domingo, 20 de junio de 2021

La Policía cierra el caso del asesinato del empresario Carlos Machín en Tenerife, con 9 arrestos

El círculo se cerró para los sospechosos a finales de mayo, con la detención del abogado Evaristo González, supuesto autor intelectual del crimen, cometido a manos de sicarios.


La Policía cierra el caso del asesinato del empresario Carlos Machín en Tenerife, con 9 arrestos
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Agentes de la Policía Nacional han esclarecido el asesinato de Carlos Machín, un empresario de 51 años, que recibió 8 balazos, tras salir de la Escuela de Idiomas de La Laguna (Tenerife), y ya se había subido a su coche, para abandonar el centro donde estudiaba. En la operación han sido detenidas 9 personas, entre ellas el presunto inductor del crimen, Evaristo González, abogado y también empresario, por su supuesta participación directa o indirecta en los hechos. La investigación se ha prolongado durante más de un año.

11 disparos

Los hechos ocurrieron en la noche del 17 de abril de 2018, sobre las 22:10 horas, en los aparcamientos de la Escuela Oficial de Idiomas de La Laguna, cuando Carlos Machín, empresario vinculado durante años a locales nocturnos de esta localidad tinerfeña, pero que había abandonado hacía más de dos años; fue tiroteado, ya en el interior de su vehículo arrancado, tras salir de clase. El autor del crimen realizó 11 disparos, de los que 9  impactaron en el cuerpo de la víctima, causándole la muerte minutos después del suceso.

Dos sicarios

Varios testigos reconocieron haber visto a dos hombres en las inmediaciones del aparcamiento, en actitud de espera y tapándose parcialmente el rostro con un pañuelo de cuello. En la huida, los autores circularon en dirección prohibida hacia la avenida de Los Menceyes, lugar donde quemaron el vehículo empleado, para destruir las pruebas. Los presuntos autores materiales, tras cometer el asesinato, se escondieron en una casa en La Laguna, antes de desplazarse al sur de la isla, donde permanecieron ocultos tres semanas.

Más de 1.000.000 de datos

Los investigadores observaron que la víctima portaba en su cartera un soporte plástico troquelado, al que le faltaba una tarjeta de telefonía; tarjeta que no coincidía con ninguna de las que usaba en los dos teléfonos móviles que portaba. Gracias al exhaustivo análisis de más de 1.000.000 de datos, los policías lograron cerrar el círculo en torno a 9 personas.

Evitar interferencias

Una de las mayores dificultades a la que los investigadores de homicidios se enfrentaron era la imposibilidad de tomar declaraciones, y realizar gestiones con testigos y con el entorno de la víctima. El blindaje era máximo para evitar las interferencias y destrucción de pruebas, dado el perfil del principal investigado y presunto inductor del asesinato. Incluso, uno de los investigados acudió en varias ocasiones a las dependencias policiales, para aportar datos y hechos falsos de la víctima, para desorientar a los investigadores.

El plan

El principal investigado mantuvo contactos y se reunió con los autores materiales en los primeros días de abril y la mañana del día del asesinato. La investigación ha permitido conocer, que a finales de 2017, los principales investigados iniciaron sus contactos y que, a partir de ese momento, trataron de proteger sus comunicaciones con teléfonos de seguridad que habían comprado en octubre.

Identidades usurpadas

Se demostró que los investigados habían hecho uso de, al menos, 15 teléfonos móviles usados exclusivamente para comunicarse entre ellos.  Estas líneas telefónicas estaban a nombre de ciudadanos extranjeros, a quienes habían usurpado la identidad. Esto condujo a los agentes a una tienda de telefonía, donde obtuvieron nuevas pruebas que corroboraban las hipótesis de la Policía. Además, se supo que el vehículo usado había sido robado el domingo previo al asesinato y trasladado a Candelaria, donde permaneció oculto hasta el martes 17 de abril y donde le cambiaron las placas de matrícula, por las de un vehículo abandonado en un polígono industrial.

Cañón modificado

Las balas y casquillos recogidos en la escena del crimen fueron analizados por la Sección de Balísitica Forense de la Comisaría General de Policía Científica, determinando los peritos que se había empleado una pistola semiautomática con el cañón modificado.  Esto es propio de armas que han sido inutilizadas y precisan de un armero con conocimientos específicos, para poder rehabilitar las mismas, lo que llevó a relacionar a otro de los arrestados con los hechos investigados.

Riesgo de tiroteo

En la fase final de la investigación se realizaron diligencias policiales, algunas de las cuales fueron públicas y notorias, como la búsqueda en el barranco de Santos del arma empleada. Los investigadores ya conocían y tenían vigilado el lugar donde había otras dos armas de fuego que, posteriormente, fueron intervenidas. Era importante evitar el riesgo de un tiroteo en la intervención policial al intervenir esas dos armas, dada la extrema peligrosidad de los investigados; por lo que se esperó a que quien tenía y ocultaba las dos pistolas se desplazase a Gran Canaria de vacaciones, procediendo entonces a su detención.

Las armas

Ese mismo día, de manera coordinada, culminó con la detención de otras 8 personas y los registros domiciliarios en La Laguna, El Rosario, Tacoronte, Güimar, Arona y Granadilla de Abona. Se intervinieron una pistola semiautomática con el cañón modificado y un silenciador; así como un revólver del calibre 38, que estaban ocultos en el domicilio de uno de los principales investigados, junto con documentación, teléfonos móviles y soportes de memoria que se están analizando actualmente. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Autoridad Judicial, ingresando cinco de ellos en prisión.

Caso corredor

El crimen puede estar relacionado con el Caso corredor, en el que se investigó una trama de estafas a la Administración y a la Seguridad Social, en la que Carlos Machín estaba llamado a declarar en calidad de testigo, en una de las piezas separadas del caso.

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