Saber adaptarse a los nuevos tiempos es fundamental no solo para sobrevivir entre la fuerte competencia, sino para conseguir el éxito empresarial. Y, para ser capaces de adaptarse a las nuevas exigencias, resulta básico estar informado, conocer las últimas tendencias. Al fin y al cabo, no puede ser más cierta esa afirmación que dice: “la información es poder”.
Adaptarse a tiempo tiene una gran importancia estratégica. Ser conscientes de los cambios que se están produciendo permitirá anticipar las tendencias del futuro. No hacerlo puede ser un golpe mortal o, como mínimo, puede dejarnos rezagados y agonizantes.
Un claro ejemplo de esto lo encontramos en la falta de visión que tuvieron los medios de comunicación tradicionales cuando internet irrumpió en escena. Los mass media, encantados de conocerse y creyéndose el ombligo del mundo, se negaron a readaptar su modelo de negocio, a hacerse más flexibles, a explotar las nuevas vías y las nuevas posibilidades que planteaba la red global. Y a día de hoy lo siguen pagando. El mundo del periodismo está moribundo, la calidad de la información que ofrecen es cada vez más pobre y cada día resulta más difícil ejercer la profesión de una manera íntegra y profesional.
Podemos observar otro ejemplo similar, también anterior al de la democratización de internet: la aparición masiva de los televisores en los años 50 y 60. A mediados del siglo pasado, el cine, en especial el de los grandes estudios de Hollywood, era el principal pasatiempo de la población, pero, poco después del final de la II Guerra Mundial aparecieron los televisores que se fueron colando en todos y cada uno de los hogares, lo que redujo mucho la asistencia a las salas de cine. A la llegada del televisor hay que añadir otros factores demográficos. La cuestión es que los estudios, en primer lugar, no supieron descifrar la amenaza que era la televisión. Y, en segundo lugar, se opusieron frontalmente a la llegada de este aparato que se los acabó comiendo y que transformó la fisonomía y la forma de trabajar de esas gigantescas productoras.
El e-commerce en constante evolución
No es necesario dominar todos los campos ni ser un experto, pero, desde luego, sí que es importante tener unas nociones básicas sobre los elementos que ayudan a que podamos desarrollar nuestra actividad de la manera correcta. Páginas web como Marketing4ecommerce se han convertido en una herramienta muy útil para reciclarse, para conocer las últimas tendencias. Son portales en los que poder conocer qué es lo que se está haciendo en el mundo del marketing y qué dirección está tomando.
Elementos fundamentales a día de hoy como son el posicionamiento SEO o el e-mail marketing se encuentran en constante evolución y quién sabe si de aquí a unos años no dejarán de estar vigentes. O las redes sociales, unas herramientas tremendamente cambiantes, pero con una importancia capital en la actualidad.
Los responsables de los e-commerces deben ser conscientes de que las tareas de una tienda virtual no son únicamente cerrar ventas y enviar los productos. Para obtener las conversiones es necesario implementar una serie de herramientas y acciones de marketing que se encuentran en constante evolución.