sábado, 19 de junio de 2021

Un clan familiar roba coches en Madrid, para cometer atracos y venderlos en Marruecos

Hay 8 apresados, entre los que están el padre, 3 de sus 4 hijos y un sobrino, junto con otros compinches, domiciliados en una finca rural de Paracuellos del Jarama (Madrid).


Un clan familiar roba coches en Madrid, para cometer atracos y venderlos en Marruecos
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La Guardia Civil, en el marco de la operación Mutala, ha recuperado 57 vehículos robados principalmente en la provincia de Madrid, cuyo destino era su venta en Marruecos.  Hay 8 marroquís detenidos, varios de una misma familia, a los que también se les imputan robos en 8 farmacias de Madrid. En los registros realizados se ha recuperado el material utilizado en la falsificación de placas de matrícula y troquelado de números de bastidor.

Conexión Marruecos

La investigación se inició al detectar,  en distintos puertos marítimos, con conexión con Marruecos, varios vehículos de un mismo modelo, de distintos colores y características, y todos con la misma placa de matrícula. Tras identificar a algunos de los responsables de estos hechos, los agentes corroboraron cómo el cabecilla ordenaba al resto que robasen vehículos de las mismas marcas y modelos de los que él y su familia tenían, para falsificar los datos y poner los suyos legales.

De visita

Este jefe, de origen marroquí,  aprovechaba las conexiones en su país natal para vender allí los vehículos sustraídos. De hecho, con el pretexto de visitar a sus parientes, enviaba hasta dos coches a la semana a Marruecos. Lo mismo hacían otros miembros de la banda, por 1.000 euros por viaje y coche entregado, y que ya habían sido detenidos en varias ocasiones por intentar sacar vehículos robados de España.

Clan familiar

El jefe contaba con su familia como colaboradores y se ha detectado a 3 de sus 4 hijos y a un sobrino, con distintas modalidades delictivas. Mientras el hijo mayor robaba utilitarios y furgonetas con buena salida en su país, otro gestionaba la falsificación y un tercero, junto con un primo, robaban vehículos de alta gama para cometer robos en farmacias los fines de semana.

Paracuellos del Jarama

Robaban los vehículos en barrios de trabajadores de la capital y municipios aledaños, a los que quitaban el tapón del combustible, para tener una copia de la llave de cara a la venta del vehículo; y anulaban el sistema de seguridad electrónico antirrobo. Una vez robados los vehículos y, antes de trasladarlos a una finca rural de Paracuellos del Jarama (Madrid), se estacionaban en la vía pública durante unos días para verificar que no había ninguna medida de vigilancia sobre ellos.

El zulo

Los elementos para las falsificaciones los escondían en un zulo bajo tierra en esa finca, donde han aparecido troqueladoras, placas de matrícula, elementos de punzonado, recortes de chapas con números de bastidor ya grabados para superponerlos, pegatinas de los fabricantes con información del vehículo y más de 60 copias de llaves.

25 coches

Sólo el día de esta operación, se recuperaron 25 vehículos aparcados en distintas calles de la capital madrileña, de los que 5 de ellos tenían la misma placa de matrícula. Varios de los miembros de la banda se movían a diario con coches con la misma matrícula, estacionándolos en las inmediaciones del domicilio familiar. Los que usaban los vehículos robados de alta gama para robar farmacias, era más violentos y actuaban de noche, con gorras, pasamontañas y ropa que disimulara su identidad.

En 1 minuto

A la hora de robar estos vehículos, preferían hacerlo en centros comerciales, donde tras violentar la cerradura con un utensilio similar al clásico "sacacorchos", extraían la cerradura y accedían al interior para manipular el antiarranque y llevárselo en poco más de un minuto. Para elegir las farmacias recorrían largas distancias en horario comercial hasta ubicar las que reuniesen unos determinados requisitos, sobre todo que estuviesen cerca de una vía de escape, y que tuviese una caja fuerte específica, usada en este tipo de establecimientos, que se llevaban con hasta 20.000€. Tenían varios vehículos cerca, para asegurarse la huida.

La operación es de la Sección de Delincuencia Organizada del Automóvil de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 5 de Madrid.

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