sábado, 23 de octubre de 2021

Scott Pilgrim vs. The World: curiosidades

Scott Pilgrim vs. The World fue una película que, con el tiempo, ha logrado su lugar de honor entre las películas del nuevo milenio: divertida, romántica y con acción como ninguna


Scott Pilgrim vs. The World: curiosidades
  • whatsapp
  • linkedin

Romance, comedia y acción. “Scott Pilgrim vs. The World” fue una película estrenada en 2010 y fue dirigida por Edgar Wright, famoso por ser el director de “Shaun of the Dead” y “Hot Fuzz”. La película fue protagonizada por Michael Cera, Mary Elisabeth Winstead, Brie Larson, Chris Evans, Anna Kendrick, Jason Shwartzman y Brandon Routh.

Inspirada en la novela gráfica del mismo nombre, publicada por Onipress entre en 2004 y el 2010 y fue escrita y dibujada por el canadiense Bryan Lee O’Malley. Fue clasificada por muchos críticos como “la equivalente millennial de ‘Regreso al Futuro’” y es de la pocas películas que han sabido traducir el lenguaje de los vídeo juegos al cine.

 

Scott Pilgrim vs. The World: algunas curiosidades.

Al poco tiempo de publicado el primer tomo, la editorial Onipress contactó al productor de la película “Legally Blonde”, Marc Platt para proponerle que hiciera una adaptación cinematográfica de la novela gráfica. El autor, no estuvo totalmente satisfecho con la adaptación, pues esperaba de antemano que la película estuviera saturada de acción y que fuera protagonizada por actores que no le gustaban, sin embargo necesitaba dinero así que… aceptó.

Universal obtuvo los derechos de la novela gráfica e, inmediatamente, contrató a Edgar Wright como el director. Él logró hacerse con una copia del primer tomo durante la gira de presentación a la prensa de su película “Shaun of the Dead”. Wright quedó encantadísimo con la historia,  y dio un rotundo sí cuando le ofrecieron la dirección del proyecto.

En 2005, Edgar Wright le pidió a Michael Bacall escribir en conjunto el guion de la película. Bacall escribió después los guiones de “Project X”, “21 Jump Street” partes 1 y 2. Para hacer la película, Wright se inspiró en la adaptación cinematográfica que hizo Mario Bava en 1968 del cómic “Danger Diabolik”. Esa película fue un despliegue de imaginación descarriada que no intentaba hacer nada realista. El director calificó a lo que pasaba en su película como un “realismo mágico”, comparable a lo que pasa en los musicales.

Aunque está basada en una novela gráfica, a la película de Scott Pilgrim se le encasilló  como una película sobre vídeo juegos. El autor canadiense explicó que la estética de vídeo juego presente en su comic y en la película, es una representación de cómo Scott, el protagonista, interpreta sus sentimientos y el mundo que lo rodea.

La producción de la película tomó bastante tiempo. La selección del elenco y las primeras pruebas de cámara, se hicieron en junio de 2008, tres años después de finalizado el libreto. La película inició sus grabaciones en 2009, lo que totalizaría 6 años en realizarse. De hecho, el director fue presionado por parte de los productores a sacarla antes, pero él quiso filmar primero “Hot Fuzz”. Debido a esta película, el director tuvo que posponer en trabajo de producción que estaba haciendo para Marvel Studios: “Ant-Man”. Retomó “Ant-Man” luego de haber terminado la gira promocional de “Scott Pilgrim Vs. The World”.

Cuando se terminó de filmar la película, la novela gráfica no estaba terminada, por lo que muchos de los diálogos y escenas del corte final de la película fueron a parar en el cómic. Esto se debió a que el autor fue uno de los asesores del libreto.

La película sí tuvo una gran influencia en la novela gráfica. Un ejemplo de eso fue la escena final donde Scott fue atravesado por la katana de Gideon, termina en el suelo con un fondo negro, con una leyenda que indica que está muerto. Eso fue idea de Wright. Sin embargo, esta escena le gustó tanto a O’Malley que la incluyó en último tomo del cómic.

El elenco entrenó durante dos meses con el equipo de dobles de riesgo de, nada más y nada menos que, Jackie Chan, para las secuencias de combate. También una parte del electo tuvo que aprender a tocar instrumentos musicales: Mark Weber, Allison Peel y Johnny Simmons tuvieron que aprender a tocar desde cero. Michael Cera sí es muy buen músico y, curiosamente, tuvo que aparentar tocar mal el bajo para no destacar sobre sus compañeros.

La música en la película es tan importante que varias bandas verdadera compusieron las canciones de las bandas ficticias. Las canciones de “Sex Bob – Omb”, fueron compuestas por Beck; las de “Crash and the Boys”, fue “Broken Social Scene”; las de “The Clash at Demonhead”, las compuso “Metric”, y la de los gemelos Saito por Cornelius.

Otros artistas también colaboran con la banda sonora. Dan the Automator compuso la canción del juego ficticio “Ninja, Ninja Revolution”. Como tributo a Beck, por sus aportes a la película, se puede ver su aclamado álbum de 1996 como huevo de pascua en la tienda de discos ficticia.

Scott Pilgrim, hoy día es una película de culto pero, en su momento, no le fue muy bien en la taquilla. La película costó 85 millones de dólares pero sólo logró recaudar 48,1 millones.

Originalmente, Scott no se iba a quedar con Ramona, pero Wright, Bacall y O’Malley decidieron reescribir el final de la película ya que, después de todo lo que pasó el protagonista, lo justo era que se quedara con ella. Otro final alternativo que se les ocurrió  fue el de insinuar que todo el ambiente que se remite a los vídeo juegos, era una ilusión creada por Scott para no hacerse responsable de los brutales asesinatos de los ex novios de Ramona.

Wright, confesó que iba a usar todo el metraje desechado de la película para hacer un falso documental sobre un asesino serial de Toronto, y sus nefastos crímenes dentro de la escena musical.

Durante la pelea final con Gideon, estaba planificado que este se convirtiera en un robot gigante, cosa que Wright rechazó porque, aparte de quererse alejar de comparaciones con la saga “Transformers”,  O’Malley, no tenía ninguna intención de incluir mechas en su cómic.

 

Algunos datos para Gamers.

En la película, suena un par de veces una canción de “La Leyenda de Zelda”: “La fuente de las hadas”. Para eso, el director tuvo que escribir, personalmente, una carta a Nintendo para poder obtener el permiso. El nombre de la banda “The Clash at the Demonhead”, está sacado de un vídeo juego del mismo nombre que salió para la NES en 1989; igualmente con la banda “The Crash and the Boys”, que obtuvo su nombre del vídeo juego “Crash and the Boys Street Challenge”, publicado para la NES en 1992. En el cómic se menciona que Scott tocó con otras bandas en la preparatoria: “Sonic and Knuckles” y “Kid Chameleon”, dos juegos que aparecieron para la consola Sega Genesis. El nombre de la discoteca, propiedad de Gideon, se llama “Chaos Theatrer”, en referencia a un lugar que aparece en el juego de Super Nintendo, “Earthbound”. El logo del sello discográfico de Gideon es una “Trifuerza”, pero al revés.

  • whatsapp
  • linkedin

Te puede interesar