domingo, 17 de enero de 2021

Salvar al perro pastor vasco

Se cumplen dos años de la firma del Convenio de colaboración entre Euskal Artzain Txakurraren Adiskideak Elkartea (EATAE) y el Grupo BIOMICs de la Universidad del País Vasco en el proyecto EATAG


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Tras dos años de intenso trabajo para explicar el proyecto a pastores, criadores y propietarios de perros de raza pastor vasco y conseguir las muestras para el estudio, la investigación avanza por buen camino. Pronto, los resultados mostrarán algunas claves para evitar el riesgo de extinción de una raza cuya población tiene un número reducido de ejemplares. 







El objeto de la colaboración es la realización de análisis genéticos y estudios relacionados con la mejora de la diversidad de la raza Euskal Artzain Txakurra (EAT), también conocida como perro pastor vasco. La preocupación de los miembros de esa asociación nace a raíz de la publicación en 2001, por parte del Gobierno Vasco, del catálogo de Razas autóctonas, donde el pastor vasco aparece clasificado como raza en peligro de extinción de acuerdo al criterio de catalogación de la FAO, al existir menos de 1.000 ejemplares hembras con capacidad reproductora. Además, al existir dos variedades diferenciadas en la EAT, debería alcanzarse la cifra de 1.000 ejemplares hembras en cada una de las variedades: Iletsua y Gorbeiakoa.







“Los datos de ejemplares puros registrados en los últimos 10 años están muy lejos de llegar a esas cifras de hembras reproductoras para cada variedad y el número de nuevos ejemplares de raza pura registrados anualmente es muy reducido, como se observa en los datos que proporciona la Real Sociedad Canina Española, entidad que a día de hoy gestiona los libros de registro de la Euskal Artzain Txakurra”, explica Edurne Arluzea, vicepresidenta de EATAE.







Ante esa perspectiva, Euskal Artzain Txakurraren Adiskideak Elkartea se puso en contacto con Marian M. de Pancorbo, investigadora principal del grupo BIOMICs, para llevar adelante la realización de estudios genéticos con los objetivos de conocer el grado de endogamia existente en la raza, de disponer de recomendaciones y conclusiones del equipo investigador que sirvan para la preservación y mejora de la raza, de que la información generada se incorpore al Banco de ADN canino de la UPV/EHU, así como de la creación de documentación con el perfil genético de los ejemplares participantes en el estudio para entregarla a sus propietarios.







Proceso laborioso







A lo largo de estos dos años, se ha llevado a cabo un trabajo exhaustivo para explicar el proyecto a pastores, criadores y propietarios de esos perros con el fin de conseguir las muestras para el estudio. Hasta el momento, se han recogido algo más del centenar y se espera superar las 150 a finales de año.

“Una vez recogidos los datos de los perros, se les toma una muestra de sangre y se deposita en unas tarjetas especiales para que la sangre se mantenga en buenas condiciones sin necesidad de refrigeración ,explica Marian M. de Pancorbo. De esas tarjetas se utiliza una pequeña parte para extraer el ADN y, el resto, se guarda para estudios posteriores. Tras ello, se realizan los perfiles genéticos de 18 marcadores que la ISAG (International Society for Animal Genetics) considera óptimos para identificar a cada ejemplar canino. Todo el proceso analítico se lleva a cabo en estrecha colaboración con el SGIker Banco de ADN, cuya responsable es la doctora Maite Álvarez. Esperamos que el proceso de análisis esté completado para finales de año, poco después de la llegada de las últimas muestras”.

Ya se ha creado una base de datos con los registros de los animales que forman parte del estudio, que está en poder de la asociación. Además, con cada perfil genético se elabora un informe que está previsto remitir a los dueños de los canes. A partir de ese momento, se comenzará el análisis genético poblacional para obtener los resultados globales y las conclusiones del estudio.

El problema de la endogamia

Un aspecto clave de la investigación es conocer y evitar los problemas derivados de la endogamia, que en poblaciones con un número reducido de ejemplares puede ser elevada y factor determinante del riesgo de extinción de una raza. “A mayor grado de endogamia menor biodiversidad genética, lo que llega a provocar el debilitamiento de la raza, que se manifiesta en aspectos como una menor capacidad reproductora, menos recursos genéticos ante enfermedades y mayor riesgo de trasmitir caracteres genéticos no deseables”, destaca Edurne Arluzea.

Para poder hacer el estudio del cálculo estadístico sobre la endogamia se necesita llegar a una muestra que esté entre 130 y 150 perros. Después, mediante un programa informático, se realiza el estudio para confirmar o descartar el parentesco entre los animales. “Eso permite ver claramente la relación entre los animales, porque hay veces que, aunque parezca que no existe, si la hay -indica la investigadora de BIOMICs-. Tras conocer los parentescos, sí podríamos establecer qué animales pueden cruzarse sin que ello pueda suponer un problema para el mantenimiento adecuado de la raza. Esa es una preocupación importante de la asociación”.

De momento, por los datos que se tienen, los perros de esa raza no presentan enfermedades características, es decir, que muchos presenten alguna enfermedad concreta. En ese sentido, se puede decir que la raza mantiene un estándar de salud alto, lo que es muy positivo. “No hay muchos ejemplares, pero no tienen enfermedades recurrentes, lo que permite ser optimistas para que la raza no desaparezca”, recalca Marian M. de Pancorbo.

Más estudios

Dentro de los perros analizados hay algunos que están ya calificados como raza pastor vasco y otros que todavía no, bien porque se han presentado para su calificación y han sido rechazados, porque no cumplían ciertos caracteres morfológicos estándar que se utilizan, bien porque todavía no se han evaluado. Por ello, una siguiente fase del estudio tratará de ver algunas características morfológicas más desde el punto de vista genético, lo que permitirá concretar científicamente la pertenencia o no a esa raza de los perros analizados.

Además, se ha propuesto al Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Innsbruck que incluya al perro pastor vasco en sus trabajos. Se trata de un grupo de investigación de genética forense muy reconocido a nivel mundial, que ha desarrollado un panel con nuevos marcadores caninos.

“Ya lo están haciendo con razas de Alemania, Austria y Suiza –comenta la catedrática de la UPV/EHU-, y lo que quieren ahora es ampliar sus estudios a razas de otros países como Reino Unido o Estados Unidos. Les hemos propuesto que también sea objeto de estudio el Euskal Artzain Txakurra. Han aceptado y estamos en conversaciones para el envío de las muestras de los animales que tenemos, para que las analicen con ese nuevo panel de marcadores para identificación genética canina. El objetivo es ver cómo se posiciona el pastor vasco entre las otras razas que ya se han estudiado, si tiene relación con alguna. En definitiva, ver si se enlaza con otras más establecidas o más antiguas”.

Recientemente se ha publicado una investigación global del ADN de perros antiguos, en la que participó Aritza Villaluenga, del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología y del Grupo Consolidado de Investigación en Prehistoria de la Universidad del País Vasco, en la que se presentaban evidencias de la existencia de diferentes tipos de perros hace más de 11.000 años, en el período de la Edad del Hielo.

El único animal que pudo ser incluido en el estudio por parte de la UPV/EHU provenía de la cueva de Marizulo (Urnieta). Esa cueva fue excavada por J.M. Barandiaran ente 1962 y 1967 y, en dicha excavación, fue hallado un enterramiento en el que se encontró el esqueleto de un hombre joven, junto al esqueleto de un perro y un cordero. “Genéticamente, ese perro era del tipo de perros del Neolítico, los cuales habían reemplazado a los primeros perros del Paleolítico y que, a su vez, serían posteriormente suplantados por los perros de la Edad del Bronce, antecesores de los actuales perros europeos, entre ellos el Euskal Artzain Txakurra”, señala el investigador de la Universidad del País Vasco.







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