¿Cómo elegir los muebles de oficina?

Las personas están teletrabajando mucho más este año debido a la pandemia, lo que aumenta cierta demanda para adecuar esos puestos de trabajo.

La elección de los muebles de oficina puede influir en tu productividad.
La elección de los muebles de oficina puede influir en tu productividad.

El año 2020 está teniendo un protagonista único que además es el tema que monopoliza todas las conversaciones, la pandemia de coronavirus y el impacto que está generando a todos los niveles el Covid-19.

Sin embargo, como satélites de esta crisis sanitaria y económica se están produciendo otras consecuencias relevantes, como por ejemplo el fomento del teletrabajo. Al reducirse en gran medida los desplazamientos y el contacto social para evitar la propagación del virus, son muchas las empresas que han impulsado el teletrabajo como fórmula para continuar con su actividad económica.

Esto ha llevado a muchos trabajadores a tener que reacondicionar su vivienda como lugar de trabajo, de ahí que haya mucho interés en la decoración de interiores para ganar productividad, la ergonomía en los muebles de oficina y los accesorios y complementos necesarios para hacer de un despacho doméstico un lugar agradable para trabajar.

Asimismo, muchas empresas que han podido mantener su actividad presencial también se están interesando por estos temas para ganar en seguridad en los ambientes laborales y sobre todo potenciar la productividad.

Con todo esto, elegir bien el mobiliario de oficina no es fácil, de modo que aquí os presentamos algunos consejos que pueden ser de mucha utilidad.

El diseño de la oficina o el despacho siempre al servicio de la funcionalidad

Los muebles de oficina pueden ser muy atractivos visualmente, e incluso muy funcionales, duraderos y resistentes, pero más allá de todo eso, que es importante, hay que buscar equipamiento que se adapte al espacio disponible.

De nada sirve optar por una mesa de escritorio muy bonita y de grandes dimensiones si eso acaba restando espacio de utilidad para cajones y armarios, impide la movilidad o no resulta cómoda. Además, es prioritario garantizar la entrada y salida de la estancia y la facilidad de movimientos.

La estética, un valor secundario

En este punto recuperamos el ideario del anterior. La funcionalidad y practicidad han de priorizar frente al estética. Las oficinas y despachos, así como las salas de estudio, son lugares de trabajo, lo que implica pasar tiempo productivo en ellos.

Esto no se traduce en que los muebles de oficina tienen que ser antiestéticos, sino que este aspecto debe estar puesto al servicio de la funcionalidad. De este modo, para elegir los muebles de oficina que mejor se adapten al espacio disponible hay que preguntarse cuestiones como qué tareas se van a llevar a cabo en la oficina, si los muebles son adaptables a varias funcionalidades, el espacio disponible para las piernas, el mantenimiento de todo el equipamiento, etc.

La ergonomía, muebles diseñados para garantizar comodidad

Todo el material de oficina, y aquí entra también el mobiliario, ha de ser ergonómico, es decir, que esté adaptado a las necesidades del usuario y que favorezca buen comportamiento postural. Las mesas han de tener la altura suficiente y las sillas deben ser regulables.

Otros aspectos a cuidar en este punto es el equipo informático, accesorios como reposapiés o la suficiente entrada de luz natural y fuentes de luz artificial que sean neutras, para no agotar demasiado la vista.

Comodidad para ganar en productividad

Todos estos puntos anteriores se resumen, de manera básica, en uno solo, buscar siempre la comodidad. Pero ojo, comodidad no significa relajación, comodidad es asociar el confort a la productividad.

No podemos olvidar que la oficina o el despacho es un lugar de trabajo, y como tal, el tiempo que se pase en él debe ser aprovechado al máximo. Para ello es importante la ergonomía, el diseño, la funcionalidad y sentirse cómodo con el equipamiento elegido.

El interiorismo incide mucho en esta filosofía, dotar a cada espacio interior el aura adecuada para conseguir los objetivos para el que está diseñado. En el caso de las áreas de trabajo, la funcionalidad, la ergonomía y el confort son los elementos clave para ganar en productividad.

El presupuesto como factor limitante

La última clave para elegir los muebles de oficina es el presupuesto, que suele actuar como agente limitante. Una vez estén cubiertos todos los parámetros anteriores es cuando hay que fijarse en el presupuesto y acudir a aquellos equipos que presenten mejor relación calidad – precio si las posibilidades de inversión son reducidas.

Es relevante señalar que decantarse por las opciones más económicas puede resultar a largo plazo una mala decisión, pues si los muebles no se adaptan bien al espacio disponible, no son ergonómicos ni tampoco de buena calidad, es posible que haya que hacer una nueva inversión en poco tiempo, y lo barato acabe resultando caro.

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