contador web

CULTURA | LITERATURA

'Te buscaré mientras viva', un necesario homenaje a los desaparecidos y sus familias

Por LOIDA CABEZA. 18/05/2018

Paco Lobatón: "El ejercicio que he hecho en el libro consiste en escuchar a las familias, y ese es precisamente su objetivo, en lugar de leer".

  • El periodista Paco Lobatón durante la firma de su obra en Tenerife | Loida Cabeza ©
    El periodista Paco Lobatón durante la firma de su obra en Tenerife | Loida Cabeza ©
  • La obra da voz a 14 familias de desaparecidos e invita a la reflexión
    La obra da voz a 14 familias de desaparecidos e invita a la reflexión
cultura
Literatura
libro
periodismo
presentación
Tenerife
solidaridad
desaparecidos
comunicación
evento
familias
esperanza
Periodista
Búsqueda
Paco Lobatón
Te buscaré mientras viva
Gobierno de Canarias
Nazaret Díaz
Elizabeth Reig
Salvador García Llanos

El prestigioso periodista Paco Lobatón visitó el Real Casino de Tenerife, situado en la Plaza de la Candelaria, para presentar Te buscaré mientras viva y darle atención a familiares de personas desaparecidas. El libro relata las experiencias de catorce familias que tienen algún ser querido en paradero desconocido, centrándose en historias como las de los grancanarios Yéremi Vargas y Sara Morales. El evento estuvo presentado por los periodistas Elizabeth Reig y Salvador García Llanos, que cuentan con una amplia trayectoria en el sector comunicativo.

Según el “Informe 2018 de Personas Desaparecidas en España” -publicado por el Ministerio del Interior-, actualmente hay 6.053 búsquedas activas o casos sin resolver, una cifra alarmante. Cabe destacar que los derechos de autor obtenidos a la venta de la obra se destinan a la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas (QSDglobal), con la finalidad de seguir ayudando a las familias que atraviesan estas situaciones dolorosas.

El acto empezó con la intervención de Reig, que realizó una autocrítica sobre los medios de comunicación en términos generales. “La guerra por la audiencia es tan feroz y despiadada que nos hemos olvidado, en muchas ocasiones, de las personas y del sufrimiento. Hemos dejado de escuchar a las víctimas para escucharnos a nosotros mismos, sin importar sus sentimientos. Es en estos momentos en los que me avergüenza ejercer esta profesión, que les aseguro que es muy bonita y gratificante. Ninguna exclusiva, ningún nuevo dato debe estar por delante de tu propia humanidad”, manifestó.

También se centró en la desprotección legal que han sufrido muchas familias y cuestionó cómo es posible que no exista una coordinación entre los distintos cuerpos policiales. “Todos deberíamos reflexionar, sentir como nuestra la necesidad de crear cuerpos y unidades más especializadas, así como actuaciones más eficaces, con el objetivo concreto de que las familias sientan un respaldo. Y que esa lucha no se interrumpa, porque el amor no entiende de cuestiones legales, indicó.  

Por su parte, García encomió el trabajo realizado por Lobatón, enfatizando la ética, profesionalidad y empatía con la que trata a los familiares de los desaparecidos. “No ha buscado la exageración alarmista, sino que lo ha hecho con crudeza tal cual, como lo han retratado quienes lo han vivido, mejor dicho, quienes lo han sufrido. Esto refleja hasta donde llega el compromiso del autor e intenta acreditar las voces de familiares como el mejor antídoto ante el olvido.

Llegó el turno de Paco Lobatón. El comunicador quiso empezar agradeciéndole la presencia a los familiares de personas desaparecidas en la isla, como Carmelo Díaz Pescoso (acudió su pareja, Pilar); Remigio Díaz (su hija Yaiza), Marcos Castellano (su prima Yurena), Hermes Hosarsiph (su pareja Marisa), José Antonio Pérez (su madre Candelaria) y Jesús Attanawsu (su madre Victoria). También agradeció la asistencia de la directora general de seguridad y emergencias del Gobierno de Canarias, Nazaret Díaz.

A continuación, explicó: “El libro que estamos presentando es de voces, antes que un ejercicio literario es uno de puesta en común de las voces de los desaparecidos, a través de sus familias y seres queridos. Hay dos nociones que pueden destacarse: la solidaridad y la esperanza. Estamos en un contexto en el que la gente es mayoritariamente buena, con una disposición solidaria y solo tenemos que darle la oportunidad de serlo con herramientas. Tenemos el deber de intentar ponernos en el lugar de las familias, apoyarlas y acompañarlas. El ejercicio que he hecho en el libro consiste en escuchar, y ese es precisamente su objetivo, en lugar de leer.

Lobatón recordó brevemente los casos de desapariciones de Angelines Zurera, Borja Lázaro, María Teresa Fernández, Paco Molina, los hermanos Dolores e Isidro Orrit, Sonia Iglesias, Elías Carrera, Yéremi Vargas y Diana Quer. Refiriéndose a esta última, indicó:

“Su historia invita a la reflexión sobre la mirada que, desde la sociedad, los medios de comunicación hemos hecho acerca de esta realidad. También se ha apreciado con Gabriel Cruz, creo que este caso ha representado comportamientos que nos deben hacer meditar seriamente y, de hecho, entre las tareas que tenemos desde la Fundación QSDGlobal está la creación de un nuevo foro de reflexión, como ya hicimos a raíz del caso de Diana a los tres meses después, y de donde se llegó a la elaboración de una guía de buenas prácticas que se intenta distribuir por todas las redacciones. Se resume en dos mandamientos principales: el derecho a la información que tiene la sociedad y el deber de informar que tienen los medios de comunicación. Pero nunca deben añadir dolor al dolor de las familias ni interferir en las investigaciones. Salvaguardando estos principios, la información tiene que ser útil. Las familias necesitan de los medios: tenemos que tener un trato equitativo.

En esta línea, admitió: “Las voces que hay en el libro son verdaderas, no he añadido adjetivos. A los equipos periodísticos con los que he trabajado y a los colaboradores siempre les digo que no hay que adjetivar el dolor, porque este ya viene adjetivado de fábrica.

En este punto, intervinieron dos familiares de desaparecidos. En primer lugar, Victoria, la madre de Jesús Attanawsu, relató: “La última vez que hablé con mi hijo fue en 2016 telefónicamente y me comentó: «Voy a quitarme el WhatsApp, borrar mis redes sociales y ya no necesito tu ayuda. Aguanta, mamá». Me gustaría saber que está bien y, por supuesto, vivo. Hacerle saber que aquí estaré siempre”.

Pilar, la mujer de Carmelo Díaz Pescoso, contó: “Necesitamos que nuestros desaparecidos tengan voz y salgan en los medios. Mi marido desapareció el 9 de noviembre de 2016, no sabemos nada de él y tenemos una hija de 13 años que le ha costado mucho entender la situación, se ha encerrado en su mundo. Necesitamos de toda la sociedad para seguir dando voz para poder encontrar a los desaparecidos, porque no tenemos vida sin ellos.

El periodista informó que la Fundación QSDglobal y el Gobierno de Canarias han llegado a un acuerdo para iniciar métodos orientados tanto al apoyo como localización de los desaparecidos, junto a las fuerzas y cuerpos responsables; y para lo que se pondrá el foco en la formación de efectivos de policía y protección civil. Para finalizar, recordó un aspecto fundamental: “Todo desaparecido tiene derecho a ser buscado y toda familia tiene derecho a que se le informe sobre todo lo que se está haciendo".

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar