El elefante desaparece, la última obra de relatos del japonés Haruki Murakami, es una mezcla de relatos la mayoría de ellos cortos, aunque también se pueden encontrar otros más largos, pero que para el caso, terminan igual…
En la mayoría no pasa más de un día en la vida del personaje, dónde te cuentan una pequeña historia sobre dichos protagonistas bien diferentes pero que comparten el surrealismo y la fantasía que ha catapultado a este escritor a ser el eterno aspirante al Premio Nobel de Literatura. ¿Por qué no lo ha conseguido aún? Porque todo el mundo no es capaz de leerlo, o por lo menos, de atreverse a adentrarse en sus historias.
Sus libros son complicados de entender para la mayoría de sus lectores, no cualquiera coge uno de sus libros así por leer cuando busca entretenimiento. No es que no se explique y exprese las palabras de forma clara y que pueda leer todo el mundo, es que a veces no se le encuentra el sentido.
Desde que lo descubrí, me he dado cuenta que aunque no tenga un principio y un final, siempre te deja pensando, y es lo mejor que puede hacer un libro.
Como siempre ocurre en los libros que recogen varios relatos a lo largo de sus páginas, unos enganchan más que otros, o te atrapan o pasas de largo sin haber sentido nada. Al principio de la novela, si no sabes lo que te espera, o no has leído nunca nada de Murakami, andarás perdido durante todas las páginas, hasta que llegas al quinto o sexto relato y empiezas a verle algo de sentido, aunque aún buscándolo… el sentido puede no llegar.
Son lecturas, al fin y al cabo, que te cuentan situaciones irreales y fantasiosas, que esperas te sean explicadas… pues esperad, porque no llegarán en las páginas, no lo veréis escrito, podéis imaginarlo.
Si queréis leer algo de él, este puede ser un buen momento y una buena obra. ¡Suerte!