miércoles, 23 de junio de 2021

Roban, despiezan, clonan, venden… después de investigar tu vida y la de tú coche

Las actuaciones de la Guardia Civil se cierran con la detención de 19 personas y la investigación de otras 5, responsables del robo de 85 vehículos en España.


Roban, despiezan, clonan, venden… después de investigar tu vida y la de tú coche
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Desde luego que no hay investigación sencilla, pero ésta…. Manda tabas! El relato de la Guardia Civil es de esos que te ponen los pelos de punta; de los que te hacen salir de casa y mirar a todas partes, para cerciorarte de que ‘ese’ que está ‘ahí al lado’, no es un individuo que te ‘espía’ a ti, y a tú coche.

El resultado de 14 meses de pesquisas es que, al final, la Guardia Civil ha desarticulado una organización internacional dedicada al tráfico de vehículos desde España hasta Europa. La operación se ha saldado con la detención de 19 personas y la investigación de otras 5. Los detenidos son de nacionalidad española, griega, francesa, rumana, polaca, portuguesa, brasileña y búlgara, y son responsables del robo de más de 85 vehículos en España, con los que habrían obtenido más de 1.500.000€ de beneficio. Se han realizado 14 registros en distintas provincias españolas y portuguesas.

Así comienza la historia

En septiembre de 2016, un ciudadano comunicó a la Guardia Civil que había recibido varias denuncias por exceso de velocidad, en lugares en los que no había circulado con su coche. Tras analizar las denuncias y el vehículo, se verificó que existían algunas diferencias exteriores con el original, por lo tanto coexistían, en ese momento, 2 vehículos de la misma marca, modelo y placa de matrícula circulando en España: uno de los dos era un "clon" del original.

En la investigación se comprobó que el usuario del vehículo falsificado era un ciudadano de origen búlgaro, al que le constaban múltiples antecedentes por delitos de: robo de vehículos, falsificación de documentación y receptación de coches robados. Esta persona y su pareja sentimental, igualmente con antecedentes, poseían diversos vehículos en Bulgaria que en la actualidad estaban matriculados en España.

Los agentes encargados de la investigación comprobaron que esta persona actuaba en unión de otros, de distintas nacionalidades, que materializaban los robos de los vehículos en unión de ciudadanos españoles. Cuando tenían los coches en su poder, él mismo, falsificaba los números de bastidor, mientras otros integrantes de la red, de nacionalidad búlgara, le proveían de las placas de matrícula y la documentación falsificada. Otros miembros de la organización: polacos, estonios, griegos y búlgaros, se encargaban de recibir los vehículos sustraídos, ya falsificados, que eran vendidos en otros países de Europa, en algunas ocasiones por piezas.

Madrid

Los vehículos se robaban, principalmente, en Madrid. Para ello, los delincuentes hacían un trabajo previo, para obtener información sobre las rutinas de sus usuarios: lugares de estacionamiento, domicilio, horarios de trabajo… Para garantizar la impunidad de sus robos, utilizaban inhibidores de frecuencia, que anulan los dispositivos de GPS/GSM, así como otras medidas de seguridad, para evitar ser detectados.

Cuando los vehículos se encontraban preparados para ser falsificados, se procedía a manipular sus elementos identificativos: placas de matrículas, número de bastidor y documentación. Dependiendo de la demanda internacional de la red de contactos, se enviaban a un país u otro por encargo.

Los polacos

No todos los vehículos sustraídos eran falsificados. Una rama compuesta por ciudadanos polacos compraba los vehículos de una determinada marca, para venderlos despiezados en desguaces, obteniendo mayores ingresos por su venta en piezas separadas que por el vehículo completo. Ello también aportaba mayor seguridad frente a investigaciones policiales, dada la complejidad de analizar la trazabilidad de las piezas, porque solo el motor y la caja de cambios poseen un código que lo vincula al número de bastidor.

El funcionario amigo

Una vez que robaban un vehículo buscaba otros de la misma marca y modelo, sobre los que obtenían información de su propietario, de la placa de matrícula, características técnicas y número de bastidor, para falsificarlos. Contaban con la colaboración de un funcionario de una Diputación, quien les facilitaba información de vehículos legales para clonar la identidad, con las bases de datos de la DGT a las que tenía acceso. Cuando el funcionario dejó su cargo en la Diputación, utilizó a otros 3 antiguos compañeros para conseguir la información que él ya no tenía.

La mayoría de vehículos robados en España habían sido falsificados con la identidad de otros vehículos legales matriculados aquí, encontrándose igualmente matriculados en terceros países. De esa manera, coexistían dos vehículos con el mismo número de bastidor y placas de matrícula: el original en España y el robado-falsificado, en otro país. Esta operativa la han repetido hasta con 85 vehículos robados en territorio nacional, con países como Portugal, Polonia, Rumanía, Francia, Austria, Rusia, Bulgaria y Bélgica, países en los que la organización tenía infraestructura.

Esta operación ha sido desarrollada por el Grupo de Delincuencia Organizada del Automóvil de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y ha contado con la cooperación policial directa de Portugal y Bulgaria, así como la coordinación de Europol.

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