‘Bitcoin’ puede que sea de las palabras más empleadas en los últimos meses debido a que se trata de una moneda virtual que tiene un valor que, a fecha del artículo, supera el valor de los 20 mil dólares por unidad. Esto ha provocado que la fiebre de los bitcoins se haya desatado en los últimos meses.
Para obtener bitcoins existen dos formas principales, que compres con dinero o que te pase al grupo de los mineros de bitcoins. El primer caso no creo que tenga más misterio, pero el segundo sí que es más complejo ya que desde un primer momento podemos pensar que hablamos de realizar algún tipo de excavación o algo, pero no, más allá de lo que su nombre dice, la minería de bitcoins consiste en el uso de nuestros ordenadores para apoyar todo el procesamientos de datos que esta necesita para sobrevivir, lo que aporta cada 10 minutos 1 bitcoin a dividir entre todos los que estén minando y dependiendo de la potencia que hayan prestado.
Eso ha hecho que en los últimos meses las piezas de ordenador más potentes hayan visto sus existencias disponibles al mínimo y que el consumo energético relacionado con el mundo Bitcoin haya superado el de muchos países del planeta.
Esta minería puede parecer algo poco peligroso, pero el problema viene de la mano de varios hackers y creadores de programas y archivos maliciosos que están creando formas para infectar los ordenadores de los usuarios y así poder usarlos para minar bitcoins sin que el usuario lo sepa.
El principal inconveniente para el usuario es que verá que su ordenador ha tenido un bajón del rendimiento inexplicable en las últimas semanas, con un mayor consumo energético y mayor ruido por ese trabajo excesivo. A parte está el problema de seguridad que implica que una persona ajena tenga acceso a tu ordenador.
El mayor foco de infección de este tipo de ‘malwares’ sigue siendo la instalación de programas de formas ilegales o de programas que provienen de páginas de dudosa seguridad, pero actualmente también se están emplean anuncios maliciosos que infectan el ordenador cuando estamos en un sitio web sin que veamos que se ha instalado nada en él.
Para hacer frente a este problema, lo más recomendable es hacer uso de programas antivirus o antimalware que sepamos con seguridad que son buenos y limpiar nuestros ordenadores de estos pequeños archivos que están mermándolos.