OPINIÓN | DIARIO DE UNA CUARENTENA POR UNA SESENTONA

Los negocios en tiempos de guerra

Por EDURNE GARCÍA ORDÓÑEZ. 19/03/2020

Cómo no, mientras pedimos medidas inmediatas al Gobierno para que la pandemia no nos arruine, siempre hay quien se frota las manos y ve negocio en la desgracia, con todo descaro.

  • Incautación de mascarillas.
    Incautación de mascarillas.
  • El negocio de la guerra contra el COVID-19.
    El negocio de la guerra contra el COVID-19.




Están en la calle controlando que no nos saltemos la orden de permanecer en casa, para prevenirnos de un virus que da la vuelta al mundo en 80 minutos; están en los pasos fronterizos para tamizar entradas y salidas y frenar el avance del COVID-19; están desinfectando todos los elementos, muebles e inmuebles, que son susceptibles de portar el microscópico bichito que ha matado a más de 400 personas en 15 días; están, como siempre, al servicio de los ciudadanos y del orden, y a la orden de hacer cumplir que todas las empresa entreguen el material sanitario que tengan, porque todo el que tienen y el que llega allende nuestras frontera, se precisa con urgencia para personal sanitario, contagiados y posibles nuevos enfermos.



En un panorama único de Alarma máxima por cuestión de Sanidad, cómo no íbamos a tener a los listorros de turno 24/7, que ven el negocio en esta epidemia. Menos mal que los que están: están, y los guardias civiles se han requisado 68.913 mascarillas; 44.000 de ellas en el Adolfo Suárez-Madrid-Barajas; 11.000 en el de Gran Canaria (Gando); 5.410 en Labacolla (Santiago de Compostela - A Coruña); en Zuera (Zaragoza), han paralizado una subasta de miles de mascarillas que iban a realizar, entre ayer y hoy, por Internet (se han incautado de 1.132); en un contenedor del puerto del Musel (Gijón), encuentran 7.936 más, de las que 188 son quirúrgicas, 2.065 gafas de protección, 5.116 guantes y 247 buzos desechables, entre otro material sanitario (la mercancía venía de Ecuador). Está claro que muchos prefieren la pela a la salud, porque se la pela todo, menos que cuando les toca a ellos el coronavirus no les atiendan en el tiempo y la forma que exigen. Ahora les queda que el juez dicte lo que tiene que dictar en tiempo de guerra, a los estraperlistas de un país encerrado en sus casas por necesidad, responsabilidad y solidaridad.






Llevo días atenta a ver por dónde nos meten la droga los narcos, porque colarla la cuelan; mi teoría es que los contenedores, con gancho ciego o tuerto, son una buena vía, dado que las mercancías tienen acceso libre para evitar el desabastecimiento de la población; además, en los puertos de mayor tráfico ya sabemos que cuentan con sujetos que desde dentro les facilitan las cosas; y que entre caja y caja, de fruta y hortalizas; y entre rollitos de papel de váter, pasan unos kilitos de farlopa, que distribuyen en los camiones de la subsistencia; porque, claro, pateras, hoy por hoy, llegan pocas; y narcolanchas y motos de agua, espero que ninguna. No lo tienen fácil en estos tiempos que nadie preveíamos iban a ponerse de estas maneras; pero, como decía mi abuela: no hay enemigo pequeño. Otro de sus movimientos que ha quedado sentenciado es el menudeo. El otro día vi unas imágenes de unos chavales a los que les paran sin justificación por la calle (creo que era en Cádiz) y se resistieron al darles el alto (Policía Nacional); la verdad, tenían toda la pinta de ir a pillar o vender. Este es otro tema, más peliagudo, con respeto a la opinión policial de que los pequeñarras causan mucha inseguridad en los barrios; es otro tema, porque quienes les compran las dosis son enfermos, que no sé yo si pueden pasar un mono confinados; tienen que ser los expertos, quienes digan qué hacer con esta población, que también es nuestra, porque los estancos están abiertos (por suerte para los que somos enfermos del tabaco).



No quiero acabar esta mañana mi tiempo de Internet, sin decirles que a todos los que en estos días les caduca el DNI, no se preocupen, porque SE LO HAN PRORROGADO AUTOMATICAMENTE DURANTE UN AÑO; ya que las oficinas de renovación están cerradas, por los motivos que sabemos; y a todos los que se van a la sierra, para despejarse un rato, decirles que ESTÁ PROHIBIDO; no vaya a hacer como éstos a los que han tenido que rescatar. Bueno, hasta mañana y buen día, que ya voy tarde en esto de desalojar la red, porque la necesitan los del teletrabajo (y con niños en casa!).


flecha izquierda flecha derecha NOTICIAS AL ALZA ...

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar