. Pero el día que está contento está tratando mal a la otra, que es tu amiga, a una compañera que es junior. Entonces yo tenía que intentar proteger a las juniors, porque había algunas jugadoras a las que yo había convencido para que vinieran al equipo a jugar. Todo era un estrés constante».

Centrándose en que ya son varios testimonios de jugadoras que coinciden en las malas formas del técnico, expresa:

«¿Yo qué hice: me dediqué a llamar a la periodista Loida Cabeza y le pedí que me pasara el número de Sara Djassi y las demás para hacer un complot? No tengo tiempo para eso. Ni siquiera tengo dinero para un abogado, voy a tener que coger uno de oficio. Y si lo tengo que coger para que este comportamiento no siga pasando después de todo lo que tuve que aguantar y callarme, lo voy a hacer.

Ellos no han hecho la denuncia: en la rueda de prensa se lo preguntaron y dijeron que no, porque estaban mirando un par de datos más. Saben que si denuncian no van a ganar nada, porque no es un ataque a su persona, es una manifestación de cómo yo y otras jugadoras nos sentimos. ¿Te crees que me gusta que mi familia y amigas ahora sepan que hace unos años tuve depresión y no se lo dije a nadie?».

Por otra parte, cuenta lo que sintió al ver la rueda de prensa:

«Sentí decepción. Conozco a Claudio García y sé que él iba a decir de todo, menos aceptar la realidad. ¿No es más fácil decir “en su momento se me fue la pinza, voy a intentar cambiar y me pondré en manos de profesionales? A lo mejor necesita irse fuera de las canchas un tiempo, tratar el problema que tiene de personalidad y volver. Todo el mundo comete errores y merece segundas oportunidades».

Asimismo, confesó que dudó sobre publicar la carta para que se conociera su paso por el actual Ciudad de La Laguna Tenerife (que compite en la Liga Femenina Endesa y EuroCup Women):

«Al principio no quise meterme, porque era volver a explicar cosas del pasado y saber que a personas de tu familia le hacen daño. Y que ni tu propia familia sepa que sufrías una depresión y que se entere por la televisión que no lo has pasado bien me afecta.

No me afecta que diga que me va a llevar a la Justicia, porque para algo están los abogados. Me da rabia que a Sara Djassi la quieran dejar como una loca por ser extranjera y haber estado un año. Aquí no importa solo la imagen de Claudio y el club, también la de personas que están contando su historia. Ellas también tienen dignidad y su imagen».

 Para finalizar su intervención en la emisora, opinó:

«No he visto por parte del club ningún cambio. Siguen diciendo que él va a entrenar y que el problema lo tenemos nosotras. Yo no veo tanto cambio de carácter, mejora o madurez. Veo que siguen erre con erre defendiendo que lo que contamos es mentira, en vez de decir que hay un problema y buscarle una solución.

Hubiera sido más bonito si él hubiese dado una rueda de prensa para dar disculpas públicamente. Entonces, no hubiese salido a hablar más gente. Siguen igual y encima se dejan en evidencia. No se van a replantear la situación».

Puedes escuchar el programa completo en el siguiente enlace: