lunes, 29 de noviembre de 2021

Locas Dueñas del Mundo es la novela que acaba de publicar la autora Camino de Prada

Locas Dueñas del Mundo es una novela reivindicativa del papel de la mujer en nuestra sociedad, enmarcada en los años 80


Locas Dueñas del Mundo es la novela que acaba de publicar la autora Camino de Prada
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Camino de Prada es una autora gallega que lleva años afincada en Sevilla ganándose los dineros como funcionaria. Acaba de publicar su segunda novela, Locas Dueñas del Mundo, en Tempus Fugit Ediciones S.L. Una obra en la que encontramos mucha pasión por la vida y la reivindicación de la lucha por encontrar la valía personal de sus protagonistas, cinco mujeres.

 

Camino es una persona con muchos intereses e inquietudes, una creadora de los pies a la cabeza por amor a la belleza, sin pelos en la lengua y con la amabilidad por bandera. Leedla, merece la pena.

 

Pregunta: “Locas dueñas del mundo” es tu segunda novela, una criatura recién nacida al papel, el título ya es arriesgado, ¿por qué locas?

 

Respuesta: Otros nos llaman "Locas" cuando no nos entienden, cuando, por momentos usamos nuestra razón femenina: ese juicio distinto al de los hombres, para el que los secretos de la naturaleza, la magia, la sensualidad, la sensibilidad, la alegría de vivir, sí resultan argumentos lógicos. En realidad quieren decir "Libres", pero esto es una verdad inaceptable para muchos.

 

P: Cinco mujeres son las protagonistas de tu libro, cinco mujeres muy distintas destinadas a ejercer como mujeres floreros que aprenden a ser personas, a liberarse de yugos ¿podemos definirlas como heroínas de hoy en día.                                                                                                  

 

R: Sí. Es una historia ambientada en los años ochenta, no solo por los treinta años de supuesto atraso, sino porque fueron años muy exagerados, caricaturescos. Estas circunstancias son trazo grueso para dibujar una caricatura de la situación femenina, y la caricatura sirve para un aprendizaje mucho más didáctico. Así se ven mejor las cosas. El mensaje es el mismo, ayer, hoy y siempre, no me cansaré de repetirlo: a nosotras solo nos irá mejor el día en que una mujer nacida libre eduque a otra mujer nacida libre. Las locas de la novela son mujeres de gran valor que realizan la proeza de querer alcanzar la dignidad personal en este mundo todavía de hombres y para hombres.

 

P: ¿A estas alturas la igualdad entre hombres y mujeres es un derecho que debería darse por sentado?                                                                                                                                            

 

R: Ni hablar. Ahí está la trampa. Estamos aún muy lejos de conseguir un mundo mixto, un mundo de personas y animales y naturaleza respetada. Hay que seguir en la lucha, estar más pendiente que nunca. El feminismo no puede ser una opción para las mujeres, es nuestro ADN. Debemos ser como tigresas, tener el ojo avizor y ante cualquier amenaza, pelear o dar aviso de que una de nosotras está en peligro. Si puedes, denuncia cualquier abuso que sufras o conozcas. No tengas miedo, las demás estaremos contigo, niña.

 

P: El machismo es más fuerte en la actualidad entre los y las jóvenes que hace 20 años ¿qué estamos haciendo mal cómo sociedad?                                                                                                  

 

R: Se habla mucho de empoderamiento femenino de las más jóvenes pero existe un discurso de la extrema derecha destinado a falsear la inexistencia de la violencia de género que nos está haciendo daño propagándose en redes sociales. Todavía no hay una igualdad real, ni en casa ni en la escuela, aunque ellos y ellas creen que sí, y cuando se producen situaciones de peligro ni siquiera se dan cuenta, no saben reconocer las señales. Y esta falta de miedo a las semillas del machismo feroz es muy peligrosa.

 

P: ¿Cómo te surgió la idea para escribir “Locas dueñas del mundo”? Y ¿por qué nos recomiendas leerla?

 

R: Quería hacer un escaparate de la lucha femenina con varias generaciones de mujeres y demostrar que siempre ha sido igual, que hasta ahora la cosa no ha cambiado mucho y lo principal en esta guerra sin cuartel sigue siendo darse cuenta y decir ¡basta! Basta, a una misma, a tragar con todo y no mover un dedo.

 

 Y recomendaría su lectura porque es una novela donde se mezcla el drama, el romance y el humor a saltos mortales y sin red, como creo que se ha visto en pocas. Es una historia para mujeres adultas, pero adultas de verdad. Mujeres sin años con un uno o un dos por delante (mejor del tres en adelante) Esto también la hace distinta. Ya está bien de tener que recurrir a los libros de amor de nuestras hijas o nietas cuando queremos leer y pasarlo bomba.

 

P: Tu anterior novela “El extraño amor de Ada Newman” se encuadra dentro del género histórico romántico, “Locas dueñas del Mundo” en el de suspense romántico. El romántico es un género considerado menor por muchos escritores pero, ¿no deja de ser el amor la base de la vida? Y ¿acaso depende la calidad de la literatura de la temática?

 

R: En ningún caso la calidad de la literatura depende de la temática, y mucho menos del género romántica. No hace falta recordar a Jane Austen, las hermanas Brontë, Poe, Shakespeare, García Márquez, Isak Dinesen, Flaubert, Borís Pasternak, Scott Fitzgerald… En esos casos todos nos ponemos de acuerdo. Las y los mejores han escrito romántica porque romántica es el género de estructura más flexible, con cabida para millones de variantes, con capacidad para hacer sentir y emocionar. Claro que hay mejores y peores escritores dedicados a ello, con mejores y peores resultados para la Literatura. Pero amor, es todo. Sin embargo el género romántico es “la otra” de la literatura, esa que vive en la sombra y que no tiene derecho a nada. Dicho de otro modo; si vas a narrar algo puedes empezar pensando en una historia de amor donde pasa tal cosa, y esa cosa es lo que te apetezca contar, sostenido en el firme esqueleto de una historia de amor, y consigues faena, seguro.

 

P: Tu primera novela se publicó solo en formato ebook, “Locas dueñas del mundo” la podemos leer en papel ¿Te ha hecho especial ilusión poder hojear tu obra?

 

R: Claro. Aunque no me obsesiona demasiado el papel. Lo que me gustaría es llegar al grupo de mujeres que ya tienen las ideas muy claras, que quieren leer y pasarlo bien con un libro. Tal vez a esas que vivieron los ochenta como adolescentes o jóvenes y hoy ven el amor como algo a refrescar, a esas que el amor juvenil lo sienten como una bebida caliente que no pasa en verano. La mujer adulta necesita más humor para el amor.

 

P: Camino, ¿qué te impulsa a escribir? ¿Tienes en mente a tus lectores cuando lo haces?

 

R: Lo mismo que me impulsa a cantar, a bailar, a reír, a comer cosas bonitas, a cuidar de mis flores, a amar a los animales. Es el amor a la belleza. Muchas en el fondo sabemos lo que es eso, que podemos tener edad y ser niñas siempre, eternas adolescentes. Por ese motivo nuestros pecados de vanidad deben ser disculpados, pasados por alto, ya que solo es el Juego de la Belleza. Los hombres utilizan la agresividad para sus juegos, en sus batallas físicas, muchas de nosotras usamos la vanidad también como un juego.

 

P: Sé que eres una amante del cine clásico, ¿ves en tu mente las escenas cuándo escribes?

 

R: El cine ha sido mi mejor amigo junto con los animales. No recuerdo un solo día sin él. Cuando escribo veo las escenas fotograma a fotograma. Hasta que llego a esa parte en que hay que descolgar los ojos hacia adentro y mirar las entrañas para poder utilizarse a uno mismo de conejillo de indias de las emociones. Ahí no hay nada que ver, solo cabe sentir, escuchar la voz que lleve una dentro.

 

P: Os sigo desde hace muchos años ya a ti y a Edmundo Díaz Conde, tu pareja también escritor, por las redes sociales ¿Cómo es convivir con otro escritor? ¿Hasta qué punto os influenciáis mutuamente?

 

R: Convivir con otro escritor es tan duro como maravilloso. Me quedo con lo maravilloso porque la parte difícil en muchas ocasiones sirve para que aumente la calidad del trabajo. Él es mi mayor influencia, el tamiz por el que pasan muchas de mis ideas. Pero soy yo quien escribo y decide lo que escribir (en eso es muy respetuoso), sin bien yo no permitiría que fuese de otro modo.

 

P: A veces os imagino a los dos en un barco pirata surcando mares bajo una bandera que tiene por lema “amabilidad”. ¿Es una imagen muy descabellada?

 

R: ( Risas) No, no lo creo. La piratería es el más romántico de los oficios; en la ficción, claro está. Y la amabilidad es sin duda la bandera familiar, si es que hay alguna bandera en nuestro pabellón. Sí, la calidad de amable es estar en contra de los grandes enemigos del hombre: la displicencia, la frialdad, la descortesía, la aspereza, la violencia, el sarcasmo, el rigor, la desatención, la aversión con todos sus nombres y caretas. El odio es el más potente de los venenos del alma, para uno mismo y para los que le rodean. Además la amabilidad también se entrena. Yo soy la primera que me pongo a la cola.

 

P: Amar a los animales ¿es un poco como amarnos a nosotros mismos? ¿Por qué hay gente que se define como de perros o de gatos pudiendo escogerlos a ambos?

 

R: (Risas) Mi perro y mi gata se llevan fatal. Aunque nunca he sabido si era por el enfrentamiento de ambas naturalezas o por ser hermanitos, los dos hijos de nuestro cariño.

 

              Supongo que nos definimos más como de perros o gatos porque siempre hay un lado de la balanza que cae un poco más, que lleva un poco más de peso.

 

              Decía Sartre que se quiere a los animales contra las personas. Estoy de acuerdo. No les llegamos ni a la altura de sus patitas.

 

P: ¿Dónde podemos comprar “Locas dueñas del mundo”?

 

R: En la plataforma Amazon. Pones el título en el buscador y ya.

 

P: ¿Qué proyectos nuevos tienes en mente?

 

R: La verdad es que tengo unos cuantos, lo difícil es encontrar el tiempo necesario para afrontarlos. Me llama poderosamente la novela de ciencia ficción, algo reivindicativo del estilo de “El cuento de la Criada” de Margaret Atwood o incluso una historia de catástrofes naturales donde el hombre saca lo mejor y lo peor de sí, eso me mola. También tengo proyectos de obras dramáticas más teatrales y personales, en las que lo biográfico jugaría un papel muy importante.

En corto:

¡JO! Que conste que lo hago con la navaja al cuello ¡Jajajajjaj! ¡Es como elegir que dedo te cortarías!

1.              Una obra literaria de cabecera: “Pedro Páramo

2.              Tu película favorita: “Los pájaros” de A. Hitchcock. Es una obra completa. Entiendo que lo tiene todo.

3.              Una canción: “Dama, Dama” de Cecilia.

4.              A la hora de escribir prefieres música o silencio: Silencio para oír la música de las palabras.

5.              Tienes alguna manía o algún amuleto cuando escribes: Infinidad de amuletos y de manías. La más particular es que, como creo que el fantasma de mi abuelo Anastasio me acompaña siempre, me gusta que el cojín de su butaca, junto a mí, esté bien mullido y la lamparita para hacer su crucigrama esté encendida.

6.              Color favorito: El azul verdoso & El verde azulado.

7.              Una comida: Patatas fritas caseras con “algo de algo”.

8.              Si fueras un animal, serías: Querría ser gato, pero sé que sería perro.

9.              Como sería una velada perfecta: Con Edmundo, de noche, a la orilla del mar.

10.              Si pudieras compartir una cena con cualquier escritor vivo o muerto a quién elegirías (Edmundo aquí no vale): Juan Rulfo, y llorar con él.

11.              Una frase que te defina: “No somos nada. Y es precioso”. De la película “Lucky”(2017) de Harry Dean Stanton .

 

  

 

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Autor

Ana Rebón

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