lunes, 20 de septiembre de 2021

‘T2 Trainspotting’, poco nuevo que contar

La cinta entretiene y satisface la nostalgia, pero pierde el concepto rompedor y generacional de su predecesora.


‘T2 Trainspotting’, poco nuevo que contar
  • whatsapp
  • linkedin

En el mundo del cine no eran frecuentes las secuelas que siguen las aventuras de una película con mucha diferencia. Hollywood, y por extensión cualquier otra industria nacional, busca más el negocio que otra cosa, y si algo ha funcionado suele contar con una continuación inmediata. Pero ahora que la nostalgia se ha puesto de moda estamos viviendo un momento en el que se están recuperando viejas historias. Lo malo es que a veces se hace ese ejercicio con esa misma nostalgia como único apoyo real, y eso es lo que le ha pasado a Danny Boyle con T2 Trainspotting, una película pierde el concepto rompedor y generacional de la película original, estrenada hace 21 años, por mucho que el director sí consiga reunir el reparto de aquella cinta.
El nostálgico disfrutará con las aventuras de Mark Renton (Ewan McGregor), Spud (Ewen Bremner), Simon (Jonny Lee Miller) y Franco (Robert Carlyle), sobre todo cuando el desmadre alucinógeno se apodera de la pantalla. Pero ni estamos en 1996 ni ahora mismo Danny Boyle está en el mismo punto como cineasta que cuando estrenó Trainspotting. Lo que entonces se sostenía como una película con un toque macarra y de crítica social, hoy no es capaz de encontrar el mismo camino. Lo atisba, lo roza, se nota que hasta busca plantearlo desde su impactante inicio, en el que se ve en un intento de aniquilar la cultura actual, también en el monólogo que se marca McGregor en un momento de la cinta, pero todo queda bastante diluido precisamente porque la película renuncia a explorar esos espacios y se contenta con entretener mediante la nostalgia, casi limitándose a poner un punto final (o no) a la historia de hace veinte años.

Como Boyle da muchas vueltas antes de que la historia propiamente dicha de este T2 arranca, es fácil entrar en la película para quienes no recuerden o no hayan visto Trainspotting, pero eso mismo es un pequeño lastre al comienzo, porque no es lo mismo saber qué le ha pasado a los personajes y entenderlos. Y T2 los entiende mucho más en la forma que en el fondo, porque temática y psicológicamente hay muchos bandazos y muy poca concreción. Hay buenos momentos, y la mayoría se concentran en la evocación de la trama original (divertidísima la escena en el pub que escogen Mark y Simon como blanco de su primer golpe tras reencontrarse), pero al final T2 acaba siendo un ejercicio de estilo por parte de Boyle que está más vacío de lo que parece, pero con sus artificios visuales y sonoros de montaje disimulan con cierta facilidad esas debilidades. Entretiene, pero está lejos de marcar una diferencia o de entusiasmar, porque en realidad tiene pocas cosas nuevas que contar.

  • whatsapp
  • linkedin

Te puede interesar

¿Cómo cocinar los espaguetis a la carbonara?
  • Maribel Torres 19 septiembre 2021
¿Cómo cocinar los espaguetis a la carbonara?
¡Regresa el Baum Fest!
  • Elva Manrique García 14 septiembre 2021
¡Regresa el Baum Fest!
La receta de la gelatina de mango y naranja
  • Maribel Torres 17 septiembre 2021
La receta de la gelatina de mango y naranja