CULTURA | CRÓNICA DEL CONCIERTO DE SCORPIONS EN TORRELAVEGA

El rock intemporal de Scorpions inundó Torrelavega

Por ROBERTO SADA GUTIÉRREZ. 13/07/2017

La banda alemana llegó a tierras cántabras con motivo del Año Jubilar Lebaniego.

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Los Scorpions anoche en Torrelavega. Foto: Roberto Sada

Torrelavega fue ayer testigo de un concierto de rock de primera categoría, con los Scorpions como principales protagonistas de la noche. La conmemoración del Año Jubilar Lebaniego ha sido la excusa perfecta para traer a este mítico grupo de Hanover a tierras cántabras.

El hecho de que Torrelavega y Mérida sean las únicas localidades españolas que recibirán a los Scorpions este año, dentro de su actual gira mundial "Crazy World Tour 2017", le añadió un plus de emoción al evento, y provocó que la mayoría de los aproximadamente 8000 espectadores que se dieron cita ayer en los Campos del Malecón procedieran de ciudades no pertenecientes a Cantabria. De este modo, en Torrelavega se dieron cita ayer miles de rockeros de Barcelona, Burgos, Madrid, Las Palmas de Gran Canaria, Ávila, Lugo, e incluso de Francia, Inglaterra o Italia.

Scorpions eran el plato fuerte de la velada y el principal motivo por el que todos los asistentes habían acudido al concierto, pero antes se pudo presenciar la actuación de dos bandas teloneras: Aranea Adventus y los reformados Avalanch.

Aranea Adventus es un grupo cántabro que toca un heavy metal de corte clásico, muy influenciado por grupos como Iron Maiden o DIO, y de temática principalmente épica. La banda ofreció una corta actuación, de apenas 45 minutos, ante un público bastante numeroso que en su mayoría desconocía su música. En cualquier caso, Aranea Adventus se mostraron muy motivados durante todo el show (no todos los días se tiene la oportunidad de telonear a Scorpions ante miles de personas), y se despidieron tocando su extenso tema, "El llanto del lábaro", para el que contaron con las voces invitadas de varios amigos de la escena rockera cántabra.

A las 21.00 horas salieron a escena Avalanch. La formación liderada por el guitarrista Alberto Rionda ha vuelto a la vida recientemente, envuelta en la polémica por la decisión de Rionda de prescindir de los músicos originales del grupo para esta nueva etapa. En su lugar, el guitarrista ha reclutado a prestigiosos músicos de la escena nacional e internacional, entre los que destacan el batería Mike Terrana (Rage, Tarja, Masterplan, Axel Rudi Pell), el bajista Magnus Rosén (HammerFall, Shadowside) y el guitarrista Jorge Salán (Mägo de Oz, Jeff Scot Soto, Robin Beck).

Más allá de lo acertado o no de esta decisión, y de si esta nueva formación debería llamarse de otra manera o no, la verdad es que musicalmente son una bomba. El batería Mike Terrana es un espectáculo en sí mismo y junto con Magnus Rosén crea una base rítmica demoledora. El duelo de guitarras entre dos virtuosos como son Alberto Rionda y Jorge Salán es también algo digno de ver, y la labor del vocalista Israel Ramos y el teclista Manuel Ramil cumple de sobra con el objetivo de llevar un paso más allá los viejos temas de Avalanch.

Tras una bonita introducción en la que Alberto Rionda tocó a solas el tema "Santa Bárbara", el grupo al completo saltó al escenario lleno de energía y desgranó un repertorio de una hora de duración, en el que pudimos escuchar temas como "El Ángel Caído", "Corazón Negro", "Antojo de un Dios" o "Alas de Cristal". Gran actuación de esta nueva encarnación de Avalanch.

Y por fín, a las 22.30 horas llegaba a su fin la espera de los miles de asistentes congregados en El Malecón. El gran telón con el logo de Scorpions que había estado tapando el escenario durante la última media hora cayó al suelo, y en la enorme pantalla se proyectó un video en el que pudimos ver un helicoptero volando entre los rascacielos de una gran ciudad para que finalmente descendieran de él cinco personas, que evidentemente no eran otras que los integrantes de Scorpions.

De esta manera, la banda al completó saltó al escenario al ritmo de "Going Out With a Bang", el tema que abre su último disco hasta el momento, "Return To Forever" (2015). Antes de seguir con la crónica, me gustaría señalar que, en mi opinión, Rudolf Schenker y los suyos se equivocan al escoger esta canción para abrir sus conciertos. En giras pasadas abrían con "Sting In The Tail", una canción mucho más cañera, y en su caso, clásicos como "Bad Boys Running Wild" o "Blackout" serían elecciones mucho más acertadas para arrancar un concierto. "Going Out With a Bang" es un tema muy normalito y en directo carece de la pegada que un tema inicial debe tener. Más allá de la euforia inicial causada por ver a la banda, el público reaccionó con bastante frialdad a esta canción, pero el ambiente cambió radicalmente con los siguientes temas en sonar: "Make It Real" y "Bad Boys Running Wild" pusieron las cosas en su sitio, y ahora sí, provocaron la reacción de locura que se esperaba en los asistentes.

Con sólo tres temas interpretados, pudimos corroborar que todos los ingredientes que han hecho a Scorpions la legendaria banda que es hoy, siguen ahí: Klaus Meine sigue teniendo una voz prodigiosa a pesar de sus 69 años, y gracias a su enorme experiencia sigue siendo capaz de cantar inteligentemente, dosificando sus energías par poder cumplir con creces en las notas más altas. Rudolf Schenker sigue siendo el motor del grupo; no para de moverse, agitando su cabeza, acercándose al borde de la pasarela parea reclamar la atención de las primeras filas y recorriendo todo el escenario. Todo eso mientras reparte gloriosos riffs de guitarra con su Gibson Flying V. Matthias Jabs, como de costumbre, aporta su toque de clase en la guitarra y de buen humor sobre el escenario, poniendo divertidas caras y sonriendo continuamente. El nuevo batería, Mikkey Dee, conocido principalmente por haber sido miembro de Motörhead durante 23 años (también ha tocado con King Diamond), ha dado un nuevo impulso al sonido de la banda con su potente estilo tras los tambores; y el bajista Pawel Maciwoda sigue cumpliendo con su papel de manera sobresaliente, pero siempre desde un plano secundario.

Tras "The Zoo" y la genial canción instrumental "Coast to Coast", Klaus anunció que a continuación iban a tocar un medley de temas de su primera época, la de los años ´70. Así, con un bonito juego de imágenes psicodélicas proyectado en las pantallas, Scorpions quisieron recordar su etapa con el guitarrista Uli John Roth, tocando extractos de canciones como "Top Of The Bill", "Steamrock Fever" o "Speedy´s Coming". Fue bonito poder volver a escuchar estos antiguos temas, aunque sean más desconocidos para la mayoría del público. Y es que es evidente que los discos y canciones más populares de Scorpions los encontramos del álbum "Lovedrive" (1979) en adelante, pero es justo reivindicar sus cinco trabajos anteriores a éste, aquellos en los que la banda no gozaba del enorme éxito que consiguió en los ´80 y en los que practicaba un hard rock más experimental y mucho menos comercial, pero en absoluto peor al de su época gloriosa, simplemente distinto.

"We Built This House" nos devolvió de nuevo al sonido más popular de la banda y se mostró como la mejor composición de su último disco, y desde luego, la que mejor funciona en directo.Tras el tema instrumental de Matthias Jabs, "Delicate Dance", que dió unos minutos de descanso a la voz de Klaus Meine, llegó uno de los mejores momentos de la noche. En la punta de la pasarela, la banda nos regaló un medley acústico formado por la inmortal "Always Somewhere", "Eye Of The Storm" y la sobresaliente "Send Me An Angel". El Malecón se llenó de luces de mecheros y móviles durante la interpretación de estas canciones creando una estampa verdaderamente bonita.

"Wind Of Change" fue recibida con la ovación que se esperaba, mientras que una "Can´t Get Enough" que no tocaban en vivo desde hacía muchísimos años supo a gloria a los fans más veteranos. Otro momento para recordar fue el homenaje que Scorpions quisieron rendir a Lemmy Kilmister, el fallecido lider de Motörhead, interpretando el clásico "Overkill", que sonó como un cañón, y fue seguido del espectacular solo de batería de Mikkey Dee. Las enérgicas "Blackout" y "Big City Nights" fueron coreadas por todos y cada uno de los asistentes y nos llevaron directos a los bises.

Tras apenas un par de minutos, la banda volvió a escena al ritmo de otra joya poco frecuente, "Coming Home", que fue fantásticamente recibida; pero no tanto como las dos últimas canciones que nos tenían reservadas, su balada insignia, "Still Loving You", donde Klaus volvió a brillar en las voces, y la archiconocida "Rock You Like a Hurricane", que terminó de poner el estadio patas arriba.

Tras casi dos horas de concierto, y ante una enorme ovación, los Scorpions se retiraron dejando satisfechos a los cerca de 8000 mil seguidores que anoche inundaron Torrelavega. Hace ya 7 años que la banda anunció su despedida de los escenarios, pero tras rectificar, y siendo capaces aún de ofrecer conciertos memorables como el de anoche, dudo que siquiera ellos mismos sepan a ciencia cierta cuando llegará el fin de la banda. Ayer lo dejaron claro, los Scorpions son eternos.

Repertorio de Scorpions en Torrelavega:

1. Going Out With A Bang

2. Make It Real

3. Bad Boys Running Wild

4. The Zoo

5. Coast To Coast

6. Top Of The Bill / Steamrock Fever / Speedy’s Coming / Catch Your Train

7. We Built This House

8. Delicate Dance

9. Always Somewhere / Eye Of The Storm / Send Me An Angel

10. Wind Of Change

11. Rock ‘n’ Roll Band

12. Can’t Get Enough

13. Overkill (versión de Motörhead)

14. Solo de batería

15. Blackout

16. Big City Nights

Bises

17. Coming Home

18. Still Loving You

19. Rock You Like A Hurricane

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