miércoles, 14 de abril de 2021

¿Nucleares, no gracias? Europa camina desde hace años hacia su desnuclearización

¿Recuerdan aquel viejo lema de los setenta que decía “¿Nuclear? No gracias”? Tras el accidente en 2011 en Fukushima (Japón) muchos estados de la UE han acelerado sus planes de desnuclearización


¿Nucleares, no gracias? Europa camina desde hace años hacia su desnuclearización
  • whatsapp
  • linkedin

Los detractores de la energía nuclear han ido en aumento con el transcurso de los tiempos. A unos incipientes movimientos ecologistas surgidos con inusitada fuerza, incluso electoral, en la década de los ochenta en Europa, ha continuado en los últimos treinta años con la eclosión de movimientos ciudadanos  y organizaciones no gubernamentales preocupados por el progresivo deterioro del medioambiente. Y la energía nuclear ha sido directamente señalada como una de las responsables.

Y a ello hay que añadir que los gravísimos incidentes en las plantas nucleares de  Chernobyl (1986) y Fukushima (2011) tuvieron tanta repercusión negativa en todo el planeta que ambos accidentes han supuesto, sobre todo tras el acontecido en el país nipón, el origen del receso de muchos proyectos nucleares, sobre todo en el viejo continente.







Aun así continúan en activo más de 400 centrales nucleares en todo el mundo; mientras que en España funcionan 5 con 7 reactores operativos: dos en Almaraz (Cáceres) y  Ascó (Tarragona) y uno en Cofrentes (Valencia),Trillo (Guadalajara) y Vandellós (Tarragona), produciendo un 20% de la energía eléctrica que consumimos.

Razones de los antinucleares







Los antinucleares niegan el ahorro de los combustibles fósiles en la creación de energía eléctrica, como así afirman los partidarios de las nucleares. Y acentúan en que los trabajos de la eliminación de sus residuos son altamente peligrosos debido a la radioactividad que tiene la capacidad de perdurar cientos de años en el medioambiente. Incluso imposible de erradicar en ciertos casos.

También subrayan que las centrales nucleares no son eternas. Todas están concebidas con una caducidad establecida a priori y la inversión tanto en su construcción como en su mantenimiento es tan elevada que finalmente repercute en el encarecimiento de la energía eléctrica generada.

Además añaden la inequívoca relación con la fabricación de armas nucleares. Y concluyen apostando por las energías renovables como la eólica o la solar y la implantación de soluciones de ahorro energético.

Por el contrario los defensores de las nucleares objetan que se reducen las emisiones de gases contaminantes contribuyendo al freno del calentamiento global,  disminuyen los efectos contaminantes de las energías generadas por el carbón o el petróleo, abaratan los costes de producción de la energía eléctrica y su obtención no depende de avatares atmosféricos que condicionen al sol o al viento como sucede con las renovables.

Freno a la energía nuclear

El accidente de Fukushima en Japón, hace ahora 10 años, supuso el acicate definitivo para poner en marcha políticas de desnuclearización, al menos en el ámbito de la Unión Europea. Tanto es así que Alemania y Bélgica aceleraron el cierre definitivo de todas sus plantas para el periodo de 2023 a 2025. Suecia no contempla desde hace años la construcción de nuevas centrales nucleares y Países Bajos cerrará en 2033 la única que permanece en funcionamiento.

Bulgaria, Eslovaquia y Lituania legislaron hace cinco años el cierre de sus reactores de fabricación soviética. Mientras que países como Francia, Italia, Austria o Eslovenia, entre otros, han ido adoptando medidas similares.

¿Y en España, qué? Pues en nuestro país tras una moratoria autorizada hace diez años, el Gobierno fijó en 2019 un calendario de cierre de las centrales nucleares en uso. Un proceso que comenzará con el desmantelamiento definitivo  de los dos reactores de Almaraz en 2028, Cofrentes en 2030, los de Ascó I y II en 2030 y 2032 respectivamente y Vandellós y Trillo en 2035.

En definitiva, Europa afronta un cese progresivo no sin ciertos ambages de sus programas nucleares, pero no así en Asía donde se ubican 38 de los 56 reactores actualmente en construcción. De hecho la industria nuclear prevé que suministre el 25% de toda la energía eléctrica a nivel global en el año 2050. O lo que es lo mismo, triplicar la producción nuclear actual.







Te puede interesar