martes, 7 de febrero de 2023

El mundo rural es mucho más que caza, tauromaquia y ganadería.

El presidente de PACMA, Javier Luna, ha asegurado que los intereses que mueven la manifestación de ayer son los concernientes a la economía de la caza y la tauromaquia.


El mundo rural es mucho más que caza, tauromaquia y ganadería.
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El presidente de PACMA, Javier Luna, ha asegurado que los intereses que mueven la manifestación de ayer son los concernientes a la economía de la caza y la tauromaquia.

“El mundo rural es mucho más que caza, tauromaquia y ganadería, pero está secuestrado por quienes lo vacían de vida, respeto y empatía y lo llenan de violencia y crueldad” se puede leer hoy en las redes sociales del partido animalista. Así mismo, condenan muchas de las situaciones vividas ayer durante la manifestación “animales explotados, arrastrados entre risas, silbidos, gritos y bocinas e incluso muertos”.

“Tanto la caza como la tauromaquia tienen un interés principalmente económico: ni tradiciones, ni campo, ni forma de vida, ni cuidado de lo rural” asevera Yolanda Morales, portavoz del partido animalista. Sostiene que la caza es innecesaria e incluso perjudica los ecosistemas al “interferir controlando artificialmente las poblaciones, eliminando depredadores y provocando sobrepoblaciones o despoblaciones”. También denuncia la cría de animales para soltarlos en el campo y cazarlos, provocando así un bucle de muerte que “va totalmente contra natura”.

Los animales son seres sintientes

“Nos guste o no, es imposible seguir viviendo al margen del hecho de que los animales que se explotan en el campo, sea para el fin que sea, ya están reconocidos como seres sintientes” manifiesta Javier Luna. Los animales perciben su existencia, son capaces de establecer vínculos afectivos, tienen sentimientos y experimentan miedo. Sin embargo, denuncia que existe mala praxis en muchas actividades del campo, así como “la total y deliberada ignorancia hacia la capacidad de sintiencia de los animales”.

Luna afirma que “el movimiento animalista y medioambiental tiene por objetivo informar y promover las buenas prácticas y respeto por la vida y la biodiversidad” asegurando que  en ningún caso pretende perjudicar al mundo rural ni a las personas que viven de él.

PACMA aboga por la información como herramienta que “lleve a la sociedad a entender por qué las actuales prácticas del mundo rural son insostenibles y urge reconvertir unas y abolir otras totalmente innecesarias”.

Los perros de caza en la Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales

La formación animalista difiere de algunas medidas del anteproyecto de ley, advierten que “hay una laxitud que se mantiene hacia los colectivos que más maltratan estadísticamente a los perros, como son los ganaderos y los cazadores”. También reitera que “los cazadores, los ganaderos y el mundo taurino no se han leído el anteproyecto de ley y no son conscientes de que se están quejando por cosas que no les afectan”.

Una de los puntos más conflictivos para estos sectores es el referente a los perros. Desde la Dirección General de Derechos de los Animales se defiende que todos los perros son iguales y no puede haber distinciones entre perros domésticos y perros de caza. Esto obligaría a los cazadores a tener las mismas obligaciones que el resto de propietarios.

La ganadería intensiva, el cuarto sector más contaminante en España

PACMA advierte que el sector ganadero ha adoptado una postura victimista cuando “es un sector extremadamente potente y beneficioso para los empresarios y terratenientes” y que por primera vez son cuestionados peligrando su nivel de vida. “La ganadería y su mala praxis son responsables directos de una parte importante de los factores que desatan la crisis climática que tenemos hoy” declara Javier Luna.

Se trata del cuarto sector más contaminante en España, según datos del Ministerio de Transición Ecológica. Con un total de 3.780 granjas de gran tamaño y sistema de funcionamiento intensivo, nuestro país ha sido apercibido desde la Comisión Europea por incumplir la normativa de sostenibilidad y no controlar lo suficiente la contaminación por nitratos en suelo y acuíferos, y las emisiones de CO2.

“Ya no hablamos del maltrato y las miserables condiciones de vida de los animales en las granjas, que esa es otra cuestión, es que el nivel de producción es insostenible también en términos medioambientales” concluye Luna.

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