¿Por qué los bancos se han puesto de acuerdo para subir sus comisiones?

ING, el banco sin comisiones, empezará a cobrar 10 euros al mes a los clientes con 30.000 euros o más en saldo y que no tengan recibos domiciliarios

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Las entidades bancarias, en plena crisis económica por la pandemia del coronavirus, han decidido subir las comisiones o, incluso, cobrar comisiones por primera vez en su historia (ING, por ejemplo, cobrará diez euros al mes a los clientes con 30.000 euros o más en saldo y que no tengan recibos domiciliarios). Pero, ¿Qué hay detrás de esta subida de comisiones por parte de los principales bancos? ¿Cuánto podría llegar a ser a final de año? ¿Se puede recurrir?

Las entidades bancarias aseguran que el tipo de interés es demasiado bajo y la capacidad de ahorro de los españoles no para de subir

Las entidades financieras intentan defenderse de las críticas asegurando que no buscan ganar más dinero, solo vincular todavía más a sus clientes. Mientras tanto, las asociaciones solicitan a los usuarios que revisen, de manera detenida, las condiciones de los productos que tienen contratados o que van a contratar.

El inicio del otoño 2020 ha sido más convulso de lo esperado, sobre todo, para los usuarios bancarios en el territorio español. En pocos días un total de siete entidades financieras han anunciado que llevarán a cabo importantes subidas en las comisiones de mantenimiento de sus distintas cuentas corrientes.

Para algunas, como es el caso de CaixaBank, implica multiplicar por cuatro su comisión respecto al pasado mes de septiembre (según RTVE, aunque la entidad desmiente esa información, pero sí confirma una subida importante en sus comisiones).

Desde el sector justifican esta medida por culpa de unos tipo de interés demasiado bajos durante mucho tiempo, sumando a la gran incertidumbre provocada por la crisis del coronavirus. Por otro lado, aseguran que mes a mes se registran máximos históricos en la capacidad de ahorro de sus usuarios, unido a la frenada en seco en la concesión de créditos hipotecarios, que es el producto del que más dependen las entidades bancarias en España.

Durante los primeros meses de la pandemia del coronavirus, los más duros, las entidades bancarias respondieron sorprendentemente bien a la petición de adelantar las pensiones o establecer moratorias a la hora de pagar créditos. Pero, ahora han decidido retomar una serie de planes que tenían en su hoja de ruta y quieren que sus clientes están mucho más vinculados con sus entidades y acabar con una vieja costumbre muy habitual: que un mismo cliente tenga varias cuentas corrientes en distintos bancos.

La mejor manera que han encontrado para lograr fidelizar a los clientes es penalizar económicamente a los usuarios que tengan menos vinculación con las entidades, o sea, aquellos que tengan pocos productos contratados (seguros, cuentas corrientes, tarjetas...) para que tomen la decisión de ampliar su nivel de compromiso con el banco para evitar pagar la cuota de mantenimiento que puede llegar a los 240 euros al años, como ocurre con CaixaBank o el banco Santander.

Desde la AEB (Asociación Española de Banca) le quitan hierro al asunto y su portavoz, José Luis Martínez, asegura que esta subida de precios solo tiene como objetivo ajustar precios: “Para prestar un buen servicio a los clientes y poder mejorarlo cada vez más, es necesario un precio ajustado. Todos los servicios, también los financieros, tienen un coste y todos debemos ser consciente de ello”.

Pero desde Asufin (Asociación de Usuarios Financieros), su punto de visto es totalmente diferente tras publicar un estudio sobre las comisiones el pasado mes de marzo: los usuarios deben estar muy atentos a estas subidas y, principalmente, tienen que valorar hasta que punto les compensa económicamente vincularse más con una entidad bancaria, si su objetivo es poder ahorrarse pagar una comisión.

Por ejemplo, si un usuario tiene solo una cuenta corriente y una tarjeta de débito con su entidad bancaria, se le aplicará una cuota al año por el mantenimiento de la misma (es considerado un cliente no vinculado). Pero, si contrata una tarjeta de crédito y un seguro, no tendría que pagar dicha comisión (pasaría a ser cliente vinculado), pero sí los gastos que corresponden a este tipo de productos.

Desde ASUFIN afirman que la responsabilidad del cliente es analizar, con mucho detenimiento, las dos opciones que le pone encima de la mesa el banco: tanto a corto plazo como a largo. Y tienen que tener que determinados productos pueden variar de precio con el paso del tiempo. Y las siete entidades bancarias que ya han confirmado que subirán sus comisiones (Banco Santander, Unicaja, BBVA, Sabadell, Bankia, Caixabank y Liberbank) tendrán que comunicar, a sus clientes, con dos meses de antelación cuál va a ser el aumento en las cuotas.

Una vez el consumidor haya recibido la notificación podrá comunicar que quiere cambiar de banco o si quiere negociar dicha subida. Si no hay respuesta por parte del cliente, la subida será automática. Y recuerdan que la posibilidad de recurrir siempre está, aunque este tipo de subidas están dentro del marco legal.

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