jueves, 1 de diciembre de 2022

LTNEC denuncia las muertes en los festejos taurinos

LTNEC denuncia que los festejos taurinos han provocado la muerte de 10 personas por heridas de asta de toro o por los golpes sufridos al ser embestidos y decenas de heridos.


LTNEC denuncia las muertes en los festejos taurinos
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También critica que la tauromaquia sea considerada Patrimonio Cultural, una actividad que provoca tanto dolor y sufrimiento a los seres humanos y a los toros. Unas fiestas que según LTNEC “nada tienen que ver con lo que debería ser la cultura del siglo XXI en nuestro país”.

La plataforma La Tortura No Es Cultura declara en un comunicado que “aboga por una cultura de paz” y denuncia la violencia de la tauromaquia “porque no solo maltrata hasta la muerte a decenas de miles de animales cada año, sino que provoca muertes y heridos entre los humanos, algunos menores de edad”.

10 muertos en festejos taurinos este año

A primeros de mayo en la provincia de Valladolid murió un hombre de 50 años en La Seca. El toro lo embistió al salir del cajón. Fue trasladado al hospital de Medina del Campo, pero no pudieron salvarle la vida. Celebraban la XIII Fiesta del Verdejo. El ayuntamiento suspendió los festejos. En agosto y también en La Seca, durante las Fiestas de los Novillos otro hombre de mediana edad murió por una cornada en el cuello recibida el último día de los festejos. 

Un joven de 30 años murió en Portaje, Cáceres, tras ser corneado por un toro en una ganadería el día 6 de mayo. Era aficionado al mundo taurino y había asistido al embarque de unos toros que irían a los festejos de una localidad cercana.  Fue trasladado en helicóptero medicalizado al hospital Universitario de Badajoz donde falleció.

Llegó julio y con él los festejos taurinos se intensifican en España. En San Esteban del Valle, Ávila, un hombre de 43 años fue arrollado por un toro durante el encierro y al caer se golpeó fuertemente en la cabeza lo que le produjo la muerte. Un minuto de silencio en su honor encabezó el festejo de la tarde.

A mediados de julio murieron tres hombres en Valencia en apenas 24 horas. Un vecino de Albacete que recibió una cornada en Picassent durante las fiestas de San Cristóbal. Un vecino de 50 años de Meliana  que fue corneado en las fiestas de esta localidad. Y un ciudadano francés de 64 años que llevaba nueve días ingresado en la UCI del hospital de Dénia por la embestida de un toro en Pedreguer.

Un joven de 18 años, vecino de Segorbe, murió en las fiestas de Soneja, Castelló,  a consecuencia de las graves heridas que sufrió al ser embestido por un toro embolao. Eran los primeros días de agosto y el ayuntamiento decretó tres días de luto oficial.

El pasado fin de semana murieron dos hombres en la Comunitat Valenciana por heridas de asta de toro. Un joven de 24 años en Vallada, Valencia,  y un hombre de 71 en Almedíjar, Castelló.

Este año la tauromaquia deja decenas de heridos, incluidos menores

LTNEC denuncia que es “tristemente común que los municipios no velen por las normas de seguridad”. Josep P. Cubells, jurista de la plataforma, afirma que en los reglamentos de festejos taurinos populares de las Comunidades Autónomas “se alude a la seguridad de las personas, los bienes y el respeto y prohibición de maltrato a los animales, pero ni se ponen los medios necesarios, ni se persiguen o sancionan las infracciones si no hay denuncia. Y cuando la hay, en la mayoría de los casos, se archivan sin realizar las diligencias oportunas”.

Cubells  señala que algunos animales son sacrificados en el mismo lugar donde ha transcurrido el festejo lo que no se ajusta a la ley ni a las normas de sanidad. También se lamenta de la falta de presencia de fuerzas de seguridad en muchos festejos taurinos. Señala que en algunos pueblos no hay policía local y asegura que la responsabilidad de los incidentes se debe a que a menudo “los colaboradores de los organizadores no actúan como debieran para impedir el maltrato a los animales o la participación de personas no aptas o menores de edad en los eventos, lo que tiene consecuencias trágicas”.

De este modo pueden suceder desgracias como la ocurrida el 3 de julio en Puçol, Valencia, cuando un niño de 12 años fue  corneado por una vaca y sufrió heridas graves que le afectaron al hígado y los riñones. El pequeño participaba en los festejos con otro amigo de 14 años, cuando la edad mínima para asistir es de 16 años.  

A pesar del peligro y de las recomendaciones de la ONU a España, la participación de niños y adolescentes en los festejos taurinos es bastante habitual en nuestro país.

La estética no debe estar por encima de la ética

Elena Carretero, de ANDA (Asociación Nacional para la Defensa de los Animales), señala sobre estos acontecimientos tan trágicos: “Sentimos mucho las muertes de estas personas, estas circunstancias no se tendrían que dar si nuestros políticos tomaran partido y demostraran tener más empatía hacia los animales y también hacia las personas. Rechazamos estos espectáculos cruentos  subvencionados con el dinero de todos los contribuyentes”.

“La estética nunca puede prevalecer sobre la vida y la ética. No consideramos ético la tortura de animales, y menos aún con el único fin del entretenimiento" añade. Carretero asegura que muchas tradiciones se han eliminado porque conllevan víctimas. "Si las tradiciones se hubieran mantenido siempre intactas, la humanidad nunca hubiese evolucionado. No es ético divertirse a costa del sufrimiento de un ser vivo, tenemos que evolucionar, estos festejos tienen que pasar a formar parte de nuestra historia. Estamos en el siglo XXI y este tipo de espectáculos cruentos no tienen cabida en nuestra sociedad.”

Más del 80% de los españoles rechaza la tauromaquia

Marta Esteban Miñano, presidenta de la plataforma LTNEC, recuerda los datos del Ministerio de Cultura sobre la opinión pública y tauromaquia: “La tauromaquia no debería ser considerada patrimonio cultural en un país donde más del 80% de su población la rechaza. Es hora de quitarnos la venda de los ojos. La tauromaquia no es una cultura deseable porque es violenta, reflejada en el indiscutible sufrimiento que provoca cada año a decenas de miles de animales, pero también a personas, cuyas vidas expone de la manera más banal en plazas y festejos. Tantas familias afectadas, ¿en aras de qué?” se pregunta.

Para la presidenta de LTNEC “El maltrato y muerte de animales y personas por entretenimiento no merece compartir la denominación de cultura con los verdaderos artistas e intelectuales". Y haciendo referencia a la guerra y la crisis medioambiental concluye: "ahora más que nunca son tiempos de una cultura de paz y respeto por la vida, no de violencia y muerte.”

Los toros, la excepción en el bienestar animal

La Plataforma La Tortura No Es Cultura (LTNEC), está compuesta por 47 organizaciones de protección animal y lucha por la eliminación de la excepción de los bovinos de lidia en la Ley de Protección Animal, pues, a diferencia de otros animales, “permite que éstos sean torturados impunemente en todo tipo de festejos taurinos.”

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