Pac-Man está de cumpleaños: ¡felices 40 aniversario!

Cuando Pac-Man debutó el 22 de mayo de 1980 en el distrito de Shibuya en Tokio, nadie pudo predecir que se convertiría en el juego de arcade más exitoso de todos los tiempos

Pac-Man celebra sus 40 años
Pac-Man celebra sus 40 años

¿Quién en el mundo no ha jugado alguna vez Pac-Man? De niños a adultos; sin importar el género, color, religión, cultura o país, no existe persona que no haya pasado algunas de sus horas de ocio frente a una pantalla, controlando al amiguito glotón con forma de pizza en su laberinto que tiene que evitar, por todos los medios, ser alcanzado por 4 fantasmas.

Pero, aunque los videojuegos son un medio de entretenimiento relativamente nuevo, durante esa época, la receta para el éxito ya estaba muy bien establecida: la gente quería dispararle a las cosas. Pero el creador de Pac-Man, el joven diseñador de juegos, Toru Iwatani, quiso intentar algo completamente diferente.

“Cuando comencé a hacer los bocetos para este proyecto a finales de la década de los 70, las salas de arcade estaban llenas de juegos violentos sobre matar aliens”, dijo Iwatani quien, para ese tiempo, estaba trabajando para Namco. “Las salas de arcade era lugares tristes y melancólicos donde solo los chicos iban a quedadas. Lo que yo quería era convertir esas salas en lugares más animados en los cuales tanto parejas como mujeres podían disfrutarlas a la hora de hacerles una visita, así que pensé en diseñar el mejor juego para el disfrute de la mujer”.

Iwatani tenía poca experiencia. Con 25 años prefería trabajar con las máquinas de pinball en vez de los videojuegos. Su primer título fue lanzado en 1978 y se llamó “Gee Bee” el cual fue, esencialmente, una versión digital de pinball pero que no fue muy bien acogido. Había muy pocos indicativos que su próximo juego podría cambiar la historia de los videojuego para siempre.

Sin embargo ¡lo hizo! Fue un 22 de mayo de 1980 cuando la primera máquina arcade de Pac-Man fue encendida en el bullicioso distrito de Shibuya en Tokyo, cambiando la forma de hacer los videojuegos.

El juego no se llamaba Pac-Man en ese entonces sino PuckMan, lo que nos da una imagen acerca de su origen. “Paku paku taberu” es una frase japonesa muy popular que significa comer algo, con “paku paku” que es una onomatopeya para imitar el sonido del chasquido de la boca y “taberu” que es el verbo comer.

“Comencé asumiendo que temas como la moda o el romance era lo que más encajaría dentro del tema de la audiencia femenina”, afirmó Iwatani y agregó “pero luego pensé, y esto puede ser muy presuntuoso de mi parte, que las chicas también disfrutan salir a comer o “taberu” en japonés y así fue como me concentré en esa palabra clave: el hecho salir a comer como un concepto”.

Mientras garabateaba ideas sobre juegos basado alrededor de la comida, Iwatani cogió un pedazo de pizza de la caja que tenía al frente y tuvo su epifanía: el resto de los pedazos de pizza moldearon la forma de Pac-Man y el resto, es historia (o es como la historia va, según Iwatani).

Cuando el juego fue importado a los Estados Unidos, el nombre de PuckMan pareció inapropiado. Aunque el personaje principal tenía la forma de un puck de hockey, el  distribuidor en EEUU, Midway, pensó que los chicos quizás cambiarían la “P” por una “F” (Fuck, palabrota en inglés) y bautizaron el juego, ahora, como Pac-Man. Luego de cambiar el nombre se convirtió en un éxito inmediato con cerca de 300.000 unidades vendidas alrededor del mundo desde 1981 a 1987.

“Cuando Pac-Man fue lanzado la primera vez, los videojuegos aún eran algo nuevos e inusuales excepto para los fanáticos. Pac-Man se convirtió en la primera experiencia de muchas personas con un videojuego”, dijo su creador con respecto al legado del mismo. “En el día de hoy, 40 años después, aún es disfrutado no solo por mujeres sino por hombres y mujeres, niños y adultos por igual, alrededor del mundo. Pac-Man es como una canción muy exitosa que todo al mundo ha disfrutado y escuchado alguna vez”.

Para finalizar, y como nota curiosa, cuando Google reemplazó su logo con una versión jugable de Pac-Man en 2010, costó casi 5 millones de horas hombre alrededor del mundo, lo que se traduce en 120 millones de dólares en pérdidas de productividad.