martes, 19 de enero de 2021

Gambito de Dama: cuando las cosas están bien hechas

Gambito de Dama (2020) se acaba de convertir en la producción del año de Netflix, alcanzó el Top 10 en 92 países, y el primer lugar en 63


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Gambito de Dama (2020) se acaba de convertir en la producción del año de Netflix. De acuerdo a la información de las métricas, suministrada por la misma empresa, fueron 62 millones de hogares quienes eligieron ver la miniserie en sus primeros 28 días, convirtiéndola en el estreno más más importante hasta la fecha de la plataforma de streaming, alcanzando el Top 10 en 92 países, y el primer lugar en 63, incluyendo a Argentina, Israel y Sudáfrica.







 

Los números son impresionantes pero ¿a qué se debe su éxito?

 







Hoy día, muchos televidentes saben identificar un mal programa: tienen actuaciones poco creíbles y, sus actores, están más preocupados en lucir bien ante las cámaras que por interpretar un personaje que, muchas veces, está mal escrito, haciéndolos bastante planos y predecibles.







Cuando las producciones tienden a ser mediocres, los detalles no se cuidan. Vestuario, maquillaje, peinados; no hay nada espectacular, visualmente hablando. Los días de perder el tiempo viendo una serie porque no había nada mejor que ver, quedaron en el pasado: hay muchas propuestas y tesoros ocultos por descubrir hoy día.







Entonces ¿qué hace que una serie sea buena? Para empezar, la propuesta tiene personajes interesantes, personajes tridimensionales y perfectamente definidos: actúan, reaccionan y evolucionan como lo harían cualquier persona. Estos personajes tienen fortalezas, debilidades y luchas propias con las que la audiencia se podría identificar.







Hay que añadir también que los buenos actores ayudan a hacer creíble un personaje, haciendo que nos olvidemos del actor y encontrar al personaje muy creíble y convincente. El guion debe estar bien escrito, permitiendo la evolución de los mismos, así como de la historia, permitiendo enganchar al espectador. Una buena fotografía, uno excelentes valores de producción, buena musicalización y una dirección competente, convierte el proyecto en una gran serie.

 

Gabito de Dama, es todo eso y mucho más.

 

Gambito de Dama es todo eso y mucho más. Lo detalles están muy cuidados; la musicalización engrandece a cada escena, el vestuario de la época es fantástico y las locaciones son increíbles. Pero sin duda, la historia es maravillosa ¿habías pensado que una serie sobre el mundo del ajedrez podría ser tan interesante? Allí es donde Gambito de Dama se eleva a cotas inconmensurables.

Anya Taylor – Joy es la reina en toda esta historia. Con sus enormes y expresivos ojos, nos muestra diferentes matices y, con tan solo una mirada, nos permite descubrir quién es Beth Harmon. Su rostro llena la pantalla y en sus ojos descubrimos algo inquietante. Los acercamientos llenos de profundidad, los encuadres logran crear en la actriz una mirada enigmática que aporta intensidad e inteligencia al personaje.

La miniserie está basada en el libro del mismo nombre, escrito por el autor, Walter Tevis, y es lo que se conoce, comúnmente, como  “bildungsroman”, una novela educativa o de formación, que a su vez, está ligeramente basado en la vida del gran maestro del ajedrez, Bobby Fisher.

Si no has visto la serie, te recomendamos que la veas. No vamos a adelantar nada del argumento pero si podemos decir que Beth, a lo largo de su vida, va aprendiendo las lecciones de la misma manera que como lo hace con el ajedrez, por ensayo y error, sacrificando peones en el tablero, pero con cosas más dolorosas en la vida.

Es en cada encuentro de ajedrez donde la serie se torna súper emocionante. Cada uno de ellos se sortea a través de las miradas de los contrincantes. Con cada triunfo, Beth aumenta su autoestima, ganando más seguridad en la vida. Con sus relaciones, cada una la empuja a nuevos niveles, tanto personales como profesionales, incluso cuando no es capaz de admitir que necesita ayuda. La serie trata de demostrar que, independientemente de nuestra fuerza interior, todos cargamos con cosas que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial: son las personas en nuestra vida las que nos anclan al mundo real. Uno no está en la cima solo sino que se está allí por todas aquellas personas que creyeron en uno, cuando nadie más lo hacía.

Como nota curiosa, y para terminar, el actor, Heat Ledger quería hacer una adaptación del libro hace algunos años. Su Beth Harmon iba a ser interpretada por Ellen Page pero, debido a su muerte prematura en 2008, no se pudo concretar.

Fuente: Kristoff Raczynski/Youtube







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