lunes, 17 de mayo de 2021

30º aniversario de la entrada de la mujer en las Fuerzas Armadas

El real decreto se aprobó el 22 de febrero de 1988. Casi 15.000 mujeres forman, en estos momentos, parte del Ejército.


30º aniversario de la entrada de la mujer en las Fuerzas Armadas
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El 22 de febrero de 1988 es una fecha importante en la lucha por la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en nuestro país. Ese día, el Gobierno sacaba el real decreto que iniciaba el acceso de las mujeres a las Fuerzas Armadas.

Hoy se cumplen 30 años de la emisión de ese decreto que ha posibilitado que miles de mujeres cumplan con su vocación. Actualmente, casi 15.000 forman parte de las filas del Ejército, lo que supone un 12,7% del total de militares que hay en España. Un porcentaje que se ha mantenido bastante estable en la última década.

Sin embargo, esa cuota podría aumentar sin problemas, ya que no existe un cupo máximo de mujeres en el Ejército, ni hay puestos que estén reservados solo para hombres.

En cuanto a las tareas a las que se dedican esas militares, se puede ver que casi el 26% forman parte de los Cuerpos Comunes, destinados a labores como la sanidad o la judicatura. Respecto al resto, casi el 14% forman parte del Ejército del Aire, el 12,9% están en la Armada y casi el 12% en el Ejército de Tierra.

Donde se nota, quizá, más diferencia es el rango que ocupan esas militares, ya que solo el 8,6% de los oficiales son mujeres. Esa cuota desciende hasta el 4,9% en el caso de los suboficiales. Entre las oficiales destaca una, Patricia Ortega, que consiguió el rango de coronel en 2016. Este rango es el más alto dentro de la escala de oficiales y es inmediátamente inferior a los que forman la escala de oficiales generales.

Este 30 aniversario de la mujer en el Ejército llega, eso sí, en un momento complicado. Y es que en las últimas semanas se han conocido varios casos de denuncias por acoso sexual dentro de las filas militares. Lo bueno es que, ahora, ese acoso sí se tipifica como tal. Hasta 2015, estos casos se consideraban abuso de autoridad o insulto a un superior, dependiendo del grado que tuviesen la víctima y el agresor.

Autor

Isabel Vidal

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