Nunca has visto una corrida de toros así

La Tortura No Es Cultura, AVATMA y Animal Guardians se unen en una campaña con imágenes de impacto que muestra la tauromaquia en toda su crudeza.

Primera corrida de toros tras el Estado de Alarma. Foto: Animal Guardians
Primera corrida de toros tras el Estado de Alarma. Foto: Animal Guardians

Un plano detalle de la espada acompasada con la respiración del toro herido de muerte, después de haberlo visto salir esplendoroso en toda su nobleza por la traicionera puerta del toril, es una estampa poco habitual de la llamada fiesta nacional. Una imagen que refleja toda la crudeza y toda la crueldad de la tauromaquia.

Tras un periodo de paz para los toros, propiciado por el confinamiento, han regresado las corridas. “No hemos aprendido nada, la tortura y el horror han vuelto; a la muerte, se añade más muerte; al entretenimiento, sangre; al sufrimiento, indiferencia” se puede leer en los rótulos del vídeo compartido en redes sociales por las asociaciones animalistas.

 “Una actividad cruel, en bancarrota y ampliamente rechazada por la sociedad”

Marta Esteban Miñano, Directora Internacional de Animal Guardians, ha explicado a Columna Cero los motivos para realizar esta campaña en este momento de crisis sanitaria y con estas imágenes tan duras: “esta campaña es más relevante que nunca, primero porque nos hace pensar sobre la legalidad de este tipo de espectáculo de sangre, tortura y muerte, tras un momento de reflexión como el que nos ha proporcionado la Covid-19, y segundo porque en un momento en el que se está decidiendo el reparto óptimo de subvenciones públicas nacionales y europeas, el mundo taurino está exigiendo 700 millones de euros en ayudas. Exigimos que no se destine fondos públicos a una actividad cruel, en bancarrota y ampliamente rechazada por la sociedad”.

Una campaña que comenzó en pleno confinamiento, mientras los hospitales estaban saturados y los sanitarios exhaustos los taurinos exigieron ayudas. Entonces, las dos asociaciones animalistas escribieron una carta, apoyada por más de 900 organizaciones, pidiendo al gobierno que no destinara dinero público a la tauromaquia. Posteriormente, medios de toda Europa se hicieron eco de una investigación que realizó Animal Guardians “de la mano de la organización italiana LAV y el Eurogroup for Animals sobre el hecho de que cada año 130 millones de euros de la Política Agraria Común termina en ganaderías de lidia, suponiendo el 31,6% de sus ingresos; esto incumple el objetivo de la PAC que es proporcionar alimentos de calidad a los europeos” denuncia Marta Esteban Miñano.

La primera corrida de toros post Covid, un fracaso de taquilla.

Las imágenes fueron grabadas en secreto, el pasado sábado en Ávila, por un periodista gráfico especializado en maltrato animal. Con un teleobjetivo y sentado como un espectador más, enfoca lo que no interesa a los que allí se encuentran: el sufrimiento del toro. ”Un trabajo espectacular que debe quedar en el anonimato para poder seguir haciendo esta labor de denuncia con garantías para su seguridad física”.

La corrida tuvo lugar ante unas mil personas, la mitad del aforo autorizado. La plaza tiene 8.600 localidades, sólo estaba permitido acoger el 25% del aforo total, es decir, algo más de 2.000 podían haber asistido a la primera corrida tras el confinamiento por COVID-19 pero solo mil personas decidieron pagar la entrada y asistir. Algunas plazas como las de Madrid. Málaga y Almería han suspendido sus ferias y eventos taurinos.

¿Hará cambios en la tauromaquia tras la pandemia?

“Pensamos que sí va a cambiar, no solo por las pérdidas económicas, sino porque la gente va a rechazar aún en mayor medida este tipo de espectáculos, después de tanta muerte sufrida con la COVID-19 no apetece ver más desgracias y por supuesto por miedo al contagio” responde la Directora de Animal Guardians.

Existen otras posibilidades para las ganaderías de lidia que  “solo ocupan entre un 7-9% de la dehesa española, el resto existe sin ganado de lidia” comenta Marta Esteban y asegura que “son múltiples las opciones de reconversión: desde otras actividades agrícolas que ofrezcan alimentos de calidad como olivos, cereales, etc, al turismo rural”.

“Estamos convencidos de que con un buen marketing, serían muchos los turistas nacionales e internacionales a los que les gustaría ir a visitar una dehesa con toros de lidia que no sean maltratados, sino que vivan en libertad. Algún día será así, y estos lugares tendrán un museo donde se podrán conocer los horrores de la tauromaquia, que ya no será legal” afirma con esperanza.