DEPORTES | SE CUMPLE EL PRIMER ANIVERSARIO DE SU MUERTE

Por qué Johan Cruyff es el mejor jugador de todos los tiempos

Por ÁLVARO ESCOBAR . 24/03/2017

El holandés fue la bandera de un revolucionario estilo de fútbol y su filosofía transformó para siempre todas las estructuras del Barcelona.

Johan Cruyff en la final del Mundial de 1974

Johan Cruyff en la final del Mundial de 1974



Determinar cuál ha sido o es el mejor jugador de fútbol de la historia resulta difícil y además injusto. Difícil porque, a lo largo de los años ha habido grandísimos futbolistas que han desatado pasiones en los aficionados, cada uno con sus gustos y opiniones que convierten una elección así en algo muy subjetivo. Injusto porque no se puede comparar el fútbol de épocas diferentes. No era igual el fútbol en los años ochenta, por ejemplo, que en la actualidad. Históricamente, se ha destacado al trío compuesto por Pelé, Johan Cruyff y Maradona como los tres grandes jugadores de todos los tiempos, un club al que, posteriormente, algunos han querido incluir a jugadores como Zidane y, actualmente, a Messi.



Desde hace años, es inevitable la comparación del astro argentino del Barcelona con otra figura “divina”, curiosamente del mismo país sudamericano y que también vistió la camiseta azulgrana, Maradona. Y existe el debate sobre quién de los dos es mejor. La comparación es natural, pero establecer a uno mejor que otro es injusto porque el fútbol no era igual en la época de Maradona. No eran iguales las condiciones de los campos de fútbol, ni los entrenamientos, ni los balones, ni existían las enormes comodidades que tienen los jugadores, especialmente, las grandes estrellas hoy en día. Sirva como ejemplo las auténticas alfombras que son hoy el césped de la mayoría de los estadios, a diferencia de los terrenos irregulares en los años ochenta que, en cuanto llovía un poco, se convertían en lodazales. Como tampoco Messi se ha enfrentado nunca a la agresividad y dureza que sí tuvo que sortear Maradona en infinidad de partidos.


Sin embargo y, aclarado que elegir al mejor jugador de todos los tiempos es difícil e injusto, en el caso de Johan Cruyff sí existen algunos aspectos que, de una forma más o menos objetiva, pueden conducir a afirmar que el holandés ha sido el mejor jugador de la historia, hasta el momento. Cruyff fue la bandera de un estilo de fútbol nuevo que irrumpió en los años setenta, primero con el Ajax campeón de tres Copas de Europa consecutivas, y después con la selección holandesa que sorprendió al mundo entero en el Mundial de Alemania de 1974. Hasta entonces, la Oranje nunca había tenido un papel importante en los torneos de selecciones y no participaba en un Mundial desde los años treinta. Pero aquel equipo, compuesto de grandes figuras como Neeskens, Rensenbrink, Rep, Van Hanegem o Krol y liderado por Johan Cruyff, hizo las delicias de todos los aficionados al fútbol con un juego ofensivo y de posesión del balón y con jugadores que se movían por todo el campo sin ocupar una posición fija. Era el Fútbol Total.



Esa forma de interpretar el fútbol no le sirvió a la selección neerlandesa para hacerse con el título de campeona del mundo, al caer derrotada por Alemania Occidental en la final, jugada en Munich. No obstante, marcó un antes y un después en la concepción de este deporte y sentó las bases del fútbol moderno. Un estilo que Johan Cruyff introdujo esa misma temporada 73/74 en el Barcelona y sirvió para que el club azulgrana, por entonces deprimido, consiguiera ganar la Liga después de catorce años de sequía. Además, ese mismo año, el jugador nacido en Ámsterdam fue protagonista de una de las goleadas más históricas del fútbol español, aquel 0-5 que el Barça endosó al Real Madrid en el Bernabéu.



Pero si la aportación del Johan Cruyff jugador fue importante en el Barcelona, lo fue aún más la del Johan Cruyff entrenador. El holandés llegó al banquillo culé en 1988 y, desde que abandonó la disciplina azulgrana, en 1978, el equipo sólo había conseguido una Liga, en la temporada 84/85. Sólo dos Ligas en casi treinta años, un bagaje muy pobre para un club como el catalán. La trascendencia de Cruyff como entrenador barcelonista fue tal que transformó por completo y para siempre todas las estructuras del club, introduciendo una filosofía futbolística, basada en el estilo de aquella Holanda de los setenta, que caló en todos sus estamentos y, desde entonces, define el FC Barcelona.



Dicho de otra forma, Cruyff introdujo un ADN que caracteriza al Barcelona desde entonces, convirtiéndolo en un equipo ganador. Con el técnico holandés, el equipo azulgrana encadenó cuatro títulos de Liga consecutivos y lo más importante, conquistó la ansiada Copa de Europa, el único título europeo que se le resistía. Y sin ese sello, no habría sido posible la brillante trayectoria de los últimos años, iniciada con Frank Rijkaard y potenciada por Pep Guardiola, tanto a nivel de juego como de títulos. Como tampoco habría sido posible la hornada de jugadores que han salido de la Masía, desde Guardiola, a principios de los noventa, hasta los Xavi, Iniesta, Busquets, Pedro, Thiago, Cesc Fábregas, Denis Suárez, entre otros. Un ADN que ha traspasado las fronteras azulgranas para instalarse también en la Selección Española, permitiéndole firmar la época más dorada del fútbol español.

El origen de todo ello tiene nombre y apellido, Johan Cruyff. Él fue el artífice de todo eso. Muchos hablarán de Pelé o Maradona, incluso de Messi, como los mejores jugadores de la historia. Y seguramente aportarían argumentos sólidos para justificarlo. Probablemente, Maradona fuera más técnico, con un físico portentoso, una capacidad goleadora extraordinaria y una habilidad para gambetear y esquivar jugadores nunca vista, pero no aportó nada nuevo, simplemente era un jugador estratosférico en el tipo de fútbol que existía. Cierto que, gracias al Pibe de Oro, Argentina ganó un Mundial y, más importante aún, un equipo como el Nápoles ganó dos ligas, pero no supuso nada nuevo a lo que había.

Johan Cruyff sí lo hizo y, cuando se cumple el primer aniversario de su muerte, es justo y necesario recordarlo. No fue el que más títulos ganó, ni siquiera ganó un Mundial como sí han hecho otros. Pero, por su estilo de juego revolucionario y por su contribución al fútbol, primero como jugador, y después como entrenador, merece ser considerado el mejor jugador de todos los tiempos.


TAMBIÉN EN:
Cruyffismo Ilustrado como concepto
Cruyffismo Ilustrado como concepto

flecha Por ÁNGEL J. MARTÍNEZ MARÍN

flecha izquierda flecha derecha NOTICIAS AL ALZA ...

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar