miércoles, 23 de junio de 2021

4.350 kilos de hachís de Marruecos, vía España, a Francia, Bélgica y Holanda

La Guardia Civil apresa a 26 personas en Cantabria, País Vasco, Castilla y León, Andalucía y Madrid. Bloqueadas 8 cuentas y 4 inmuebles en la Costa del Sol, valorados en 850.000 euros.


4.350 kilos de hachís de Marruecos, vía España, a Francia, Bélgica y Holanda
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La Guardia Civil ha intervenido más de 4.350 kilos de hachís a dos organizaciones que operaban en el norte y sur de la Península y, aunque eran independientes, estaban vinculadas a otra de Marruecos, donde cargaban el hachís para llevarlo al norte de España, y una parte la vendían por la zona y la otra la distribuían, principalmente, en Francia, Holanda y Bélgica.

Se ha detenido a 26 personas de nacionalidades marroquí, española y holandesa, en Bizkaia (6), Gipuzkoa (6), Madrid (3), Cantabria (3), Málaga (2), Burgos (2), Vitoria (2), Cádiz (1), Palencia (1). Asimismo, se han realizado 20 registros en domicilios, garajes, trasteros y locales de hostelería en los que se ha intervenido cerca de 4.350 kilos de hachís, más de 350 gramos de cocaína, diferentes cantidades de marihuana y ketamina, 234.000 euros y 10.000 dolores americanos, 17 vehículos y 71 teléfonos móviles, entre otros efectos.

El hachís, inagotables

La operación se inició cuando los agentes estaban vigilando a un vecino de Parbayón (Cantabria) que realizaba frecuentes viajes al sur de la península en el mismo día, sospechándose que pudiera estar transportando sustancia estupefaciente en cantidades importantes.

Al mismo tiempo, se constató que tenía conexión con un grupo organizado de distribución de hachís afincado en el País Vasco, con contactos internacionales en Francia, Holanda y Bélgica, a través de los cuales importaban vehículos preparados para el transporte de la droga, en “doble fondo” y lo suficientemente sofisticados para intentar burlar los controles policiales.

A vivir!

En uno de esos viajes, el investigado se reunió en un centro comercial de Madrid con un vecino de Marbella, cuya esposa era la única administradora de una sociedad que poseía diversos inmuebles por la Costa del Sol, sin constarle actividad alguna y al que los investigadores vinculan con un alijo de 2.460 kilos de hachís, que incautaron en San Roque (Cádiz). Desde ese momento se comenzó el trabajo conjunto entre los EDOA de la Guardia Civil Málaga, que se encargaba de la investigación del sur peninsular, y los de Cantabria que se encargaban de las indagaciones relacionadas con el norte.

Los agentes localizaron los vehículos que utilizaban para transportar el hachís hacia el norte peninsular, interviniendo, en febrero, en Aguilar de Campoo (Palencia) 46 kilos de hachís, que iban a ser recibidos por el vecino de Parbayón (Cantabria) ,y posteriormente, en Bizkaia, aproximadamente 245 kilos de hachís, en el interior de una furgoneta con matrícula holandesa y conducida por un ciudadano de ese país.

Otros 700 kilos

Al vecino de Parbayón se le intervino más de 700 kilos de hachís y 360 gramos de cocaína. Esta incautación se realizó a su regreso de un viaje realizado al sur peninsular; parte cuando lo ocultaba en un garaje de Santander, y el resto en dos furgonetas, una de las cuales estaba en el domicilio del reseñado.

A otro de los transportistas, ahora detenido, se le incautó más de 50 kilos de hachís ocultos en un doble fondo en su vehículo.

Dos grupos

A partir de ese momento, los investigadores se centraron en localizar e identificar a todos los componentes de ambos grupos organizados, procediendo, en abril, a la desarticulación del grupo afincado en el País Vasco, efectuándose registros y detenciones coordinadas de forma simultánea en Durango, Matiena, Zumaia y Vitoria, así como en Madrid (rama de la organización con logística en la capital del país). Las actuaciones se saldaron con la incautación de otros 300 kilos de hachís.

A finales de mayo, se desarticuló el grupo afincado en Málaga, interviniéndose más de 500 kilos de hachís en uno de los principales puntos de ocultación detectados en la provincia de Cádiz. Además, se procedió a la aprehensión de 210.000 euros y 10.000 dólares americanos, que se hallaban ocultos bajo el zócalo de la cocina en una de las viviendas de la sociedad investigada.

Empresas de blanqueo

Los investigadores detectaron que el jefe de la organización de Málaga organizaba la entrada y distribución de gran número de alijos de hachís. A su vez, esta persona había tejido un entramado de bienes inmuebles ocultos tras una empresa, que administraba su mujer y que no tenía actividad alguna, para blanquear los beneficios del tráfico de drogas. Tras investigar el patrimonio del matrimonio, se han bloqueado 8 cuentas bancarias y 4 inmuebles en la zona de la Costa del Sol, valorados en más de 850.000 euros.

Pedazo operación

La operación ARATICU, dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 3 de Santander y el Fiscal Antidroga del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, ha sido desarrollada por agentes pertenecientes a los Equipos de Delincuencia Organizada (EDOA) de la Guardia Civil de Cantabria y Málaga que contaron con el apoyo de agentes pertenecientes a Policía Judicial de Bizkaia, Vitoria y Gipuzkoa, así como a la USECIC de Madrid y Algeciras, la Unidad Central Operativa (UCO) y al Grupo de Acción Rápida (GAR).

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