miércoles, 23 de junio de 2021

Narcos, sicarios, bandas rivales, el asesinato de Caniche y siguen los arrestos del Caso Hacha

Uno de los apresados pertenece a una banda identificada en 2015, y los otros 2 están relacionados con el crimen organizado en Ceuta, pero ahora se escondían en la Península.


Narcos, sicarios, bandas rivales, el asesinato de Caniche y siguen los arrestos del Caso Hacha
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Policías nacionales han detenido en Casares (Málaga) a un sicario de Ceuta, huido de la Justicia, tras haber sido condenado a prisión por homicidio doloso y asociación ilícita. Los agentes han engrilletado, en la misma intervención, a otros 2 sujetos relacionados con el crimen organizado en Ceuta, que llevaban meses entre Granada, Málaga y otras ciudades andaluzas, donde mantienen conexiones desde hace años, con sus compinches en el narcotráfico internacional: Marruecos-Ceuta-Península.

2014: el inicio

El comienzo de esta larga, complicada y prolongada historia de crímenes, extorsiones, amenazas y venta de hachís al por mayor, arranca en 2014, cuando agentes del GRECO (Grupos de Respuesta Especial para el Crimen Organizado de Policía Nacional) especializados en la lucha contra el tráfico de droga, de  Málaga, siguen la pista a un grupo de sospechoso de narcotráfico afincado en Torremolinos y otras poblaciones malagueñas, principalmente dedicados a introducir y vender hachís marroquí.

Las escuchas

La solicitud de escuchas para recabar pruebas en torno a la implicación de los investigados, se cruza, en diciembre de 2014, con las pesquisas abiertas por la UDYCO de Ceuta, tras hallar el cadáver calcinado de Mohamed Aziz Amar, conocido como Caniche, en el interior de su coche blindado, un Audi A6, en la carretera del Jaral. La autopsia reveló que el joven había sido asesinado de 2 balazos en la cabeza y pecho, poco después de salir de su vivienda. Horas más tarde la familia le identificó y lloraron su muerte, con una acusación abierta hacia los hermanos Grana: Hanuar.M.A., y Fati Z.M.A. La historia la narra con detalle, desde entonces, la periodista Carmen Echarri, en el diario elfarodeceuta.es. Perderse alguno de sus artículos, significa perder el hilo de un culebrón real, que deja escasos de contenido a los televisados y filmados.

Tiros y gasolina

Aquella noche del 15 de diciembre de 2014, varios policías nacionales acuden al lugar del incendio, ven el cuerpo sin vida de un hombre y detectan un fuerte olor a gasolina. En un intento de eliminar pruebas y hacer más sangriento el asesinato, el o los autores, se habían provisto de una garrafa de combustible para dejar el encargo bien hecho. En la inspección ocular, los policías encuentran un recibo de recarga de un teléfono móvil, cuyo número conecta estas diligencias con Torremolinos. A partid de ahí, se decretó que los juzgados de Torremolinos siguieran con el caso de los narcos, y el de Ceuta con la muerte de Caniche, no sin antes llevar a los ceutís a tierras andaluzas, para declarar sobre sus interconexiones.

A salvo de las llamas

A pesar del voraz incendio que deja al vehículo blindado en el chasis, la fortuna acompañó este caso en forma de recibo de papel. Un ticket que abre las puertas a las detenciones: 11 apresados, junto con un chaval menor de edad que fue exculpado por la magistrada responsable del sumario. Ha comenzado 2015 y la Operación Hacha, que va a relevar que desde hace tiempo existe un cruento enfrentamiento entre dos bandas de narcos; una la asentada por el tiempo y el poderío y otra que quiere una parte de inmenso pastel que proporciona el hachís. Ambos se enzarzan en una guerra que dura hasta hoy.

Entre los 11

No quisiera equivocarme con las identidades de algunos de los arrestados más significativos, dada la ensalada de nombres y sobrenombres que conforman, pero intuyo que va a ser difícil no hacerlo. Entre los 11 apresados en Ceuta, parece que están los conocidos como Cuatro y Ferreti; junto con el considerado líder de la organización que quería hacerse un hueco en el negocio, Hassan M.M., apodado Chakor; los hermanos Grana: Hanuar. M.A., y  Fati Z.M.A.; y aquí, un alto. A Hassan M.M. (Chakor), los policías le habían relacionado con la muerte del joven Munir, causa en la que estaba imputado, pero en libertad provisional a la espera de juicio; y a Fati Z.M.A, le vinculaban con la muerte de alias Gufito, por lo que estaba en la misma situación de su hermano.

Sólido currículo

El currículo delincuencias de esta pareja de ceutís aumenta con el crimen de Caniche y, según informes policiales, con al menos otros dos episodios ocurridos con posterioridad: los tiros al aire efectuados frente al cuartel de La Legión y el intento de homicidio contra los dos ocupantes de un vehículo, cuando circulaba a la altura de Sidi Embarek, en enero de 2015. Uno de los pasajeros del coche es Rabie M.L., conocido como Duda, que se libró de ser víctima del tiroteo (lo mismo que su acompañante), en la mítica barriada de Los Rosales. En medio de todas estas balaceras hay vuelcos, amenazas, palizas, robos, intimidaciones; vamos, lo que es el vademécum de los narcos; unos porque no están dispuestos a ceder un centímetro de sus dominios, y otros porque están decididos a colonizar y gobernar el lugar que les apetece.

Los polis dimiten

Ante la magnitud de los delitos, todos ellos van a la cárcel a esperar el señalamiento. Parece que 2015 es un buen año de limpieza, aunque sea de estas dos organizaciones. Pero algo pasa en marzo de 2016 entre los uniformes, tan insólito que, cuenta Carmen Echarri, “los siete agentes de la Policía Nacional que desde hace años integran el Grupo de UDYCO-Delincuencia Organizada, han presentado su dimisión”, probablemente muy motivado por la Operación Hacha, cuyo nombre empieza a tener sentido de amenaza bíblica. El jaleo trasciende más allá de las paredes de ese despacho, donde se produce una contundente discusión. Hay órdenes y contra órdenes, y acusaciones y contra acusaciones. Al hilo de esta tormenta, hay que destacar que se produce la detención de un policía nacional, relacionado con estas bandas investigadas, cuando estuvo destinado en Ceuta; el arresto tiene lugar en su nuevo destino penínsular.

Hay más

Cuando uno cree que en el horno ya no caben más bollos, surge otro petardazo, en octubre de 2016, cuando Chakor logra la libertad condicional, por 20.000 euros, y se va a su casa, hasta que le llamen a la sala, para defenderse de la riestra de acusaciones que pesan sobre él. El juicio se señala para febrero, de 2019; solo 3 años después de obtener su libertad condicional y 5 del crimen de Caniche.

La mujer y la cuñada, en el ajo

Las distintas sesiones de este juicio con jurado popular, no tienen desperdicio. Los principales acusados son: Chakor, la mujer de Caniche y la cuñada del difunto, a la sazón hermana de ella. Se trata de Saida M.M., esposa del fallecido, a quien el tribunal condena por unanimidad, al quedar demostrado que ella sabía que los hermanos Grana (Hanuar. M.A., y  Fati Z.M.A), tenían intención de matar a Caniche, por lo que se unió al grupo de conspiradores y les facilitó el momento de dar con la víctima, avisándoles de cuándo salía de su casa, en colaboración con su hermana. Las penas negociadas son de 11 años  para Chakor y 5 para cada una de ellas, más las indemnizaciones a los familiares.

¿Está cerrada la Operación Hacha? Posiblemente faltan muchos hilos de los que tirar, sobre los que el tiempo juega en contra. Tal vez los agraviados con entierros, no se conformen con las condenas de sus enemigos y la historia continúe.

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