jueves, 1 de diciembre de 2022

La rotura de una tubería paraliza Madrid

La zona de Marqués de Vadillo ha quedado totalmente cortada por el incidente


La rotura de una tubería paraliza Madrid
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Los vecinos de Marqués de Vadillo se han levantado hoy con el barrio pasado por agua, una de las tuberías de la calle Antonio Leyva muy cercana a la glorieta se ha roto en mitad de la noche no solo desbordándose, sino también ha conseguido romper el asfalto y que el agua haya salido a borbotones llegando a la calle Antonio López e inundando la carretera M-30.

Este incidente ha provocado que locales de las inmediaciones hayan sufrido las consecuencias de la riada de agua que comenzaba alrededor de las 2 de la mañana. En Antonio López los bares de los primeros números no han podido abrir sus terrazas, y no solo por la lluvia del temporal que está retrasando el avance de la limpieza que realizan los operarios del ayuntamiento y los bomberos. Algunos comercios han tenido que comenzar su jornada limpiando el barro que se ha colado por debajo de los cierres, los que han podido abrir, ya que ha sido de tal magnitud la cantidad de agua que ha recorrido la calzada que varias tiendas han tenido problemas a la hora de poder abrir hoy su negocio.

Por si fuera poco, uno de los garajes de la zona, del que es responsable el ayuntamiento, ha visto como una de sus plantas ha quedado completamente inundada. Los dueños de los coches allí aparcados llegaban rápidamente a la zona con la esperanza de que no fuera su coche uno de los afectados.

Pero el principal problema ha sido la inundación completa de la M-30 en una de las salidas más importantes de Madrid, que da paso desde Carabanchel a las diferentes carreteras. Esta ha tenido que ser cortada provocando diferentes atascos en hora punta. Los bomberos, policía y el equipo de limpieza llevan trabajando sin parar desde hacer horas para intentar restablecer la normalidad lo antes posible. El paso ha estado cortado para peatones hasta pasadas las 6 de la mañana, provocando que los vecinos que salían a esa hora a trabajar tuvieran que buscar otras alternativas para llegar a sus destinos, muchos de ellos teniendo problemas para acceder a su medio de transporte particular o al transporte público.

Desde el Canal de Isabel II han comunicado que se trata de una rotura no esperada de una tubería de tamaño considerable, de ahí la pérdida de millones de litros de agua, y que requerirá un gran tiempo de reparación, calculan que alrededor de una semana. A estas obras habrá que añadir el asfaltado posterior de la carretera que también requerirá un tiempo que mantendrá la calle Antonio Leyva cortada.


Desde los Bomberos de Madrid, el supervisor Antonio Marchesi, ha comentado la situación: “Hemos recibido aviso en central de una rotura de agua y una inundación en diferentes lugares de Marqués de Vadillo. A la llegada hemos confirmado que había roto una gran conducción de agua del Canal de Isabel II que había roto la calzada y había una corriente muy importante de agua que había inundado la calle Antonio López en su primer tramo, la Glorieta de Marqués de Vadillo y varios ramales del túnel de la M-30 porque la entrada está inmediatamente y la cota favorece la entrada de agua al túnel. Hemos procedido a cortar la calle Antonio Leyva, la calle Antonio López y también se ha realizado cortes de tráfico en el interior del túnel para poder trabajar. Estamos desaguando colaborando con los medios técnicos de M-30, hemos revisado los edificios cercanos a la rotura para confirmar que no hay ningún problema estructural por el posible lavado de tierras, cuando baje el nivel del agua en la zona de la rotura se podrá evaluar el tamaño pero en un principio no hay signos de que haya afección de ninguna de las viviendas. Además, tenemos un garaje inundado que tiene su cuarta planta inundada con un metro de agua y estamos procediendo a desaguar para que puedan recuperar la normalidad. Los puntos de trabajo son la M-30 para eliminar la balsa del carril central y liberar el ramal de agua, lo que ocurre es que los trabajos llevan tiempo porque la balsa es muy grande llegando a alcanzar en algunos puntos los dos metros y medio de altura provocando que las labores de desagüe lleven un tiempo”.


Los diferentes cuerpos del estado continúan trabajando mientras los transeúntes merodean por las calles cercanas con incredulidad ante una situación que, sobre todo, es sorprendente a primera vista. Muchos de ellos se reúnen en grupos en los bares cercanos y comentan que no tienen agua o que no les funciona el wifi. La mayoría se preguntan cuándo volverá a estar todo como ayer, pregunta que no tiene respuesta definida por parte de nadie. El barullo de las máquinas, los silbatos de los policías y las sirenas de los bomberos han cambiado el ambiente de este lluvioso jueves aquí en Marqués de Vadillo.

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