Leyre Montes: "Las esculturas de vaginas llegaron sin más"

La escultora y pintora, que cuenta con una exposición interactiva en la primera edición del Festival de Arte C.R.E.A, nos habla sobre censura, erotismo y cultura mainstream.

Leyre Montes posa junto a una de sus obras en su taller de Madrid. (Fot.: Miguel Doncel)
Leyre Montes posa junto a una de sus obras en su taller de Madrid. (Fot.: Miguel Doncel)

 

El erotismo, el fondo marino como útero de creación y la figura femenina. La escultora y pintora Leyre Montes, con motivo de la exposición interactiva que inaugura en la I edición del Festival de Arte C.R.E.A celebrado el 26 y 27 de septiembre, cuenta que su inspiración nace en "la naturaleza de las cosas".

En #CREA2020 Leyre recoge en la exposición una muestra de sus mejores obras. Además, cuenta como invitada a la conferencia 'Censura en la era de Internet' junto a Alba Alonso Bayona, Jorge Isla o Borja Pascual, en la que expondrá "una visión y espero algo de diversión", confiesa entusiasmada en exclusiva para Columna Cero. 

Leyre Federika Montes nace en Madrid pero ha viajado entre EE.UU. y México, donde aterrizase para exponer sus esculturas de luz, de la obra 'Idyllium', una de sus creaciones más espectaculares. Sus estudios en Bellas Artes comenzaron en Londres, en la Central Saint Martins, y más tarde Oxford, para seguir sus estudios en la Universidad Libre de Bruselas y finalizar sus formación en el sur de España, en la bella Granada.

Un largo aprendizaje que ha tenido como resultado la censura de sus obras en alguna ocasión. Y hoy nos lo cuenta. "Escenas muy explícitas de sexo, mujeres mayores pasándolo bien y algunas exóticas y preciosas vaginas de cerámica", relata sobre lo que recoge la pintura que le pidieron en una muestra que retirase. Eso sí, a día de hoy entiende que "ofendiamos a un publico que esperaba artesanía amable y políticamente correcta". 

LEYRE MONTES SE RÍE CUANDO LE CENSURAN UNA DE SUS OBRAS

Para que te conozca el lector: ¿Qué te inspira?
Me inspira la naturaleza de las cosas, los objetos encontrados en la orilla del mar, algunas personas. Un buen libro y todo aquello que en su representación o en su estado del ser, hable sobre la belleza, la libertad y el misterio.

He leído sobre ti: "Destellos de una personalidad esquiva, nómada, en tránsito permanente y atravesando diversas mutaciones creativas producto de turbulencias internas e inesperados hallazgos". ¿Quieres decir que te defines como el resultado de tus propias experiencias y vivencias?
Yo no me defino en estas palabras. Son las que uso en un determinado momento, Rubén Bonet, un gran escritor y amigo afincado en México, que escribió sobre mi obra y persona. De estas palabras me quedaría con mutación, una constante reinvención de uno mismo para intentar ser la mejor versión y muchas a la vez queriendo también tus sombras.

Estarás participando el día 27 de septiembre en la I edición del Festival C.R.E.A, ¿qué vas a aportar?
Una selección de obras, una visión y espero algo de diversión.

"Se les giraba la cabeza y otros miembros del cuerpo"

¿Cómo han censurado tu obra?
Fue en Londres junto a Alicia Burrieza Zapatero y Jorge Isla, dos muy buenos artistas. La gente se asustó al ver nuestra obra en una feria de arte y el encargado de sala nos vino a decir muy amablemente que la retiráramos. No era de extrañar por un lado, o si por otro: las imágenes eran fuertes para el lugar.

Escenas muy explícitas de sexo, mujeres mayores pasándolo bien y algunas exóticas y preciosas vaginas de cerámica. Ofendiamos a un publico que esperaba artesanía amable y políticamente correcta, nada de obviedades sexuales y de belleza. ¡Por favor! Ja, ja, ja... Yo me reí mucho al ver las caras de los transeúntes de la feria. Hasta se apartaban del puesto pero de girar, se les giraba la cabeza y otros miembros del cuerpo.

Te conocí hace unos seis años por primera vez, cuando visité tu taller y observe que habías estado trabajando con esculturas de vaginas. ¿Por qué?
Las esculturas de vagina llegaron así, sin más, modelando porcelana. Más tarde en un noviembre a las orillas del faro de trafalgar, la mar expulso en sus mareas altas un gran numero de jibias, (el hueso del interior del choco), donde vi claro lo que iba a tallar. En este caso se convertía en un tótem, un portal a otra dimensión, una puerta mística de la pura creación o la vagina o vulva símbolo de todo esto.

El fondo marino también ha sido una gran inspiración para ti.
El fondo como gran útero de la tierra, y sus movedizas olas en el vaivén lamiendo las orillas llenas de espuma blanca, quebrada y jaspeadas por el viento la ola infinita.

¿Crees que el arte está devaluado?
Puede ser, Es la ignorancia. Por ejemplo en el Grabado, que es otro oficio y otro lenguaje que ya la gente desconoce, y no sabe que arduo y minucioso trabajo hay detrás. Y lo confunden con una impresión digital cuando es Manual. En general sí está devaluado y por otro lado inflado, sobretodo el malo.

Pero sin la corriente mainstream, no habría cultura alternativa.
La corriente de masas nunca me gustó. Me aburre pero a veces sirve como subterfugio para poder expresar entre líneas lo que no te dejan hacer de manera clara. La cultura popular es otra cosa.

Siempre ha poseído la cualidad de llegar a todos los corazones, como la copla en esta cultura española. Viene a colación de que este viernes estuve en una conferencia de Manuel Francisco Reina, gran referente cultural, de nuestra actualidad. El narraba la historia de nuestro país a través de la copla. Las canciones son y han sido una manera de preservar la cultura. A la vez que todos sus interpretes y compositores. Siempre la prohibición ha traído buenos artistas. También la ley seca buenos antros.

¿Internet ayuda a los artistas?
Como cualquier herramienta, depende como la uses. Como plataforma es interesante para mostrarse. Aunque a veces creo que hay que filtrar y darte una pausa para no intoxicarse.

¿En qué proyecto estás trabajando ahora?
Ahora colaboro con Chiqui Diaz, un escultor para realizar unos grabados de sus esculturas. En mi obra personal ando observando una flor hermafrodita, cuyo fruto es la pitaya.

Las pitayas las vi por primera vez, en el barrio de Las Nueve Esquinas en Guadalajara, Mexico. Una joven de extremada belleza, morena y de ojos grandes, llevaba a un costado y sobre su cadera un cesto de mimbre lleno de pitayas y decía así canturreando: "¡Pitayas, pitayas de colores! Fuxias, amarillas o naranjas!". Al partirlas en dos, nos deleita en su interior con una pulposa blanquecina o rosa en ocasiones, fruta comestible y... ¡Muy erótica!

En definitiva, una carrera hecha a base de aprendizaje, esfuerzo y entusiasmo. Un viaje interno y externo que Leyre Montes impregna en cada una de sus acciones sin dobles tintas, recogiendo experiencias y vivencias. Porque viene sin otro sentido que ofrecer todo, al natural.