contador web

ESPAÑA | SOR ÚRSULA, MONJA CON HISTORIA Y MISTERIO

Sor Úrsula pasado y presente

Por DAVIDREY. 17/04/2019

Vidente, monja, enfermera y misterio encierran a Sor Úrsula

iglesia
micaelamorata
monjacapuchina
monasterio

Úrsula Micaela Morata

Micaela Morata hija menor de trece hermanos, nació en Madrid el 21 de octubre de 1628 su padre, era Marco Aurelio Morata e Iscaya, de origen italiano, era caballero del Estado de Saboya y su madre, Juana Garibaldo, madrileña, pero de ascendencia italiana, una familia acomodada que vivían en el actual barrio de los Austrias. La vida de esta pequeña niña se vio envuelta en la tragedia ya que, con apenas tres años, perdió a sus progenitores en el año 1632 donde el padre fue el primero en fallecer y tres días más tarde su madre.  Tras este terrible acontecimiento su hermana mayor Sebastiana asume sus cuidados y le enseñó a leer y escribir algo muy poco común para la época especialmente en las mujeres.

Al año siguiente de fallecer sus padres con cuatro años tuvo su primera experiencia mística en medio de un ataque de viruela, el cual, la dejó al filo de la muerte y a partir de este instante comienzan una serie de experiencias mixticas que en su autobiografía lo reflejó así «...dióme un paroxismo que estuve, a mi entender, sin sentidos veinticuatro horas poco más o menos. Lo que en ese tiempo gozó mi alma no es posible de declarar... Halléme en una inmensa claridad y luz divina, que sin ofrecerme objeto ni imagen alguna a la vista gozaban las potencias y sentidos, que a mi parecer parecía estaba ya en la gloria.»

En 1942, con tan sólo 15 años tiene una relación que durará hasta el año siguiente, ya que ella misma se encarga de romperla. Ante estos hechos y desgracias va provocando que la idea de ser monja vaya afianzando, aunque no va ser hasta que tiene un profético sueño que le anunciaba la muerte de un sacerdote conocido y amigo de la familia. Reflexionando sobre estos sueños comenta su intención de hacerse monja, algo que no ve con buenos ojos su propia familia y se oponen rotundamente, pero Úrsula sortea esta oposición e ingresa en el Monasterio de Capuchinas de Murcia. que fue fundado en 1644 por la Beata María Ángela Astorch, abadesa y maestra de novicias bajo el patrocinio de don Alejo Boixadós Llull, inquisidor de la región de Murcia.

El 20 de enero de 1647, con 19 años se postuló adoptando el nombre de Úrsula sin duda un seudónimo que como afirman algunas fuentes se produjo para evitar ser encontrada por sus propios familiares, aunque, algunas hermanas de esta congregación no tenían el mismo nombre con el que entraban. Tras ser congregada como Capuchina comienza una serie de labores sanitarias en el siglo XVII, en concreto, en 1648 donde la peste y distintas enfermedades invadían Murcia y Cartagena ambos territorios, en los cuales, servía desempeñando la labor de enfermera de aquellas mujeres que había contraído la peste prácticamente y como dejaba constancia de ellos en sus escritos, los cuales, hoy por hoy se encuentran en el convento de Capuchinas de Alicante. Sin embargo, no era lo único que dejó plasmados en sus escritos diarios, porque también predecía conflictos y cambios políticos y además era una voz que los campesinos de la época escuchaban, porque afirmaba en el contenido de estos escritos cuando se iba a desbordar el río Segura como así sucedió en 1651 y en 1653 el desbordamiento del río Segura, obligando a la comunidad de religiosas a abandonar el monasterio y refugiarse en el Monte de las Ermitas. Durante este período, Sor Úrsula Micaela vivió la noche oscura, etapa de crisis espiritual entre los místicos. En 1652 recibió el mandato de su confesor de escribir su autobiografía.

Sor Úrsula Micaela tuvo diversas experiencias sobrenaturales presentes también en otros personajes místicos. Se puede destacar especialmente la bilocación, que la llevó a viajar por otras naciones; y profetizar, algo que la convirtió en un oráculo que consultaba el pueblo en busca de consejo,  además miembros de la corona como Carlos II o Juan José de Austria, con los que se enviaba cartas.

En 1661, fue elegida consejera y secretaria de la comunidad y donde comienza una serie de mandatos entre los que se encuentra la construcción de un convento de Capuchinas en Alicante , algo que no verá la luz hasta 1669 cuando dieron inicio las gestiones, además se encontraron dificultades diversas, y la constitución no se llevó a cabo hasta 1672.

La primera residencia fue provisional, en una casa que le hacía falta condiciones apropiadas para la vida comunitaria. Por ello se inició la construcción de convento e iglesia, costeados con las limosnas de los alicantinos y de Juan José de Austria, y bajo la protección de Carlos II. Las obras no finalizarían hasta 1682, donde se le bautizó con el nombre de Triunfos del Santísimo Sacramento, nombre inspirado en una de las visiones de Sor Úrsula Micaela. Tras su construcción Sor Úrsula ejerció el cargo de vicaria hasta 1699 cuando es nombrada abadesa, función que desempeñó hasta su muerte. De esta última etapa en su Autobiografía no dejo constancia de sus últimas vivencias, debido a que supuestamente dejó de escribir en 1684. Sin embargo, las monjas contemporáneas dejaron testimonios y escritos referentes a esta última etapa de su vida.

Tras dos años de penosa enfermedad murió el 9 de enero de 1703 con 75 años. La fama de santidad y el gran prestigio que tenía, hacia la sociedad hizo que su cadáver permaneciese expuesto en la iglesia durante 6 días. El cuerpo permaneció incorrupto, caliente y flexible en todo momento, por lo que no se le dio sepultura. En 1742, el obispo de Orihuela D. Juan Elías Gómez de Terán, al encontrarlo intacto, mandó que el cadáver permaneciese en un arca sin ser enterrado. Así se ha conservado hasta la actualidad, permaneciendo todavía incorrupto y flexible.

El obispo de Orihuela D. José de la Torre y Orumbella a abrieron un expediente sobre su vida y virtudes en el año 1703 para poder llevar a cabo la beatificación pero estos archivos durante la Guerra de Sucesión y la Guerra Civil, se perdieron y otros se quemaron, quedando intactos la Autobiografía, 24 cartas, y algunos otros testimonios concernientes a la Sierva de Dios. Pero a pesar de todo, este expediente no se cerró y el proceso informativo diocesano para la beatificación fue retomado por el obispo de Orihuela-Alicante D. Rafael Palmero Ramos el 11 de octubre de 2006 y clausurado el 11 de junio de 2009.

Ese mismo año, el 24 de febrero de 2009, un equipo formado por médicos forenses, antropólogos forenses, odontólogos forenses, entomólogos forenses, radiólogos y microbiólogos, dirigido por el médico forense y profesor universitario Fernando Rodes Lloret, efectuó la primera fase del estudio científico del cuerpo de sor Úrsula. Se procedió a su traslado desde el monasterio de RR Capuchinas de Alicante donde permanece en una urna de cristal al Hospital General Universitario de Alicante para realizarle una Tomografía Computarizada corporal total, obteniéndose 4300 imágenes. Una vez finalizada esta prueba radiológica se devolvió el cuerpo al monasterio.

Donde se obtuvieron los siguientes resultados:

1. Se trata del cuerpo momificado de una mujer, compatible con la edad documentada de 74 años.

2. Sor Úrsula tenía una estatura comprendida entre 144,73 y 151,27 cm.

3. Presenta un muy buen estado de momificación natural en todo el cuerpo, excepto en la región anterior del cuello y en la parte superior de la espalda, zonas que han sufrido un importante deterioro por los traumatismos sufridos años después del fallecimiento.

4. La TAC realizada confirma la ausencia de vísceras en el cuerpo momificado de sor Úrsula, aunque sí que se conservan estructuras como piel, fascias musculares, arterias y nervios

5. Falta el antebrazo izquierdo. La mano izquierda, también momificada, se encuentra separada por completo del brazo por fractura del cúbito y radio a nivel de la muñeca.

6. La mandíbula está fracturada en su lado izquierdo, con desprendimiento de un fragmento que se ha localizado dentro del tórax. Probablemente se colocó allí, en algún momento, de forma intencionada para evitar su extravío.

7. Tanto la fractura de la mano izquierda como la de la mandíbula ocurrieron después de la muerte.

8. El cuerpo presenta lesiones compatibles con la atadura de una soga al cuello y posterior arrastre violento, con golpes en el rostro y con la amputación traumática de la mano izquierda. Todo ello sobre el cuerpo ya momificado.

9. A pesar de la edad (74 años) y de la ausencia de cualquier cuidado odontológico en la época, sor Úrsula conservaba todas las piezas dentales en el momento de su muerte, aunque como consecuencia de estos episodios traumáticos solo se conservan dieciséis, habiéndose perdido el resto. Hay ocho piezas dentarias sueltas al fondo de la cavidad bucal, envueltas en una tela, que al igual que el fragmento mandibular se colocaron allí, probablemente, para evitar su extravío.

10. Sor Úrsula padeció una enfermedad periodontal crónica de grado moderado, lo que por otra parte era de prever dada su avanzada edad y la falta de cuidados bucales habituales en el siglo XVII.

11. Existe una fístula en la mandíbula, secundaria a un absceso crónico, así como una profunda caries en un molar inferior. Ambos pueden explicar los importantes dolores crónicos que padeció sor Úrsula en la boca y que son recogidos en la documentación biográfica conservada.

12. El estudio de la TAC revela escasos signos de aterosclerosis, ausencia de cálculos en vesícula biliar y en riñones, ausencia de lesiones vertebrales y ausencia de artrosis importante, lo que denota un buen estado general para la edad de 74 años.

13. No se han encontrado ni en el estudio antropológico, ni en el radiológico, hallazgos que puedan orientar a establecer la causa del fallecimiento, habiéndose descartado en la TAC la presencia de lesiones óseas tumorales o de otro tipo.

14. Se encontraron en el cuerpo tres pupas vacías de Tineola bisselliella (polilla de la ropa) probablemente procedentes de la vestimenta y una pupa vacía de Drosophilidae, insecto que debió llegó al cadáver cuando éste estaba en proceso de momificación.

15. El estudio microbiológico de la superficie corporal reveló la existencia de hongos habitantes normales del aire y del suelo (Penicillium spp) y bacterias frecuentes en el suelo (Bacillus y Staphylococcus epiderdimis) por lo que se puede considerar que se trata de trasferencias desde el entorno.




NOTICIAS AL ALZA ...

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar